domingo, 1 de agosto de 2021

BUSCAR PAREJA EN LAS REDES

 




Esta historia es reciente y me la ha contado un amigo, me ha pasado los datos y yo la reproduzco tal cual. Aquella mañana, Pepe recibió una petición de amistad en Facebook de una chica joven y atractiva, que aparecía en la fotografía de portada con una niña de unos diez años. No la conocía de nada ni le dio más importancia. Al día siguiente, por la mañana y por la tarde, la chica le escribió por messenger y se produjo este diálogo:

–Hola, ¿como estas?

–Bien, ¿y tú?

–Estoy muy bien gracias por aceptar mi solicitud de amistad es un placer hablar contigo.

–Lo mismo te digo, J.

–De donde eres?

–De M.

–Vivo en Francia, en una ciudad llamada…, pero en este momento estoy viajando por África por asuntos personales, pero dime, ¿estás casado, tienes hijos?

–Sí, tengo tres hijos.

–Estoy separada y tengo una hija pero dime ¿a qué te dedicas como trabajo?

–Trabajo en una oficina…

–Trabajo como cajero en un supermercado pero en este momento no estoy trabajando ya que estoy viajando por África por negocios personales, de lo contrario, dime ¿qué estás buscando en la red?

–Creo que haces demasiadas preguntas, mis publicaciones están ahí por si quieres verlas o hacer algún comentario. Te agradezco tu sinceridad pues no se encuentran siempre personas así y espero que seamos amigos.

–Lo primero que busco es iniciar una relación amistosa, lo que quiero decir es que quiero conocer mejor y conocer a la persona con la que estoy hablando antes de continuar.

–Por aquí me envían videos y otras cosas a los que no contesto, pues prefiero la amistad.

–De lo contrario en tiempos normales busco un hombre serio y sincero con quien pueda iniciar una relación seria y duradera.

–Te deseo suerte y ya sabes dónde me tienes.

–Me alegra que estemos aquí en el mismo lugar y me gustaría que nos conozcamos si es posible. Me gustaría que me dijeras si tienes una cuenta de Hangouts para que podamos conocernos.

–No tengo cuenta, ¿por qué quieres conocerme?

–Me gustaría que instalaras la aplicación Hangouts para que podamos conocernos (le envía el enlace de la aplicación)

–Ya no quiero más cuentas, ¿cuántos años tienes, porque veo que eres joven?

–Dame tu numero whatssap. Tengo 35 años y espero que mi edad no te moleste porque sepas que en la amistad como en el amor la edad no tiene ninguna importancia lo más importante es amarnos y que la confianza y también saber que una relación sin confianza es no ajustado. No me gusta discutir aquí por qué me gustaría que nos conociéramos, en Hangouts, es más fácil y rápido.

–Yo tengo 56 años y estoy casado. No me digas que no hay hombres por ahí.

–Escuche, a los hombres que conozco no son nada serios, no estoy aquí para jugar, estoy aquí para ser feliz y hacer feliz al hombre de mi vida.

–Te deseo que encuentres al hombre que buscas, yo no lo soy

–Ok, vale.




 

Y aquí terminó el diálogo, ya no hubo más mensajes. A los dos días, mi amigo entró en la página de Facebook, donde se ven dos publicaciones con sendas fotografías de la chica con la niña. Tenía varios comentarios de hombres, en idioma francés, y uno aparecía sin foto (suelen ser perfiles o identidades falsas), donde la piropean. Tampoco había imágenes de amigos en su página, cuando lo normal es tener amistades. Entonces, Pepe pensó que aquella cuenta era un perfil falso. Por otro lado, la información que ofrecía la chica era muy escasa: separada, vivía en una ciudad importante de Francia y que actualizó su foto de portada en octubre de 2020. Tres días después, la página de Facebook había desaparecido y en su lugar podía leerse: Este contenido no está disponible en este momento. La chica tiene abiertas cinco páginas y tiene apellido italiano.

Esto es como las cartas nigerianas (te prometen que vas a cobrar una herencia), donde una chica aparece de repente, te da a entender que se ha quedado prendada de ti y trata de seducirte con unas cuantas frases bonitas. Bastaría con preguntarle, ¿qué te ha gustado más de mí?, para ponerla en un aprieto. Cuando mi amigo le pregunta, ¿por qué quieres conocerme?, la chica le contesta más adelante con una evasiva: No me gusta discutir aquí por qué me gustaría que nos conociéramos, en Hangouts, es más fácil y rápido. Ella le escribe unas cuantas preguntas ya preparadas, un formulario bastante eficaz, posiblemente con el fin de engañarlo.

Habría que preguntarse, ¿a cuántos incautos habrá timado esta mujer con sus mensajes de amor?: Me gustaría que instalaras la aplicación Hangouts para que podamos conocernos, dame tu número whatssap, estoy aquí para ser feliz y hacer feliz al hombre de mi vida. Y cuando el agraciado hubiera picado el anzuelo, le pediría seguramente: envíame unas fotografías tuyas, necesito que me hagas una transferencia para pagar el viaje y el hotel, y después pasaremos unos días inolvidables tú y yo… Y entonces, le sacará toda la pringue. Sin embargo, la firme respuesta de mi amigo le trastocó los planes: Te deseo que encuentres al hombre que buscas, yo no lo soy. De manera que la niña bonita desapareció misteriosamente, sin dejar rastro.

Hace pocos días publicaron un estudio en los medios de comunicación diciendo que un alto porcentaje de hombres se deja seducir fácilmente por las mujeres, en las páginas web de citas. Como aquel compañero que tenía una agencia matrimonial y me decía, hará unos diez años: Aquí vienen muchos hombres separados, a veces traumatizados por la separación, pero luego se van con la primera mujer que encuentran, de manera que a bastantes les va mucho peor que antes. En la elección de pareja y de amistades, hay que reconocer que las mujeres son más selectivas.

