viernes, 6 de noviembre de 2026

EL PADRE ANTONIO GUIRAO

 

En la misión de Kariobangi





Quedo con el padre Guirao, misionero comboniano (el fundador fue el italiano Daniel Comboni), en una residencia de mayores, de Baza, a las diez de la mañana. Aquí está internada su hermana Caty y viene a visitarla. Llegó el jueves y se marcha el lunes por la mañana, cuatro días de permiso echando dos de viaje, así cada dos años visita a su familia y vuelta a la residencia de Moncada (Valencia). Me recuerda a mi tía sor Carmen, monja de las Hijas de la Caridad, que también le daban unos escasos días para estar con la familia, para los sobrinos era una fiesta pues nos traía siempre unos regalillos. El padre Guirao nació en la pedanía de Los Olivos, en 1942, en la posguerra, en los años del estraperlo y de la pertinaz sequía, como los denominó el franquismo. Me acordé a última hora y le dediqué el libro Leandro: Castilleja de los Ríos en blanco y negro, que edité con las fotos que hizo mi padre durante los años sesenta y setenta. Le digo que hay dos fotos de su padre, cuando tocaba los platillos con la Hermandad de las Ánimas, de los Olivos. El caso es que hojea el libro y al pronto las encuentra.

 –Mis padres procedían de Oria (Almería) y de niño fui a la escuela de don Antonio Caballero, en Los Olivos. Solamente por la mañanas, ya que por las tardes me iba a cuidar las cabras de mi padre. A los trece años (en 1957) fui al Seminario de Guadix, entonces teníamos que hacer el examen de ingreso (un servidor también hizo el ingreso, en 1964) y aquí pasé cinco años de bachiller, con clases diarias de latín de una hora de duración. En quinto curso pasaron dos misioneros combonianos y entonces decidí hacerme misionero, pero mis padres se opusieron. Estuve dos años haciendo filosofía en el Seminario Mayor de San Torcuato, en Granada, y cuando cumplí los veintiún años (entonces era la mayoría de edad) me marché a los combonianos, a Corella (Navarra). Hice un año de noviciado y pasé otro en Moncada (Valencia). Después me enviaron como formador al Seminario Menor de Maia (Portugal), desde 1966 hasta 1969. Seguidamente, estudié tres años de teología en el Seminario de Misioneros de Cucujais (Portugal). Pedí volver a España y en Moncada hice cuarto de teología. En 1970 me ordené de sacerdote en Castilléjar, con Mariano López Zambudio, oficiando la ceremonia don Rafael Torija, obispo de Ciudad Real, que estuvo de párroco en el pueblo en los años cincuenta.

Le recordé que, cuando yo tenía once o doce años, me paró en la calle del Rosario (las Casas Baratas) y me habló de los misioneros... Lo cierto es que aquella anécdota se me quedó grabada y desde entonces se convirtió en un modelo para mí. Sin embargo, él no se acuerda de aquel breve encuentro. Entonces estaba yo en el Seminario de Guadix, pasó un misionero comboniano hablando de las misiones y estuve escribiéndome con él durante varios años. También recuerdo que leí un libro impresionante de un misionero, donde contaba con detalles la fuerte oposición de los padres y el drama, cuando sus hijos les decían que querían ser misioneros y marchar a África. Eran historias reales que a mí me impresionaron. Amigos del Seminario me cuentan que, además de buena persona, era un buen defensa jugando al fútbol.

Con su padre (fallecido), hermanos y familiares. 1995


El padre Guirao prosigue con sus recuerdos.  

