El dos de febrero de 2007 salió publicado en el periódico ya desaparecido, La Opinión de Granada, este artículo mío.
“Gibert:
‘el Tercer Hombre de Orce’
El pasado 15 de enero, el paleoantropólogo José Gibert dio una
conferencia en la concurrida sala del Edificio
Zaida. Poco antes de empezar a hablar, me atreví a saludar a este polémico
catalán de pulcra barba blanca, con cierto aire de profeta. Le dije que era de
la familia de los Casanova, de Orce,
y entonces me habló de Juan Antonio y de
Cleto. En esto, su acompañante le informó que Venta Micena estaba
clausurada y, sin pensarlo, le dije: “Aquí, el que está clausurado por la Junta
es Gibert”. Momentos después anunciaron que la conferencia iba a comenzar, y el
maestro oscense Juan José Martínez
me dijo: “Sería bueno que mañana saliera un resumen de esto en la prensa”. Le
contesté que lo mejor era dedicarle un artículo.
A decir verdad, yo esperaba que Gibert
empezara a disparar a diestro y siniestro, pues le han hecho tantas faenas...
Recuerdo que el alcalde de Orce, José Ramón Martínez, me dijo estas
palabras en enero de 2003: “Está claro que no quieren que Gibert excave. Pero
no entiendo por qué no permiten trabajar en Venta Micena”. Y el cura e
historiador Rafael Carayol, ya
fallecido, me dijo: “Cuando hicieron el Congreso Mundial en Granada, lo
mandaron a trabajar a Baza para que no asistiera”. Ni comían ni dejaban comer.
Luego vi cómo el ‘Museo Antropológico
José Gibert’, de Orce, dejaba de llamarse así, años más tarde le
prohibieron excavar y hasta lo multaron con medio millón de euros. Pero, ahora,
su cálida voz resonaba en la sala, como la del viejo profesor que ya no tiene
nada que demostrar o reivindicar. Se levantó de la mesa y fue explicando su
sempiterna teoría, mientras se apoyaba en las imágenes de las diapositivas.
Aquello fue una clase magistral y, en la media hora que yo estuve en la
conferencia –tuve que irme, pues había sido invitado a un acto académico–, no
le oí ningún reproche contra nadie.
José
Gibert fue
directamente al grano, y empezó hablando de la famosa carta que Emiliano
Aguirre, el descubridor de Atapuerca,
escribió el pasado mes de diciembre al
paleontólogo Feijoo: “El hallazgo de LP-511 y su estudio merecen
ciertamente celebrarse, y te ruego que transmitas a Gibert mi cordial
felicitación por esta palpable evidencia que consagra su interpretación, la
necesitaba de veras”. Sí, era el espaldarazo que Gibert estaba necesitando. Y es que, el pasado verano, un equipo de
antropólogos encontró en la provincia de Tarragona
el esqueleto casi completo de una niña de cinco años, que data de la época
romana. En el cráneo se aprecia una cresta muy parecida a la que tiene el ‘Hombre de Orce’. Ahora, por fin, gran
parte de la comunidad científica internacional reconoce que éste es el primer
homínido descubierto en Europa Occidental. Y los estudios del profesor Gary Scott –que acompañó a Gibert en la conferencia–, del Berkeley G. Center, indican que la
antigüedad del yacimiento de Venta
Micena es de 1,3 millones de años, mientras que el de Atapuerca sólo es de 0,75 millones, y el de Ceprano (Italia) es de 0,8 (...).
Han tenido que pasar treinta largos años para que la ‘peregrina teoría’
de este catalán tozudo fuera reconocida, y ahora que Orce figura inscrito en
‘Los nueve libros de la Historia’, yo creo, José Ramón –no te olvides de que nuestros orígenes son humildes–,
que tenemos una deuda pendiente con José
Gibert. Él sabe que le espera el
reconocimiento internacional”.
Y sin embargo le estaba acechando la
muerte, pues Gibert falleció ocho meses
después, en octubre de 2007. El pasado 19 de enero saltó la noticia en los
medios y el periódico Ideal publicó
esta crónica de su corresponsal José
Utrera:
“Piden
la Medalla de Andalucía para José Gibert, el científico que situó a la región
en el origen de Europa
Un
notable grupo de investigadores solicita la Medalla de Andalucía a título
póstumo para el descubridor de los yacimientos de Orce, considerados los más
antiguos de Europa con presencia humana
Andalucía podría
saldar una deuda histórica con uno de los científicos que contribuyó a
proyectar su nombre en el ámbito internacional. Un grupo de
destacados investigadores y académicos ha iniciado una solicitud formal
para que la Junta de Andalucía conceda la Medalla de Andalucía, a título
póstumo, al doctor José Gibert Clols (1941–2007), figura clave de la
paleontología humana europea y descubridor de los yacimientos de Orce. La
iniciativa parte de profesionales vinculados al mundo de la investigación que
conocieron de primera mano la trayectoria de Gibert y su decisiva aportación al
conocimiento de los orígenes humanos en Europa. El reconocimiento, de carácter
simbólico pero de gran alcance institucional, busca poner en valor una labor
científica que situó a Andalucía como la «cuna de la humanidad europea» (…). Pese
a ello, los proponentes de la candidatura consideran que Andalucía aún no ha
otorgado el reconocimiento institucional acorde a la magnitud de su aportación
científica y a la proyección internacional que supuso para la comunidad.
Legado humano y científico
Más allá de
sus descubrimientos, quienes trabajaron con él destacan su dimensión humana:
científico honesto, perseverante, generoso con sus colaboradores y
profundamente comprometido con la divulgación del conocimiento. Gibert impulsó
cursos de verano, conferencias anuales y la creación de un museo de
paleontología en Orce, llegando incluso a empadronarse en el municipio en los
últimos años de su vida. El centro de interpretación de los primeros europeos lleva
hoy su nombre, al igual que la avenida principal del pueblo. Para sus vecinos,
José Gibert no solo fue un investigador, sino una figura querida y respetada.
Una petición de justicia histórica
‘La labor
de José Gibert transformó la
paleontología humana en España’, subrayan los firmantes de la solicitud, entre
los que se encuentran catedráticos, investigadores del CSIC y científicos de
universidades españolas y estadounidenses. Consideran que su ejemplo de rigor,
valentía intelectual y resistencia frente a la adversidad merece un
reconocimiento institucional que trascienda lo académico. Los impulsores de la
iniciativa están promoviendo una campaña de recogida de firmas de apoyo a la
concesión de la Medalla de Andalucía, ‘que no solo supondría un acto de
justicia científica, sostienen, sino también un impulso para Orce y para el
reconocimiento del papel de Andalucía en la historia más antigua de Europa’”.
Creo que, el Ayuntamiento de Orce y los
vecinos deberían de apoyar esta petición de los investigadores, profesores y
científicos, de varias universidades españolas y estadounidenses. Sería hacerle Justicia (histórica y científica) a José Gibert. La
Junta tampoco le permitió trabajar a su hijo Luis, en el yacimiento de Venta
Micena, ni hay excavaciones desde hace años.
Orce tiene mucho que ganar.
Publicado en Ideal en Clase
https://en-clase.ideal.es/jose-gibert-merece-la-medalla-de-andalucia/

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