Vivimos en un mundo virtual, enviamos datos y fotos a gente que no conocemos de nada y por eso en las redes se producen muchos chascos y desengaños, incluso se han dado suicidios. Hay personas que cuelgan continuamente imágenes y su vida es una ventana al exterior, una continua exposición, lo mismo que hay quienes utilizan la red para buscar pareja cuando hay webs que se dedican exclusivamente a esto. A las personas hay que conocerlas y tratarlas (incluso así nos llevamos desengaños), en fin, hay que procurar que no nos vendan la burra y desconfiar del amor a primera vista en las redes, sobre todo de quien nos dice que lo más importante es amarnos, cuando no la conocemos de nada. El desaparecido cronista deportivo José María García nos daría un consejo, ojo al dato, mientras que en los años sesenta se solía decir, ojo al parche.

 https://en-clase.ideal.es/2021/07/26/leandro-garcia-casanova-buscar-pareja-en-las-redes/?fbclid=IwAR1kCHbvLUH1kK1biywEe6s_nfZNsWXN65nByhBbHvtzScIDF1arR3HX8FI

martes, 6 de julio de 2021

CENTENARIO DE LUIS GARCÍA BERLANGA

 



Pues, señor, érase una vez un pueblo, un pueblecito cualquiera, y sucedió que una mañana… Como usted puede ver, este pueblo no tiene nada de particular. La iglesia es bastante vieja, pues data… Bueno, el caso es que es viejísima. Y éste es el reloj… y aquí está la escuela con ese mapa, donde todavía existe el Imperio Austro-Húngaro. Y ésta es una casa cualquiera de un hombre cualquiera, que seguramente se llamará Juan. ¡Lo de siempre! De esta manera, la cálida voz de Fernando Rey nos va introduciendo –aunque, mejor sería decir enganchando–, con un ritmo frenético, en la célebre película Bienvenido, Mr. Marshall (1953), del desaparecido director, Luis García Berlanga.

La visita del ilustrísimo señor delegado provincial al tranquilo y perdido pueblo de Villar del Río se convierte en todo un acontecimiento. Evidentemente, mi visita obedece… Pues mire, mi señor alcalde, manifiesta el preboste con ese lenguaje hueco y grandilocuente, tan propio del franquismo. Mientras tanto, el humilde alcalde, asiente con el pinganillo en la oreja y su boina encasquetada en la cabeza.

 Y, ¿qué hay que hacer en el recibimiento?

¡El pueblo debe de arder en fiesta! –responde el señor delegado, que de estas cosas sabe un rato, cuando vengan los americanos. Y de paso le habla de la industria.

¿De qué industria? –pregunta el atónito alcalde (el inolvidable Pepe Isbert), que no sale de su asombro.

En otra secuencia, cuando los vecinos del pueblo salen del cine, la voz del narrador va explicando: En la película del Oeste, como siempre, los buenos han llegado a tiempo. Pero esta noche está todo el mundo muy callado y con la cabeza llena de cosas. Sí. Aquí pasa algo raro –ahora se ve un plano del pueblo, completamente a oscuras–. Ya quedan pocas luces. Se oye el silencio y el pueblo está un poco trastornado. Tengo curiosidad por ver cómo acaba todo esto. Hasta mañana por la tarde, que hay baile en la plaza.

Y al día siguiente, cuando la gente está bailando, se oye un gran alboroto. El caso es que confunden el ruido de una apisonadora con los dichosos americanos: ¡Oh, noble pueblo americano!, le dice el alcalde a los dos operarios, ahuecando la voz. ¡Vamos, ande! ¿No ve que somos de Obras Públicas?..., le replica un obrero y hasta se permite darle un consejo: ¡Yo les aconsejo que no pierdan el tiempo, señor alcalde!

Solitario yo lo he sido siempre, pues ya de pequeño fui un niño encerrado con un solo juguete, confesaba García Berlanga en una entrevista y llegaba a esta tremenda conclusión: La soledad es el destino. Está visto y comprobado que, para crear una obra, hay que ser un alma solitaria. Sin embargo, él no era de los que te cogían a los personajes y los dejaba tirados por ahí: Aunque digan que mis películas son crueles y espantosas, siempre me he cuidado de meterlo todo en el cajón de la comedia y hacer que la gente se ría.

 

Poco después, el avispado Manolo Moránrepresentante de la artista Lolita Sevilla, la máxima estrella de la canción andaluza– olfatea el negocio y trata de convencer a Pablo, el alcalde. Le propone pintar las casas del pueblo, comprarles a los vecinos trajes de flamenco y de gitana y una serie de gastos:

Porque conozco a los americanos y sé lo que les gusta... ¡Yo le juro, por la gloria de mi madre, que le hago un recibimiento a los tíos esos...! ¿Que si regalan cosas los americanos? ¡Yo le aseguro que se van a quedar en el pueblo cuatro días, regalando cosas a la gente!

–¡Ozú! ¿Y no le ha gustado a este higo chumbo? –le espeta Lolita, nada más entrar en la habitación donde se encuentran ambos.

Al pobre Pablo no le queda otra salida que batirse en retirada:

No, claro. ¡Si quizá tenga usted razón…! –dice con el pinganillo en la mano.

–¡Pues ahora mismo nos vamos a ir usted y yo a la capital, y va a saber quién soy yo! ¿Estamos? –le dice el representante de la folclórica.

A la vuelta de la capital, Pablo congrega a los vecinos en la plaza y, desde el balcón del Ayuntamiento, les echa la antológica arenga:

 –¡Como alcalde vuestro que soy, os debo una explicación, y esa explicación que os debo os la voy a pagar...!

En esto, interviene Manolo Morán y aparta a Pablo a un lado:

–¡Un momento, jefe! ¡Oiga, señor alcalde! Aquí estoy yo para deciros, que ningún otro pueblo puede arrebataros el triunfo que os merecéis por vuestro coraje, orgullo...

Los hombres van vestidos con sombrero cordobés, chaquetilla, camisa y fajón. Y las mujeres con su peineta, las volantas y el pañolón.

–¡Nosotros nos llevaremos el premio al mejor recibimiento! –les promete el regidor.

–¡Indios, y vosotros, todos, unos mamarrachos! Unos peleles que os disfrazáis para halagar a los extranjeros, mendigando un regalo. Y tú, ¿qué clase de alcalde eres? –les don Luis, el orgulloso hidalgo venido a menos, en medio de la multitud.

–¡Hombre, don Luis, yo...! –se excusa Pablo.

Poco después, nadie se acuerda de las verdades del barquero de don Luis, y todos se ponen a la faena de remozar el pueblo, blanquearlo, ponerle colgaduras... En esto, suena la trompetilla del pregonero en la plaza del pueblo: ¡De orden del señor alcalde, que mañana se presenten vestidos de andaluces para el ensayo del recibimiento a los americanos...!