–En Corella estuve varios años de formador y en 1978 me enviaron de misionero a Kenia, allí estuve cerca de siete años. De 1984 a 1992 fui a Moncada, como maestro de novicios. Desde el año siguiente hasta 2003 estuve en África, eran inicios de misión donde fui bautizando a gente mayor de veinte años y a niños. El swahili es el idioma oficial de Kenia y me llevó un tiempo aprenderlo, aunque sabía inglés. Hakuna Matata es una expresión muy común y significa Aquí no hay problema. Yo residía en Cabichbich, que significa donde el viento silba, pues se encuentra a 3.500 metros de altitud, más o menos como el pico del Mulhacén. Apenas nevaba en esas alturas por el clima, pero soplaba un viento fresco. Atendía treinta poblados, a los que iba con la moto kawasaki o con el todoterreno toyota, por las montañas o por caminos de tierra, era una zona bonita, pero difícil. De la moto me he caído muchas veces. Subiendo las cuestas a veces la moto se calaba, entonces tenía que frenar y guardar el equilibrio o bien me tiraba a la tierra, para no resbalar hasta el fondo de la cuesta. Después tenía que intentar arrancarla. Pero siempre encontraba a alguien que me ayudaba. La gente es pobre pero muy generosa, me daban lo que tenían o me invitaban a comer. Con frecuencia alguno preguntaba en pokot, Poisho (¿Cómo te encuentras?). Y el otro le respondía,  Poisho nyaman (Estoy muy bien). Yo tenía treinta poblados y me ha ido bien con los nativos, así era la vida del misionero, al servicio de ellos, los hemos ayudado y te recuerdan con cariño. Era una relación cercana pues atendíamos muchas de sus necesidades. Aparte de la religión llevaba las escuelas, he abierto muchas pero las clases las dan los maestros, también abría pequeñas capillas en los poblados. Los habitantes de la montaña tenían más interés en la escuela que los masái, con mayores deseos de promocionarse a nivel de escuela y de religión, pues estaban asentados en poblados y tenían animales. Me llamaba la atención porque eran gente pobre y sencilla, aunque las perolas y los cacharros de cocina son ya de acero inoxidable. Mi trabajo era encontrar catequistas, que dieran el catecismo a los niños y los prepararan para el bautismo. También tenía que celebrar las misas. Es una zona donde no había otra religión extranjera y no hay luchas sino que cada uno sigue su camino. En cambio en Nigeria hay muchos musulmanes y le hacen la guerra a los cristianos. Kenia es uno de los países más estables de África junto a Tanzania.

El padre Antonio Guirao es un hombre amable y sencillo, que te da confianza desde el primer momento. Lleva puesta una gorra negra, calza unas deportivas y parece un jubilado. Si no fuera por la cruz que lleva colgada del cuello, nadie diría que es un misionero. Hay que recordar que la película El Rey León (1994) hizo muy popular la frase Hakuna Matata.

En la residencia de Baza


–En Áfríca he estado treinta y tantos años, he trabajado muchísimo y a veces he cogido la malaria. He ido a muchos sitios, donde solamente había gente pobre, y ha sido una experiencia bonita. He trabajado también con la tribu de los masái, durante dos o tres años, viven en chozas, en la llanura, donde tienen grandes terrenos para el ganado, por la noche lo encierran en corrales y durante el día lo llevan al campo. Se dedican al pastoreo y viven en el sur de Kenia. En mi segunda etapa yo tenía la parroquia en Amakuriat, en las faldas de la montaña, donde vive el pueblo pokot. Esta tribu, como los masái, tienen su dialecto particular. En una ocasión, encontrándome en Tenerife haciendo animación misionera, se me rompió el tendón cuadricípedo que va unido a la rótula y me operaron. Cuando me recuperé, marché de nuevo a Kenia. Pero en junio de 2025 estaba haciendo ejercicios espirituales y sentí un dolor en las piernas, de manera que no podía trabajar y en agosto volví a España para recluirme en Moncada, cerca del seminario diocesano, en una casa para sacerdotes mayores, que se encuentra en una colina. Tengo también artrosis. Es una residencia de misioneros combonianos, aquí estamos un catalán y otros dos que son de Cádiz y de Elche, que son los responsables de la comunidad. En España no hay vocaciones de misioneros entre los jóvenes, en el teologado de Granada hay dos misioneros, uno de Salobreña y otro que es africano, mientras que los teólogos son extranjeros. Cada día hay menos misioneros en Europa y en América del sur. En Kenia todavía quedan tres o cuatro españoles y también algunos italianos. Yo estoy aquí terminando este mes de octubre y con 84 años (lo repite varias veces en la entrevista), pero los dolores en las piernas y en la espalda son fuertes. Procuro caminar pero los lunes y los miércoles voy al gimnasio con el andador, pues me coge más lejos.

