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| Plano de Castillexa. 1752 |
El pasado dos de octubre, el portavoz del Grupo Popular presentó al pleno del Ayuntamiento de Castilléjar la moción Informe histórico para la recuperación del topónimo Castilléjar de los Ríos, con cinco documentos que servían como pruebas. El portavoz mencionó el plano del término de Castilléjar, perteneciente al Catastro del Marqués de la Ensenada (1752), donde se lee Castillexa; el libro del historiador Rafael Carayol y el certificado expedido por el Viceconsulado de España en San Rafael, Mendoza (Argentina), en 1922, a nombre de un vecino de Castilleja de los Rios (sic). Voy a hacer un resumen de las intervenciones.
A continuación la alcaldesa, Estefanía, respondió que “existe un documento de 1708, donde indica Castilléjar, y para el cambio del topónimo, según la Ley de Régimen Local, se necesitan los informes de la Diputación y de la Junta de Andalucía y esto trae problemas a los vecinos”. Acto seguido, el concejal Emilio Sánchez dijo que “la ciudadanía se identifica con el nombre de Castilléjar y el cambio de nombre al pueblo trae un montón de enredos. Los abuelos decían Castilléjar de los Ríos, pero no consta en los documentos”. Otra concejala indicó que “en la iglesia se quemaron bastantes libros, por lo que hay que aportar documentos”. Seguidamente, la alcaldesa señaló que “a Castilleja le añadieron la r, pero esto no deben decidirlo siete personas, hay que preguntar a los ciudadanos y después abrir un expediente de información pública”. Asimismo, la secretaria se oponía a la moción porque no había ventajas y muchos inconvenientes en el cambio del topónimo. Lo cierto es que nadie explicó los problemas, enredos e inconvenientes que traería el cambio.
A continuación la moción se sometió a
votación y, salvo los concejales del Grupo Popular, el resto votaron en contra.
En los Ruegos y preguntas, la
alcaldesa añadió: “En 1470, con los Reyes Católicos, Castilléjar ya venía
con la r y esto debe decidirlo el
pueblo”. Hay que aclarar que la Toma de
Baza por los Reyes Católicos fue en 1489, por lo que con anterioridad la villa
perteneció al Reino nazarí de Granada. Josefa
Carasa, que fue alcaldesa por el PP, señaló en su intervención que “Vicente
González Barberán fue el máximo
historiador de la comarca y escribió el artículo: ‘Un poco de historia de la
villa de Castilléjar de los Ríos’, que fue publicado en el Programa de Fiestas
de Castilléjar 2007”.
Reseñar que en los días previos a la
moción envié varios documentos a Josefa
Carasa porque estamos de acuerdo en lo esencial y con el artículo de González Barberán, El nombre de Castilléjar es una corrupción del término histórico y
verdadero de Castilleja, de 1982, como puede apreciarse en el índice
del libro.
El título lo dice todo aunque literalmente es una deformación, lo mismo ocurrió
con el topónimo Huesca que se convirtió
en Huéscar, pues los nombres se van deformando con el uso. En mi novela Artículos
del Altiplano y de Granada (2014) le dediqué un capítulo al historiador:
Conversando
con González Barberán (página 153), donde recojo este deseo: “Ambos
creemos que Castilléjar debe
recuperar su antiguo nombre de Castilleja de los Ríos…”. Tenemos el caso
cercano de Castril de la Peña,
normalmente se escribe y se dice Castril,
pero han conservado el locativo en su lema: Muy
noble y leal villa de Castril de la Peña. Mientras que Castilleja ha perdido el locativo De los Ríos. Esta es
la diferencia.
Copio los apartados que vienen en el informe
para la recuperación de Castilléjar
de los Rios, para una mejor comprensión:
2. ORIGEN ETIMOLÓGICO Y FUNDAMENTO GEOGRÁFICO
Tal
y como recoge el historiador Rafael Carayol Gor en su obra “Castilléjar:
Moriscos y Cristianos, 1 488-1570. Señorío de los Abduladines, del Conde de
Lerín y del Duque de Alba” (pág. 45), reza así:
Castilleja está situado en un abrazo que le dan
los ríos Barbatas y el Guardal, cerca de la Sagra, por donde se empina la
provincia de Granada. (Así escribiré en adelante el nombre del pueblo, ya que
así aparece en todos los viejos documentos). Según la tradición -siglo IV-
llegó por estas tierras el Evangelio de Jesucristo a través de los Varones
Apostólicos o mercaderes, o soldados romanos. Tras la invasión de los árabes y
ya mediado el siglo IX, toda esta zona quedó bajo el control y autoridad del
Islam (…). El lugar fue denominado Al-Qulayat, del que se deriva Castilleja.