Al día siguiente, todo el pueblo es una fiesta –como quería el señor delegado– y los vecinos saludan con los sombreros la llegada de un viejo Ford. El representante y el alcalde ensayan el recibimiento a los americanos y, al son de la banda de música, todos desfilan por las calles del pueblo, mientras van cantando: ¡Americanos, os recibimos con alegría y a la niña bonita van a obsequiarla con un regalo! ¡Americanooos, con alegría! ¡Olé mi madre! ¡Viva el tronío!... Es memorable esta secuencia –la volvieron a escenificar en el 50 aniversario del estreno de la película–, mientras que un cojo despistado cierra el desfile.

De nuevo se oye la voz melosa del narrador: Todos tienen derecho a pedir una sola cosa. Sí. Una sola es muy difícil. Don Luis, el hidalgo, todavía no ha pedido nada... Y por riguroso orden, el alcalde, el cura y el representante van anotando lo que pide cada labriego: Yo quiero una pareja de mulas. Y yo un cabezal. Yo quiero una máquina de coser..., dice una humilde mujer vestida de luto.

Ahora es de noche y el pueblo parece que duerme tranquilo y esperanzado, pero parece que algunos vecinos tienen pesadillas. El párroco de Villar del Río sueña que le persigue el Ku-Klux-Klan y que un tribunal americano lo juzga: el famoso Comité de Actividades Antiamericanas que, por la década de los cincuenta, dirigía el implacable y alcohólico senador McCarthy. Siempre a la busca de comunistas, por lo que dieron en llamar a aquel engendro la Caza de brujas. Pablo el sordo, en cambio, sueña con el lejano Oeste, esas películas que tanto le gustan; y hasta tiene un memorable duelo con el artistazo Manolo Morán: se retan, cruzan las miradas e incluso hacen un amago como que desenfundan las pistolas. De este modo, García Berlanga ridiculiza magistralmente estas americanadas, los famosos duelos de casino entre pistoleros de medio pelo, que huelen a boñiga de vaca. Le bastan unas imágenes para mofarse de la leyenda del Oeste americano.

Yo he tenido una madre muy rígida, estaba completamente sorda, pero a pesar de ello era de ésas con manojo de llaves a la cintura. Y en otra ocasión, decía García Berlanga: En lo que sí hemos coincidido es en la superioridad de la mujer: una criadora de calzonazos. Nace educada para crear hombres sumisos… 


¡Que ya están aquí, que están subiendo la cuesta!, da la voz de alarma un lugareño desde el campanario. ¡Preparados... música!, ordena el alcalde. Pero, unos instantes después, la comitiva de lujosos haigas americanos pasa de largo. Ni siquiera les dan los buenos días. Sí. Como se lo estoy diciendo. Todo el pueblo se ha quedado mudo, sin saber qué hacer y con la mirada perdida en el horizonte. Y con su triste pancarta de Welcome. Pero, en medio de la desolación y del silencio, dejemos que prosiga hablando Fernando Rey –el hijo del coronel Casado–, aquella voz familiar de nuestra infancia: (...) Con esta agua van a crecer muchas cosas... las mujeres al rosario y los hombres al café. Y Villar del Río vuelve a ser lo que había sido siempre... Ahora hay sol y hay esperanza. Suena la campana, la vieja campana. ¿Oyen? Y como siempre, un hombre que está trabajando –vemos a un campesino arando el campo con el mulo– se levanta y descansa. O sueña mirando hacia arriba, al cielo. Porque, en definitiva, ¿quién es el que no cree en los Reyes Magos? Y colorín colorao, este cuento se ha acabado.

Los sueños y las esperanzas de los aldeanos se han esfumado, pero ahora hay que volver a la dura faena de cada día. Bienvenido, Mr. Marshall es el fiel reflejo de la vida miserable y penosa en los pueblos, a principios de los años cincuenta. Es la viva imagen de la España del mulo y de la alpargata, de esa España religiosa y callada que le tocó vivir a nuestros padres.

 

En la película Plácido (1961), García Berlanga cuenta una serie de peripecias que le ocurren a Cassen (Casto Sendra), en el día de Nochebuena, porque le vence una letra de su motocarro. Y de paso, el director aprovecha para poner al descubierto las mezquindades e hipocresías de la sociedad española. Retrata situaciones ridículas, pero los diálogos son muy vivos y los personajes están bastante logrados. Mientras tanto, uno se deleita contemplando a esas mujeres, con los pañuelos en la cabeza, y a los hombres con sus gorras y aquellas pellizas  de antaño. Entonces, uno era un niño que correteaba por las calles, con remiendos en los pantalones y sabañones en las orejas. He copiado algunas frases al vuelo:

El que quiera jamón que me siga... Bueno, don Gabino, lo llevamos o no. ¡Ni por favor, ni nada! Este muerto no es nuestro. Pues, entonces, ¡transporte usted al finado! ¡Se le paga y santas pascuas! ¡Gabino, échame una mano, tenemos que llevar al muerto! García Berlanga se revela tan sarcástico como Hitchcock o Luis Buñuel (a este lo acusaron de cruel): aprovecha que tienen que llevarse al difunto en el motocarro para hacer chascarrillos y retratar situaciones jocosas: Antonia, trae una de esas mantas viejas... ¿Cómo está el asunto de mi excedencia? ¡Ay, mi Pascual! ¡Ay, el pobrecito; qué desgracia! ¡Taparlo bien! Con lo que a él le gustaba ir en coche. ¡Era muy bueno, muy bueno! ¡Qué desgracia!, ahora que lo iban a colocar en el ayuntamiento de guarda... Y así va lloriqueando la viuda, mientras que al muerto lo llevan a mal traer.

En fin, que todo este tinglado ocurre en un par de minutos trepidantes. Y en esto, le endiñan el muerto al pobre Plácido, que, cuando viene a darse cuenta, lo tiene metido en su flamante motocarro. Y, como remate, tiene lugar un incidente: ¡Desgraciado, cobarde! ¡Golfos, que sois unos golfos...! ¡Si el muerto levantara la cabeza, los corría a todos a gorrazos, incluido al director! Con todo, quizá sea Plácido su mejor obra. El filme termina con una música que recuerda a Amarcord, de Federico Fellini. Seguramente, al gran cineasta italiano debió de gustarle la banda sonora de Plácido.