Le pregunto por los párrocos de Castilléjar que conoció. Responde que fueron don Antonio Motos en los años cuarenta, don Rafael Torija en los cincuenta y, a comienzos de los sesenta, llegó don Atanasio Botía. Le recuerdo que en Los Evangelistas le dedicaron la Escuela Infantil Padre Antonio Guirao –el pasado año yo estuve por allí, en la Fiesta de la Cruz– y quedamos en que lo pondré en contacto con alguien del pueblo para que lo acerque, pues no la conoce y le hace mucha ilusión verla. Al final me dice: El sábado tengo misa en Los Olivos y el domingo, en Castilléjar, dale un saludo especial a todos mis paisanos. Cuando me despedí de Caty, que estuvo con nosotros en la entrevista, le dije: Tienes un hermano muy bueno. Y me contestó: Es cierto.

Delante de la Escuela. Foto Perpe F.


El domingo, Perpe Fresneda, la sacristana, llevó en su coche al padre Guirao a la escuela de Los Evangelistas y le hizo unas fotos. El lunes se marchó a Moncada y, unos días después, le pedí que me contara algunas anécdotas, entonces me envió un audio.

–Yo no sabía dónde estaba la escuela en Los Evangelistas, pero cuando la vi sentí gratitud y sorpresa. Te voy a contar algunas anécdotas. De niño yo cuidaba tres o cuatro cabras de mi padre por las tardes, pero un día me entretuve jugando y cuando llegó mi madre del mercadillo, vio que tenía las cabras atadas y sin comer. Entonces yo pensé llevarlas a la vega para que comieran por los ribazos, pero mi madre me dijo: ¿Qué vas a hacer, si ya está anocheciendo? Déjalas y les echamos alfalfa. A veces me juntaba con otros niños pastores y dejábamos que las cabras comieran en los sembrados, mientras uno vigilaba por si venía el dueño. Y durante las vacaciones del Seminario, le ayudaba a mi padre en el campo. En Kenia, al terminar la escuela algunos niños decían: Nosotros, que hemos aprendido tantas cosas, no nos vamos a quedar parados, vamos a ir a los pueblos cercanos a enseñarles a otros niños lo que hemos aprendido. Es algo que realmente te llama la atención y te llena de valor y de alegría, viendo la actividad que llevan estos niños. En estos momentos estoy bastante fastidiado y no tengo facilidad para escribirte. Un abrazo.

 Posdata. Esta entrevista ha sido posible por Antonio Pinteño, que me puso en contacto con la familia del padre Guirao, y siempre que lo necesito está ahí. 

Publicado en Ideal en Clase

https://en-clase.ideal.es/leandro-garcia-casanova-el-padre-antonio-guirao/

Publicado en Radio Castilléjar

El padre Antonio Guirao: de Los Olivos a las montañas de Kenia
De niño, en Los Olivos, Antonio Guirao iba a la escuela por la mañana y por la tarde cuidaba las cabras de su padre. Una vez se entretuvo jugando y su madre, al volver del mercadillo, se las encontró atadas y sin comer. Con los años, aquel crío acabaría recorriendo en moto las montañas de Kenia para atender treinta poblados desde Cabichbich, un lugar cuyo nombre significa «donde el viento silba».
Leandro García Casanova ha conversado con él en Baza, en la residencia donde vive su hermana Caty, durante uno de esos permisos de cuatro días, dos de ellos de viaje, que cada dos años lo traen a ver a la familia. A sus 84 años, el misionero comboniano repasa su vida sin darse importancia: el Seminario de Guadix, la oposición de sus padres cuando quiso ser misionero, su ordenación en Castilléjar en 1970, las caídas de la moto por caminos de tierra, la malaria, los pokot y los masáis, y más de treinta años en África abriendo escuelas y capillas.
Entre esos recuerdos hay uno que solo conserva Leandro. Cuando él tenía once o doce años, el futuro misionero lo paró en la calle del Rosario y le habló de los misioneros, y desde aquel breve encuentro lo tuvo como modelo.
El padre Guirao no conocía la escuela infantil que lleva su nombre en Los Evangelistas, y por fin pudo verla. Lo que sintió ante ella, y el saludo que envía a todos sus paisanos, nos lo cuenta Leandro en IDEAL en Clase.

miércoles, 28 de octubre de 2026

POR LOS BARRANCOS DE CASTILLÉJAR

 


Mientras que en Granada tienen señalizado el Camino de los Neveros y los recuerdan con frecuencia en la prensa, en Castilléjar se olvidaron de los esparteros


El pasado 21 de octubre cinco amigos de Castilléjar hicimos el sendero por Los Barrancos, en el panel informativo viene como Sendero Badland de Castilléjar, PR-A-388.   