 

Y no me gustan los tíos guapos, por el mero hecho de que a mí, lo que me divierte, es miserabilizarlo todo, la belleza también... Las contradicciones que luego han presidido todo mi cine: la amargura y la tristeza de unos personajes que, hagan lo que hagan, nunca van a poder superarse. Podemos decir que, en estas frases, se resume el pensamiento negativo de Berlanga, ese pesimismo existencial. Se parte de una situación y, en un momento dado de la película, da la impresión de que el problema se va a resolver. Pero de nuevo se vuelve a la situación inicial, si es que no ha ido a peor, que será lo más seguro.

 La escopeta nacional (1978) engancha desde el comienzo, con la llegada de un extravagante matrimonio catalán al cortijo, donde va a tener lugar la cacería. Allí se junta la burguesía rampante del franquismo: banqueros, empresarios, marqueses..., hasta un ministro y un cura carca. ¡Jaume!, exclama la rolliza Mónica Randall. ¡Esto es una merda! despotrica Jaumepor más señas, José Sazatornil–, que lleva un manchurrón que le coge media cazadora. ¿Es que no hay nadie? ¡Buenos díes!, llama inútilmente, mientras lleva la escopeta al hombro como un recluta despistado. Saza está espléndido en el papel de empresario catalán tenaz.

–¡Ahí dentro en el salón hay un degenerado que se la está pelando a cuenta de la señorita! –le dice al fotógrafo, que está haciendo un anuncio publicitario con Esperanza Rey, en biquini.

Y el retratista le responde que el degeneradoJosé Luis López Vázquezes el hijo del marqués de las Marismas. Este personaje no es otro que el locuaz Luis Escobar –ya fallecido–, que en la vida real era marqués, mientras que ahora despliega sus dotes de cómico. Lo cierto es que el pobre Jaume, con la escopeta al hombro y la esposa detrás (lleva el abrigo de pieles) –¿Es que no hay nadie?–, va de chasco en chasco. El catalán, que ha pagado la cacería y va buscando las pelas, le aclara al ministro (que no es otro que Antonio Ferrandis): No. Yo he venido aquí por los porteros electrónicos automáticos. Y en otra escena, dice con esa hipocresía tan española: ¡Jaume Canivell, para servirle!

 El hijo calavera del marqués de las Marismas resulta que se ha liado con la actriz, que es la novia del ministro, por lo que se atrinchera con la escopeta en una casa. El cura –durante la cacería se enzarza en una pelea con otro cazador–, acompañado de la esposa del marido infiel, le ordena desde lejos:

–¡De rodillas delante de tu mujer, insensato! Lo que Dios ha unido en la Tierra, no hay Dios que lo separe –y en otra secuencia, pronuncia esta frase mítica que tanto se oía en aquellos años–: ¡Mano dura y estaca, que hay mucho sinvergüenza en este país!

El personaje del capellán no podía ser otro que Agustín González, en su eterno papel de cascarrabias. Y la cinta acaba con esta frase en la pantalla: Y ni fueron felices ni comieron perdices... desgracia habitual mientras existan ministros y administrados. Corría el año de gracia de 1978, en aquellos días convulsos de la Transición, cuando Adolfo Suárez –que dijo por televisión, yo puedo prometer y prometo– intentaba gobernar la caótica España con mano izquierda.

García Berlanga no desaprovecha la ocasión para ridiculizar a la caduca y corrompida sociedad del franquismo. Sin quererlo, mis últimas películas estaban reflejando el pulso vital de la Transición española, a mi manera; y así, en La escopeta nacional retraté el posfranquismo de los últimos años del franquismo.


 En 2003, habían transcurrido cincuenta años desde la muerte de Stalin, del final de las cartillas de racionamiento y del famoso estraperlo.... ¡Cómo había pasado el tiempo! Recuerdo que, un año antes de su muerte, García Berlanga había dado una conferencia en Granada. El caso es que no pude ir. ¡Cuánto me hubiera gustado conocer en persona a este valenciano barroco! Porque yo lo veía humano y con esos ramalazos de ironía. También he de confesar que tenía frases escritas de la película El verdugo (1963), una obra maestra del humor negro con un final impresionante. El pobre empleado de la funeraria está ilusionado con emigrar a Alemania pero, al final, acaba estrangulando cuellos a los infelices condenados al garrote vil: ¡Calma, si no se va a dar cuenta, todo es muy rápido!, trata de darle ánimos el director de la cárcel, mientras que la Guardia Civil tiene que llevarlo a rastras para que efectúe su primera ejecución. Pero se cae al suelo y hasta vomita, cual desdichado Pascual Duarte, mientras se pregunta inútilmente ¿Por qué? Y ya, cuando ha concluido la ejecución, exclama: ¡No lo haré más! ¿Entiende? ¡No lo haré más! Sin embargo, su suegro, el sempiterno Pepe Isbert, le responde con la experiencia y la frialdad del verdugo que acaba de jubilarse. Así termina este filme que, en su día, quiso ser un alegato contra la pena de muerte y la Dictadura de Franco. García Berlanga también hizo la famosa película La vaquilla y estaba contento con París-Tombuctú.

 Fue aquel largo y aciago año de 2003 cuando logré ver entera la película Bienvenido, Mr. Marshall; antes había visto alguna que otra secuencia, pero poca cosa. La pasaron por televisión, con motivo del cincuenta aniversario de su estreno, y la grabé en vídeo. Y al  día siguiente, que era domingo, llegué a verla hasta tres veces: tanto llegó a fascinarme la tragicomedia de Villar del Río. Fue todo un descubrimiento para mí y, desde entonces, se convirtió en la mejor película de mi colección. Hay que señalar que es un filme de ambiente andaluz y, cuando se rodó, nadie creía en él. Aseguran que, durante el rodaje, Pepe Isbert y Manolo Morán metieron todo el follón que pudieron y más. A todo esto hay que añadir que la todopoderosa delegación norteamericana protestó porque, al final, aparece una bandera de papel yanqui arrastrada por las aguas del río. El caso es que esta secuencia fue censurada cuando la exhibieron en el Festival de Cannes, pero la cosa salió bien y la cinta fue premiada con una mención del jurado.

Aquellos fueron años de miserias y plegarias. De muchas plegarias. Y resultó que, la única ayuda americana que vieron nuestros inocentes y crédulos ojos de niños, fueron aquellas bolsas de leche en polvo. Recuerdo que se me quedaba pegada en el paladar. Todavía conservo el vale con las raciones de la leche –ayuda social americana–, que por entonces repartía Caritas Diocesana; así como una descolorida carpetilla roja de gomas, de mis padres, donde hay escrito: cartilla de racionamiento.


 Una de las razones que me empujaron a escoger mi oficio fue la de buscar una protección a mi timidez ocultándome al otro lado de la cámara, disfrutando del anonimato que en aquel tiempo tenían los directores, eclipsados por el estrellato de los intérpretes (…), seguiremos buscando en el cine la emoción de la luz y las sombras, el extravío del espejismo… perdidos en el encantamiento arrebatador de esa fábrica de sueños, dijo García Berlanga en su discurso de ingreso en la Real Academia de San Fernando.


 Luis García Berlanga nació en noviembre de 2010 y falleció el 21 de junio de este año, por lo que se ha conmemorado el centenario de su nacimiento con diversos actos. Me gusta mucho la vida y me cabrea tener que desaparecer, decía este buen valenciano. Pero, bueno, nos ha quedado su obra y eso es lo que importa ahora. Y de paso, una retahíla de personajes chasqueados y, cuando no, contrariados. ¡Muchas gracias, Mister García Berlanga, por esos inolvidables dramas rurales donde las cosas siempre iban a peor!


Hoy el pueblo de Villar del Río parece que anda como huérfano y cariacontecido; pero no crean que es porque los haigas americanos pasaron de largo, dejando una espesa nube de polvo. No. El caso es que por aquí la vida sigue igual que siempre, aunque ahora está sonando la campana, la vieja campana. ¿No oyen el tañido?       

                                          

              https://en-clase.ideal.es/2021/07/04/leandro-garcia-casanova-centenario-de-luis-garcia-berlanga/?fbclid=IwAR0h1_SD9K64BgLyX-OjZVkcfkXFVMD8gJjaOo-S-2Ha_fZHlvv6JOO7NSU


jueves, 17 de junio de 2021

IN MEMORIAM, CATALINA VIDAL

Antiguo grabado de Huéscar

 


Ayer venía este comentario en el Facebook de Catalina:

 "Hola a todos. No soy Cata, soy su hijo Eu Kosice. Tengo malas noticias. Mi madre falleció el día 1 de junio. Fue muy repentino y no sabemos exactamente qué ha pasado, estamos esperando los resultados de la autopsia  que le hicieron. Sabíamos que tenía contactos aquí y nos hubiera gustado avisar antes pero no hemos podido acceder a su cuenta hasta hoy. Gracias por haber estado ahí".

Copio algunas condolencias de amigos:

Rosario Serral. Estoy consternada. Me acabo de quedar en shock. No la conocía personalmente pero debatía mucho con ella por redes sociales. Una mujer muy inteligente y muy cabal de la que aprendí mucho y era exquisita en sus respuestas. Mucho ánimo y continúa el legado que ella te dejó.

Isabel Gil. En Yecla, la seguiremos queriendo siempre, nos enseñó tanto...me siento tan dolida, un abrazo a toda la familia, yo la recordaré siempre.

Leandro. Cuanto siento su perdida, sabía que estaba enferma pero poco más. era toda una luchadora, un ejemplo para todos

José Antonio Blazquez Esta luchadora se merece un merecido homenaje de todos , yo de momento he cambiado la portada de mi página de Galera en Imagenes, en homenaje a ella... te queremos Catalina, estoy muy jodido...

Mari Carmen Muñoz. Lo siento mucho Euri, se van a echar mucho de menos sus publicaciones y comentarios. Era una gran defensora del medio ambiente y se la quería. Un abrazo muy fuerte desde Yecla.

Antonio Candela.  Una gran mujer, una inmensa pérdida para la familia y una enorme pérdida para la sociedad. Van ya cincuenta comentarios.

 El 22/8/2019 escribió Catalina este párrafo, pues era la mejor informada sobre las comarcas del Altiplano:

“El tema es mucho más complejo, Raio. Para quienes conocemos la comarca de Baza, sabemos que los agronegociantes de las hortalizas han arrasado con un humedal, roturan todo lo que se les pone a tiro, están agotando los acuíferos, contaminando la tierra (y el aire, y el agua) con los agrotóxicos, plastificando la tierra (los plásticos de cada campaña los labran y mezclan con la tierra), una buena parte de las cosechas, después de haber contaminado y consumido agua las dejan abandonadas… los cultivos intensivos no permiten flora, todo a su alrededor es un desierto, los herbicidas e insecticidas que esparcen sin medida matan toda vida tanto en la finca de cultivo como en el entorno más próximo… en este caso, la mariposa mencionada está en peligro de extinción, y su hábitat protegido, de ahí que hayan encontrado un resquicio para frenar, o tratar de frenar un poco el expolio en esa zona. Así que, bendita mariposa. No te haces una idea de como están destruyendo las comarcas de Baza y Huéscar, entre cultivos intensivos y macrogranjas, y lo están haciendo aceleradamente, sin que apenas se proteste por ello... es demencial”. 

Esta foto viene en su Facebook 



El 14/4/2020 escribe con el seudónimo,Uskaria la Comarca’:

“…Entretanto, la Comarca de Huéscar, sigue con su frenética y devastadora actividad agroganadera, megahuertos y campos de energías renovables, otro de los males que vienen, y para los ingenuos y soñadores, planes de turismo a gran escala. Hablaremos de ello a partir de ahora. No va a servir para que cambie algo, ni lo pretendemos. Solamente iremos dejando constancia de ello. Por si futuras generaciones se preguntan ¿qué pasó con nuestra tierra, quien la destruyó, por qué?