El río Guardal venía crecido pues los días anteriores había llovido. Fuimos por el Barranco Hondo y al fondo se veía el Pico de la Loma Alta.



Unos centenares de metros más abajo está el Puente de las Juntas, donde se unen los rios Galera y Guardal.









A lo lejos se ve la antigua carretera de Benamaurel que asciende por el monte y, un poco más arriba, se encuentra la Fuente del Cuco, que fue restaurada hace varios años. Se encuentra abandonada









La Presa del Cura estaba cubierta por la vegetación. En la curva del rio había un remanso con el agua transparente, aquí solíamos bañarnos. Más abajo hay un salto de agua. Seguimos caminando entre los álamos de la ribera.





Más adelante, en la margen izquierda del río, hay campos de pimientos de un empresario murciano que se destinan para hacer pimentón. En los años sesenta, se vendía la marca El Aeroplano, de Novelda. Con los años le cambiaron el nombre por El Avión pero conservando el mismo dibujo, y hoy se le conoce como colorante alimentario. Conforme ascendíamos por la pista de Los Barrancos, se veía el esparto en flor así como los yesos lacustres, alargados o en forma de flecha. Yo me traje uno de recuerdo.








La famosa Cueva de los Amos pertenecía al oscense Pedro López Carbonero, que era el propietario de muchas tierras,  de la fábrica de la luz, que estaba por debajo del molino, y de la almazara. Detrás del panel informativo hay un pequeño horno de yeso. Más adelante se encuentra el Mirador.









En el centro destaca el caserío de Castilléjar y, a la izquierda, la aldea de Los Olivos. Más acá se aprecia el contraste de las cárcavas sombreadas por el cielo cubierto de nubes. Es un paisaje desértico y a la vez inhóspito, que impresiona al caminante. Parece un cuadro pintado a grandes pinceladas.









Llaman la atención los cerros moteados en forma de pirámides, entre el sol y la sombra. Los Barrancos son una zona árida y esteparia, como el norte de Marruecos o el desierto de Arizona; sólo se ven antiguos caminos de herradura y abundantes matas de esparto en la cara norte de los montes.



 






Al descender de los Barrancos se observan la vega y Castilléjar. Y en el horizonte sobresalen las Sierras de Castril y de Cazorla, Marmolance y la Sagra, que domina el Altiplano. En el sendero, los cinco amigos comentamos que de niños solíamos ir a la Ciudad de las Zorras, con Luis el Latas, teníamos que cruzar varias ramblas, en dirección al Este. Allí había algunas madrigueras pero nunca vimos las zorras.

Aspecto de la vega desde la Presa del Cura, mientras que Castilléjar parece un pueblo blanco elevándose sobre el cerro. En las primeras horas de la mañana el cielo estaba nublado pero se despejó sobre el mediodía.













El agua del rio Galera baja así de sucia, por los vertidos.






Después de hacer unos doce kilómetros, regresamos entre los álamos de la ribera y los campos de la vega. 




Quiero hacer unas precisiones. En el panel informativo viene Sendero Badland (es badlands) de Castilléjar, pero omiten el topónimo los Barrancos a pesar de que discurre íntegramente por ellos. En Google viene: Mapas Geoparque de Granada/ Ruta Badland de Castilléjar, pero lo sorprendente es que Los Barrancos ni siquiera figuran en el Geoparque de Granada. Han desaparecido oficialmente y los han sustituido por un anglicismo que significa tierras baldías o yermas. Copio lo que me decía Manuel el Chato, del barrio de Los Evangelistas, en 2024. Entonces, en Castilléjar ‘tos’ se dedicaban al esparto, menos los cuatro señoritos. Lo pagaban a dos pesetas la arroba y tenías que coger unas siete arrobas para poder vivir. Se refiere a los años cincuenta. El esparto ayudó a sobrevivir a miles de familias, pues fue la principal actividad de Castilléjar. Después lo llevaban en carros a las fábricas de transformación en Calasparra (Murcia) y a Cabra del Santo Cristo (Jaén). En los años sesenta los plásticos provocaron el declive del esparto, por lo que los esparteros se vieron obligados a emigrar a Cataluña y a Europa, muchos de ellos han fallecido. Cuando yo era niño, en los atardeceres veía desde la calle del Rosario a las reatas de burros de los esparteros, regresando al pueblo, por las veredas de los Barrancos. No estarían de más unos renglones dedicados a los cientos de esparteros, en los paneles informativos del sendero, y sería de justicia dedicarles una estatua en su memoria. 