 El 3/8/2020, Catalina prosigue con sus denuncias, como ‘Uskaria la Comarca’:

“La Comarca hace tiempo que la invadieron los depredadores de los cultivos intensivos y las macrogranjas. Pero todavía quedan algunos huecos libres y un río al que sustraerle el agua. Un río que se está haciendo mucho de rogar, deseado por casi todos: los agronegociantes en los territorios almerienses y murcianos, los mismos agronegociantes instalados en la Comarca y en la vecina de Baza, los almendreros de Alvelal y alguna que otra macrogranja porcina de CEFUSA. Los negociantes de las renovables no requieren agua. Menos mal. Esos se conforman con miles de hectáreas a su servicio. Pronto surgirán los integrados de las renovables. Incluso CEFUSA ya está pensando en evacuar electricidad desde la línea que ha instalado en el Campo de La Puebla. CEFUSA del Grupo Fuertes, más conocido por El Pozo Alimentación. Le venderá electricidad a los agronegociantes que la necesitan para los motores que extraen el agua de los acuíferos Y negociará con la multinacional por el servicio prestado. Lo raro es que CEFUSA no esté negociando el agua del Castril. Para sí misma y para los agronegociantes de su entorno que hasta el momento no han tenido mucho éxito por si mismos. AGAPRO, la asociación creada por el Sr. Casero apuntó algo en esa dirección al poco de constituirse, aunque dando un rodeo, pidiendo el agua del Guardal. Y el Guardal sin el Castril no es nada, eso lo sabe hasta el hueso de homínido expuesto en el museo de Orce. Ahora, lo que no sabría decir es si Alvelal, Cefusa y Proexport y otros del ramo hacen piña o cada uno va por libre o han puesto su confianza y última esperanza para conseguir el agua del Castril en AGRAPO y su ideólogo”.

 El 13 septiembre de 2020 la felicité: Te deseo que pases un feliz cumpleaños con la familia.

Por Facebook le enviaba mensajes con frecuencia. Recojo algunos que le envié.  

23/2/20 Deseo y espero que vayas mejorando de tus huesos para seguir ofreciéndonos esa información tan necesaria, que pocos tienen en la comarca.

Catalina: No dudes que es porque me apetece tener tu libro, le tengo querencia a Castilléjar, y conozco tu forma de escribir, que me gusta... y sí, tal como va progresando, este tema va para rato... por mi parte, sí, despacio, pero progreso en mi enfermedad. Gracias por tu interés.

19/3/20 Ganas tengo de veros a algunas personas, no lo dudes, Leandro!!! Cuidaros mucho!!!

Mi respuesta: En nuestro egoísmo no supimos ver que tú estabas ya encerrada

El 22/5/20. Hola, buen día!! Físicamente, ya bien. Gracias por tu interés. Lo demás, salvando el covid19, normal, como siempre... y tú, que tal, todo bien?

 Este fue el último mensaje que me envió Catalina, después me olvidé completamente de ella. No se quejaba de su enfermedad y no hablaba mal de nadie sino que elegía las palabras adecuadas para no herir. No llegué a conocerla pero sus frases la definen. Sé que en ningún momento se arrugó ni perdió el ánimo, al menos es lo que percibo en sus mensajes positivos, pero cuando he repasado su Facebook he visto que cada vez intervenía menos. En la escasa información de su perfil pone "de Librilla (Murcia), vive en Granada". Catalina Vidal no era una ecologista gregaria, sino que era independiente, con ideas propias y normalmente acertadas. Estas comarcas van a echar de menos a una gran ecologista y a una mujer luchadora. Catalina era de la tierra y amó nuestra tierra. Descanse en paz.  




 


domingo, 13 de junio de 2021

EL HUMEDAL DEL BAICO

 

El Humedal del Baico, José A. Rodríguez 

         El 6 junio leo en la portada de Facebook, de Javier Blázquez: Un llamamiento a la gente de la comarca. Las fotos que vais a ver son escandalosas. Primero veréis aquí unas fotos preciosas del Humedal del Baíco en Baza, sí, esto ESTABA aquí al lado, y lo han arrasado literalmente. Después veréis unas fotos del mismo lugar destruido como digo para convertirlo en un campo de lechugas. No me cabe en la cabeza que pueda haberse permitido algo así. A ver si ya de una vez la gente empieza a despertar para comprender hasta qué punto esta zona está siendo atacada (la van a dejar de pena por quedarnos callados), y hay que hacer algo al respecto (…). No se puede ser ecologista a medias tintas. La destrucción siempre es destrucción, no hay más. Esta actitud no se puede tolerar.

En privado le pregunto a Javier Blázquez, destacado defensor del ecologismo, y me responde: Ya ves... Y el propietario a sacar rédito. Y las administraciones... ¿Acaso no podrían haber movido los hilos para considerar esto como algo excepcional y hacer una expropiación forzosa y pagarle justamente al propietario? En fin, tenemos unos políticos de pena. Los jueces van un poco por delante de ellos.

También le escribo a José Ángel Rodríguez, presidente del Proyecto Sierra de Baza, y me dice: Lamentable en una de las históricas lagunas, que se encuentra ocupada por las prácticas agrícolas. Se ha denunciado en distintos organismos y también en prensa, pero nada puede hacerse ya que es una propiedad agrícola privada, que carece de protección oficial alguna, ni la administración ha estado por la labor de darle esa protección. La inclusión de este terreno en el Catálogo Andaluz de Humedales no llevaba implícita protección de tipo alguno. Todo ha sido una farsa. Muy mala suerte la que estamos teniendo con los responsables públicos de haberlo puesto en valor, que olímpicamente se han desentendido.

En la web del Proyecto Sierra de Baza, en mayo de 2010, vienen estos datos: En su laguna salina se concentran tanto especies de aves propiamente esteparias (Gangas ortegas, Alcaravanes, Calandrias, Cogujadas, Terreras, Alondra, Bisbitas, Totovías...), como o tros típicos habitantes del estrato de matorral (Currucas, Buitrón, Mosquiteros, Zarzeros y Ruiseñores... ); especies migratorias como Golondrinas, Aviones, Vencejos, Abejarucos, Abubillas o Palomas (tórtola europea, paloma torcaz), junto a otras aves asociadas a la presencia excepcional de agua como la Lavandera boyera, los limícolas como Chorlitejos, Andarríos, Zarapitos, Agujas, Archibebes,  Avocetas, y zancudas mayores como, Garzas, Garcillas y Garcetas común, los bellos y elegantes Flamencos comunes (Phoenicopterus roseus), de paso migratorio que escogen este humedal salino para descansar. Particularmente destaca la Cigüeñuela común (Himantopus himantopus), una bonita y elegante ave zancuda que cría en la zona…

Cultivo de brócoli. José A. Rodríguez


El delegado de Medio Ambiente, Francisco Javier Aragón, decía en 2010 a los medios de comunicación que su departamento volverá a insistir y llevar a cabo las gestiones necesarias para intentar proteger el humedal, bien por medio de un acuerdo amistoso, convenio, cesión o incluso por la vía de la expropiación a los actuales propietarios de los terrenos en que se localiza e intentar su inclusión en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, al destacar las singularidades y valores de este lugar que lo hacen acreedor de ser declarado espacio protegidoPero sus palabras se las llevó el viento. 