Posdata: Se me ha olvidado un detalle en el artículo. Jesús García era agente de Medio Ambiente, que falleció en marzo de 2017, con sesenta años. Copio estos renglones de mi artículo Por los caminos del esparto: “Sus cenizas han sido esparcidas en los Barrancos y esto ya nos muestra el cariño que le tenía a estos parajes, donde desarrollaba a diario su trabajo. Gracias, Jesús, porque nos enseñaste a amar y conocer estos cerros moteados, que me traen recuerdos de la infancia. Descanse en paz”.

Publicado en Ideal en Clase

https://blogdegarciacasanova.blogspot.com/2026/10/por-los-barrancos-de-castillejar.html?fbclid=IwY2xjawVSr5VleHRuA2FlbQIxMABwZG9mAWJyaWQRMEtyeE95R0Q2TXJEWEJqZ2FzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEfLGTeE0dJtTSkQk6-LnxX6r6sMUWmbM4A_irTSno251x2MpyUnS4Z9Xw00Fg_aem_SLTMBTAx9yDyBBnW01swDQ

Radio Castilléjar.

LA IMPORTANCIA DE LAS PALABRAS

El pasado 21 de octubre, cinco amigos de Castilléjar echaron a andar por los cerros de su infancia. Volvieron con doce kilómetros en las piernas, un cristal de yeso en el bolsillo de uno de ellos y una pregunta incómoda. ¿Por qué el nombre con el que el pueblo ha llamado siempre a esas tierras no aparece en los paneles que señalan el camino?

Leandro García Casanova lo cuenta en su blog y, conforme avanza el relato, van surgiendo otras piezas difíciles de encajar. Una fuente que alguien se tomó la molestia de restaurar y que hoy se come la maleza. Un río que baja de un color que no debería tener. Una cueva conocida como la de los Amos, con un nombre propio escondido detrás. Un paraje al que de chicos llamaban la Ciudad de las Zorras y donde jamás llegaron a ver una.

Y, al fondo de todo, las siluetas de unos hombres que el autor veía regresar al atardecer por aquellas veredas con sus reatas de burros. Quiénes eran, de qué vivían y qué reclama Leandro para ellos lo descubriréis al leerlo. Conviene llegar hasta el último párrafo.


viernes, 23 de octubre de 2026

EL LEGADO DE JESÚS CANDEL

 

Jesús Candel con su hija

        En el cuarto aniversario de su fallecimiento, copio estos párrafos que Jesús Candel escribió en su página de Spiriman, donde va relatando sus impresiones al enterarse que tenía cáncer. En letra cursiva destaco las frases que me han llamado la atención.

         8 de enero de 2021. “En esta foto no tenía mi puñetero #cáncer de pulmón. Aquí abrazaba a mi niña en un día de verano, convencido de que mi fortaleza física me otorgaba salud. Nunca imaginé que el estrés por los malos ratos vividos de activismo en las calles, los juzgados, los hospitales y las puñaladas de todos aquellos que me utilizaron para sus espurios intereses, podía desencadenarme algo así.

Me cuidé, hacía ejercicio físico y no fumaba, pero mis principios y mis valores me llevaron al abismo de la muerte. Hoy mi lucha consiste en ir del sofá al retrete, del retrete al bidé, del bidé a la cama y de la cama al retrete... y vuelta a empezar.

La angustia, el cansancio, el mareo, el escozor en el ojete del culo y mil cosas más, hacen que la fuerzas flaqueen cuando te enfrentas a algo que está dentro de tu cuerpo y quiere arrebatarte la vida para que el desanimo te obligue a tirar la toalla.

Hoy entiendo algo en este vaivén de mi enfermedad. No me rendiré jamás y seguiré luchando para volver a abrazar así a mi niña, convencido de que mi fortaleza física y mi salud no sólo dependen de cuidarme, sino de anteponer el AMOR a los míos a unos principios y valores que no tienen cabida en esta sociedad actual, tan llena de hipocresía y falsedad. Pero también os digo una cosa. Sin principios y valores es imposible vivir dignamente y amar DE VERDAD a los demás. Incluso a tus hijos. Yeah!!”.

          La enfermedad está ahí y va ganando terreno, carcomiendo (la carcoma) el cuerpo y la mente del enfermo. Hace años el cáncer era mortal pero la medicina ha avanzado mucho y hoy se puede superar si se detecta a tiempo. A comienzos del siglo XX, si un niño nacía con diabetes estaba destinado a morir. Lo mismo que dos hijos de mi tío abuelo, que murieron de gastroenteritis después de la Guerra Civil, entonces dejaban de darles el agua que cogían de la acequia. Mi hermano mayor también falleció de bronquitis, a comienzos de los años cincuenta.   

         7 de noviembre de 2021. “El cáncer de pulmón que padezco desde hace más de un año es muy agresivo y me atacó duramente con múltiples metástasis por todo mi cuerpo, a las que fui venciendo poco a poco. Ahora ha vuelto con fuerza y se vuelve a extender. El estrés crónico que viví antes de enfermar fue la causa de que apareciera el #cáncer en mi vida. Y a veces me encuentro “Atrapado por mi pasado” como Al Pacino en la peli de Carlitos Way. Resulta muy difícil en muchas ocasiones ser feliz porque nos negamos a DEJAR MARCHAR las cosas que nos entristecen, pero si somos capaces de controlar nuestros miedos, podremos recuperar el control de nuestras vidas.

 Eliminar nuestros miedos es el primer paso hacia una vida más plena y satisfactoria, pero yo también tengo mis miedos y cuesta. Se puede elegir el AMOR frente a la ira, la GRATITUD frente al privilegio y el PERDÓN y la COMPASIÓN frente a la amargura, pero la respuesta neurológica al AMOR, la GRATITUD y el PERDÓN anula los mecanismos cerebrales activados por el miedo.

Muchísimos estáis pasando situaciones similares a la mía y otros muchas cosas peores. Pedirle a Dios que te cure es algo que veo injusto y egoísta viendo las desgracias que pasan otros, pero pedirle a Dios que te ayude a sacar lo mejor de ti para afrontar cualquier enfermedad o problema, significa creer en la capacidad que todos tenemos de que nuestras creencias sean más poderosas que nuestra realidad. Pero hay que abrir la mente y dejar que esa fuerza invada nuestro subconsciente para poder cambiar de verdad y hacer que la ciencia también haga su parte”.

Afirma que el AMOR, la GRATITUD y el PERDÓN son las claves para superar la amargura y el miedo al cáncer, tenemos que entrenarnos mentalmente.

En la playa de Bolonia
          El 6 de abril de 2022, Jesús Candel haría uno de sus últimos viajes. El escrito siguiente tiene frases memorables que te emocionan al leerlas, pues solamente puede escribirlas el enfermo que está sufriendo y que lucha por vivir.

           “Ayer mi mujer nos tomó esta foto a mis 4 hijos y a mi camino a las dunas de la playa de Bolonia, mientras ella se quedaba tumbada en la arena leyendo un buen libro, que le apasionan esos raticos de soledad. Y ya de paso la dejábamos descansar un ratico.  Este año no he podido subir hasta arriba del todo y disfrutar de las vistas. La quimio de los cojones me lo impidió. El dolor muscular posterior fue apoteósico y no he pasado buena noche a pesar de los antinflamatorios. Pero si tengo los músculos como piedras aunque esté sufriendo la matraca química y destructora de los taxoles por todo mi cuerpo, que pretenden dejarlos como piltrafillas. Me quedo con que lo intenté, que estuve arropado por mis hijos, que ellos subieron y que yo los pude ver.

Le pido a ese Dios que está dentro de cada uno, que me dé fuerzas para venir el año que viene para seguir viéndolos desde en medio, desde abajo o acompañando a mi mujer mientras lee un libro. Tengo tantas ganas de vivir y verlos crecer, que escribo este texto entre lágrimas y una profunda emoción que me hacen sentir que este puto cáncer no va a poder conmigo. Y no sé lo que voy a hacer para conseguirlo y aguantar todo lo que me espera, pero haré todo lo que haga falta por muy duro que sea… Un beso enorme a todos y a trepad dunas, que aunque nuestras huellas las borre el viento o no lleguemos a la cima, lo importante es el momento que vivimos y disfrutamos con esfuerzo viendo las nuestras ahí, porque la vida no hay que simplemente vivirla, sino que hay que intentar vivirla por aquello que deseamos con tremenda pasión, se consiga o no, pero siempre PENSANDO EN LOS DEMÁS, y no siendo egoístas como estas putas células cancerosas. Yeah ”.