Copio estos datos de la web de la Lista Roja del PatrimonioHistoria: situada en la Hoya de Baza, tradicionalmente se le ha conocido como la Laguna. Tipología: conjunto de interés medioambiental o paisajístico, patrimonio natural y es de propiedad privada. Sin protección legal. En el año 2007, la Junta de Andalucía ya intentó catalogar y proteger la Laguna, entonces sin agua, pero los técnicos descubrieron que los terrenos habían cambiado a uso agrícola y tres de sus propietarios presentaron alegaciones a la intención de Medio Ambiente de incluir la zona entre los humedales de interés. Razones de inclusión en la Lista Roja, en enero de 2014: Pese a la singularidad de este humedal, de su importancia ecológica y medioambiental, el mismo corre el riesgo de desaparecer definitivamente. A fecha de 2010, se pudo comprobar cómo se había conectado al humedal unas grandes conducciones, para bombear y evacuar el agua del humedal hacia un canal próximo recientemente limpiado para facilitar la circulación del agua por él. 

En la crónica El humedal cegado, en Waste Magazine, del 18 de agosto de 2017, Juan Enrique Gómez y Merche S. Calle anunciaban lo peor: El humedal del Baico está herido de muerte. Si no hay una actuación inmediata por parte de las administraciones, especialmente de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, las lagunas endorreicas de Baza pasarán a ser un forzado criptohumedal, -un ecosistema acuático subterráneo-, y en superficie, un humedal extinto.

Sin embargo, el 26 de enero de 2018, El Independiente de Granada venía con este titular esperanzador: Cuatro humedales de la provincia se incorporan al Inventario Andaluz de Humedales: Los nuevos humedales son la Charca de Alazores en Loja, la Pantaneta del barranco de Funes en Otívar, el Barranco del agua en Galera y los Humedales de Baza, según ha informado la delegada provincial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Inmaculada Oria, durante una rueda de prensa en el Ayuntamiento de Baza junto al alcalde, Pedro Fernández. Son conocidos como Saladar de los Prados y Laguna Grande del Baico, debido a unas determinadas características y condiciones extremas de salinidad y estacionalidad de las aguas y cuentan con unas comunidades faunísticas pobres (…). Para el alcalde de Baza "este es un importante paso en la conservación del humedal y de las especies que componen un ecosistema único" en la localidad. Es, además, "una oportunidad para avanzar en un mayor conocimiento de este paraje por parte de la población".

La Cadena Ser también lo anunció a bombo y platillo, en enero de 2018: La catalogación oficial de humedal de dos parajes situados en término municipal de Baza, en el Baico y conocidos como Humedal del Baico, supondrá un importante avance hacia la conservación de un ecosistema en el que conviven diferentes especies que lo han convertido en un espacio único y de gran valor medio ambiental. Su designación oficial se tiene previsto realizar el próximo 1 de febrero en el Comité Andaluz de Humedales en donde se llevará la propuesta documentada por la delegación de Medio Ambiente de la Junta en Granada tras el trámite iniciado por el Ayuntamiento de Baza en el año 2010.

Vista aérea del humedal. Agustín de Orduña


Sin embargo, como no goza de protección legal, al Humedal del Baico lo han convertido en un campo de brócolis, pero no se preocupen, estamos en Andalucía, en lo que fue el antiguo Reino de Granada y, concretamente, en la comarca de Baza. Pedro J. Castillo se queja así en Facebook: Un verdadero atentado ecológico, del que todo el mundo tenía conocimiento y no se ha hecho nada. Después te pillan con tres kilos de níscalos sin los permisos pertinentes y ya te puedes poner a rezar.

Resulta que tenemos una clase política que no sirve ni para proteger un humedal y, como apunta José Ángel Rodríguez, todo ha sido una farsa. Se han perdido ya tantas cosas en estas comarcas, que no salen del subdesarrollo: suprimieron la línea del tren Guadix, Baza y Almendricos, el agua del Pantano del Negratín se la llevan a Córdoba y a Sevilla y, la última, desecan el Humedal del Baico porque les sale más rentable plantar brócolis. Patético.

Las dos primeras fotografías son de José Ángel Rodríguez y la última de Agustín de Orduña

1. Humedal del Baico, el 9/5/2010

2. Después del drenaje, relleno y explanación, el cultivo de brócoli, el 10/6/2021

3. Panorámica aérea del humedal, el 10/6/2021

https://en-clase.ideal.es/2021/06/12/leandro-garcia-casanova-el-humedal-del-baico/?fbclid=IwAR0FUfcR4UKXBG4apksCvJeUvyYkW3r1Nnfl5p50k0VlvKlMPKHRlDFtBN0



sábado, 15 de mayo de 2021

CLAUSURA DEL CEMENTERIO DE CASTILLÉJAR

  

Cementerio de Castilléjar, mayo 2013

El 27 de septiembre de 2002, el Boletín Oficial del Estado publicó la resolución del Ayuntamiento de Castilléjar por la que se clausura el viejo Cementerio Municipal. Copio una parte del texto: a) Dejar constancia de que han transcurrido más de treinta años desde la última inhumación y, en consecuencia, procede iniciar el expediente de clausura definitiva, que conllevaría la exhumación y posterior inhumación-cremación de los restos en el nuevo cementerio municipal. b) (…) a fin de que las familias de los difuntos inhumados puedan adoptar las medidas que su derecho les permita, en el plazo de tres meses. c) Finalizados los trámites anteriores y transcurrido dicho plazo desde la última publicación, se solicitará del ilustrísimo señor Delegado provincial de la Consejería de Salud dicte resolución autorizando la clausura definitiva del cementerio y los restos que pudieran permanecer aún serán exhumados de oficio y trasladados al nuevo cementerio. Lo manda y firma el señor Alcalde-Presidente, don Jesús Raya Ibar…

 Ánimas del tiempo ido lo publiqué en mi blog el 14/11/2014, copio este párrafo: Un inexplicable decreto del alcalde –hace unos doce años– ordenó la clausura del cementerio y que los restos de los cadáveres fueran trasladados al nuevo cementerio, donde los familiares tuvieron que pagar el nuevo nicho. El motivo de todo esto, pues que iban a construir una residencia de ancianos. Las calaveras rodaban por los suelos y algunos ataúdes fueron profanados, en fin, allí se produjo un paisaje dantesco. Mi hermana Angustias precisamente fue enterrada en el antiguo cementerio, a comienzos de los años sesenta, por eso he querido tener un recuerdo para ella. El caso es que en el cementerio quedaron, y todavía quedan, muchos restos pero no fueron trasladados de oficio al nuevo cementerio, por lo que se ha incumplido la resolución del Ayuntamiento.

 En el año 2003, Jesús Raya, del PSOE, dimitió y dejó de alcalde a Andrés Jiménez, entonces yo tenía cierta amistad con éste y el Ayuntamiento me iba a pagar la edición del libro Diálogos en la tierra de los ríos. Recuerdo que ese día de agosto empezaba la Feria de Santo Domingo y ambos estábamos sentados en la Plaza Nueva, el caso es que tuvimos una fuerte discusión a cuenta del cementerio civil, que había clausurado el anterior alcalde, y la zona la iban a recalificar para convertirla en urbanizable. Enojado por semejante atropello, le dije a Andrés Jiménez: Ahí están enterrados nuestros antepasados, en el cementerio esta toda la historia de nuestro pueblo. Al día siguiente, cuando Andrés me vio, me dijo: ¿Sabes lo que voy a hacer?, voy a echar una capa de arena sobre la tierra del cementerio y lo voy a dejar tal y como esta. Había reflexionado y de esta forma se quitó el problema que había heredado. Pero nuestra amistad se enfrió debido a la concejal de Cultura, por lo que decidí pagar yo la edición del libro aunque incluí en sus páginas la Presentación del alcalde. Después de darle muchas vueltas, en la Introducción yo escribí estas líneas: Destacar mi agradecimiento a don Leovilgildo Gómez, vicario general de la Diócesis Guadix-Baza, porque intervino para que no desapareciera el cementerio viejo.

 Esta frase provocó que el alcalde le enviara al vicario una carta de protesta, pidiéndole que le aclarara cuál había sido su intervención en el cementerio. Este le contestó con diplomacia y más tarde me enseñó la carta. Como las cosas iban ya torcidas, en febrero de 2007, recibí en mi domicilio una notificación de la secretaria accidental del Ayuntamiento de Castilléjar, donde dice en el encabezamiento (sic): … que el Arquitecto Técnico Municipal, ha emitido el siguiente informe: Que realizada visita a la calle Rosario de Castilléjar, según indicaciones de la Alcaldía... me apremia para que haga algunas reparaciones en la vivienda y sobre todo proceder de forma urgente a restablecer el murete del patio lateral sustituyéndolo, procediendo a la vez a la limpieza de la zona. El escrito es una verdadera chapuza, que seguramente redactó el alcalde, con la de viviendas en ruinas que había en el pueblo.


En la notificación no se cita el nombre del arquitecto técnico ni tampoco viene firmada por él, ni siquiera el número de la vivienda afectada. El caso es que a los pocos meses el alcalde Andrés Jiménez procedió al derribo del patio de la casa, sin notificarme a mí o a mis hermanos, y sin un informe del arquitecto técnico. Este sujeto incurrió en una presunta prevaricación, dictó una resolución injusta a sabiendas, sin abrir un expediente ni dar audiencia a los interesados, con presunta falsedad en documento público… La denuncia hubiera sido un verdadero escándalo. A partir de entonces, por la puerta del patio los chiquillos entraban a la vivienda. Pasado un tiempo, solicité al Ayuntamiento la demolición de la vivienda al negarse mis hermanos a hacer algunas reparaciones y por quejarse un vecino. Era la casa de mis padres y donde nos habíamos criado, por lo que me dolió mucho.

 Reproduzco la denuncia que un parlamentario andaluz del PSA hizo en el Granada Hoy, el 13 de febrero de 2004, yo mismo vi algunas calaveras en el suelo del cementerio, entrando a mano izquierda.  






Ambos ediles habían generado una Deuda en Castilléjar que  ascendía a 1.753.000 euros, en 2008, mientras aumentaba la despoblación de forma alarmante. El 14 de marzo de 2020 estaba previsto que yo presentara mi libro Leandro: Castilleja de los Ríos en blanco y negro, en el Ecomuseo de Castilléjar, sin embargo, el alcalde Jesús Raya publicó un bando prohibiendo cualquier acto público a partir de esta fecha, por la pandemia. En una decisión completamente arbitraria, permitió que se celebrara el mercadillo del sábado, pero prohibió la presentación del libro, cuando ambos eran actos públicos. De manera que gobierna el pueblo como si fuera su cortijo y su palabra es la ley. Sin embargo, este protector de la cultura y de las letras no tuvo reparo alguno en inaugurar el pasado 24 de abril el Encuentro Virtual de Escritores, permitiéndose el lujo de leer unas poesías.

El alcalde Jesús Raya debería explicar a los castillejanos por qué clausuró el cementerio civil para recalificar los terrenos, obligando a las familias a trasladar los restos de los cadáveres al nuevo cementerio, donde tuvieron que pagar un nicho nuevo. Y si las macrogranjas eran realmente para crear puestos de trabajo, como él aseguraba con frecuencia. También me gustaría preguntarle, si el Ayuntamiento va a exhumar y trasladar los restos que quedan al cementerio nuevo, como manda la resolución que él mismo firmó y publicó. Y lo que nunca entenderé, ¿en qué podía estorbarle para sus planes urbanísticos la ubicación del viejo camposanto?, porque, desde su lamentable cierre, ya no descansan en paz nuestros ancestros. Y una reflexión final: si esto lo hacen conmigo, que saben que escribo y que no vivo en el pueblo, ¿qué no harán estos ediles con el vecino que se atreva a criticarlos? 

¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos! Gustavo Adolfo Bécquer

  

Resolución de la clausura del cementerio

https://www.youtube.com/watch?v=-t06XP668PI


                                           Despedida en el cementerio de San Clemente (Huéscar)