         Aquí se permite un diálogo surrealista con la muerte a pesar de que está machacado y que intuye, como médico, que le están esperando a la vuelta de la esquina. Jesús no pierde la esperanza y hasta da ánimos a los que se encuentran enfermos como él.

         7 de septiembre de 2022 Esta noche desvelado por el dolor de las metástasis musculares, me ha visitado la muerte con uno de sus fieles sicarios, el #cáncer. Y van y me dicen los capullos:

- Chaval, te queda poco. Tira la toalla que pronto venimos por ti.

La verdad que me he quedado un poco sorprendido. Me he levantado y sin hacerles caso me he tomado un antiinflamatorio para el dolor. Vuelvo a la cama y siguen ahí. Entonces les miro y les digo:

- ¿Pero vosotros sois tontos del culo? ¡¡Tirad fuera de mi cuarto coooones, que os meto una!!

Se han quedado más blancos que la pared y va y me dicen:

- Ahora mismo nos vamos a ir a los medios de comunicación a contarles lo que nos has dicho. Eres un insultón y te pierden las formas

Mi respuesta ha sido:

- Anda y que os folle un pez espada, tontos de la polla!!!

Es duro por lo que pasamos y muchos estáis pasando como yo, pero no os vengáis abajo. Somos más fuertes que el cáncer, gente. Palante con dos cojones por mucho que duela!!! Yeah



         Al mes siguiente, el 14 de octubre de 2022, Jesús Candel falleció, con 46 años, a causa del cáncer de pulmón que padecía desde 2020. Su mujer era doctora como él y tenían cuatro hijos. Este mes se ha cumplido el cuarto aniversario de su muerte. Recuerdo que en uno de sus últimos videos, ya enfermo terminal, se le notaba preocupado aunque siempre aparentaba tranquilidad. Entonces pensé hacerle un comentario dándole ánimos y que le arrancara una sonrisa, pero me entretuve con otras cosas y me olvidé del video. Unos días después me enteré de su muerte.

        Copio este párrafo de La Voz del Sur, del pasado 13 de octubre.

         “Desde la Asociación Justicia por la Sanidad, surgida a raíz de las protestas ciudadanas impulsadas por Candel, han querido recordar su figura y su papel en las reivindicaciones de los usuarios ante el funcionamiento del sistema sanitario. El médico empezó a conocerse en 2016, cuando promovió en Granada una manifestación contra la decisión de fusionar dos hospitales de la ciudad, el Ruiz de Alda y el Clínico San Cecilio (...). ‘Fue Aquiles reencarnado. El hombre que levantó una ciudad y a un pueblo en defensa de sus derechos. Un gigante que debe ser recordado día a día, en piedra, en fuego, en los días profundos. El hombre que nos enseñó a luchar por lo justo, a levantarnos contra la injusticia. El silencio se rompe con tu recuerdo, con tus llamadas eternas a lo más hondo de nuestros corazones’".

         Titular de AhoraGranada.com, el 17 de octubre de 2026: “Décimo aniversario de las protestas promovidas por Spiriman en Granada. ‘Su lucha sigue viva’”.

        GranadaDigital.es, el pasado 17 de octubre: “Miles de granadinos salen a la calle a defender la sanidad pública”.

        El médico Jesús Candel consiguió que miles de granadinos se manifestaran en la calle contra la fusión de los dos hospitales, pero aquellas luchas las pagó con un cáncer. Yo soy parecido a Candel con los principios, los valores y la dignidad, de manera que no me faltaban los problemas. Pero a veces me partía la cara y después los palos eran para mí, mientras que otros permanecían sentados en el sofá.

        Finalizo con esta frase suya, de octubre de 2019: Yo solo no puedo cambiar nada. Por eso os animo a que despertéis. Sacad el héroe y las capacidades que todos lleváis dentro para entregaros a los demás porque merece la pena y ganaremos todos. O por lo menos los que queremos vivir con dignidad.

 Video El cáncer regresa

https://www.youtube.com/watch?v=Q6ZTJ9Ra0FY

Publicado en Ideal en Clase

https://en-clase.ideal.es/leandro-garcia-casanova-el-legado-de-jesus-candel/