Una ‘castilleja’ era un castillo pequeño… Un documento del Archivo de Simancas,
hablando de Castilleja señala: ‘Dicen que hay en ella treynta vecinos y que
vale de renta hasta doscientas hanegas de pan y que tiene muchos términos y
buena tierra…’. (…).Las
Capitulaciones de los Reyes Católicos con todos estos pueblos fueron bastante
generosas, ya que no hubo cercos ni asaltos bélicos; más bien, hubo
colaboracionismo (…). Por el Tratado de Madrid -4 de marzo de 1495- los Reyes
Católicos concedieron al conde de Lerín, don Luis de Beaumont -mientras
viviera-, el Señorío de varios pueblos, entre ellos Castilleja (…).
Esta investigación de Rafael Carayol Gor, fue publicada en “Úskar,
Revista Histórica y Cultural de la Comarca de Huéscar, número 4, año 2001”. Se adjunta como DOCUMENTO Nº 1: Extracto de la obra págs. 45-53
3. PRUEBA
CARTOGRÁFICA: EL CATASTRO DE ENSENADA (1752)
Se
aporta como prueba documental de máximo valor jurídico el plano del término de
Castilléjar perteneciente al Catastro del Marqués de la Ensenada (1752),
conservado en el Archivo de la Real Chancillería de Granada. En dicho plano
oficial del Estado, que se adjunta, se observa de forma inequívoca el núcleo
urbano situado entre dos cursos fluviales, rotulados expresamente por el
geómetra del Catastro como: “Río de Galera” al norte; “Río de Guardal” al sur.
El
texto que acompaña al plano dice: “La Villa de Castillexa dista quatro leguas
de la Ciudad de Baza [...] Su término ocupa zinco quartos de legua de Levante a
Poniente, Dos leguas del Norte al Sur y Seis de Zircunferencia...”
Esta
representación de 1752 demuestra que la configuración “entre ríos” es la
definición cartográfica oficial del municipio desde hace 274 años.
Se adjunta como DOCUMENTO Nº 2: Plano del Término de
Castilléjar. Catastro de Ensenada, 1752.
Como prueba definitiva de que el topónimo compuesto siguió vigente y fue de uso oficial por la propia Administración del Estado hasta época contemporánea, se aporta certificado expedido por el Viceconsulado de España en San Rafael, Mendoza (Argentina), en fecha 14 de noviembre de 1923.En dicho documento oficial se hace constar literalmente:“ ...que D. Antonio Pérez y Martínez es español, natural de Castilleja de los Ríos provincia de Granada...”. La relevancia de este documento es triple:
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| Certificado del vicensulado de España |
b) Acredita que en 1923, hace 103 años, la denominación oficial y popular era todavía “Castilleja de los Ríos”.
c) Demuestra la continuidad ininterrumpida del topónimo desde 1752 hasta 1923.Se adjunta como DOCUMENTO Nº 3: Certificado del
Viceconsulado de España en San Rafael (Argentina) de 1923
Aunque vienen recogidos en el citado Informe, el portavoz del PP no mencionó los dos documentos que siguen:
Finalmente, se aportan estos escritos que prueban que el topónimo Castilléjar de los Ríos ha sido utilizado por los vecinos de la villa, durante la Guerra Civil y con posterioridad.
1.
Copio
este párrafo del libro ”Carta abierta
con recuerdos y sugerencias” de José Zambudio Martínez, que viene relatado en
la novela de Leandro García Casanova: LEANDRO: CASTILLEJA DE LOS RÍOS EN BLANCO
Y NEGRO, el cual dice así:
“El inolvidable viejo me preguntó: ¿De dónde eres, soldado, y cómo se
llama tu pueblo? Con algún reparo le contesté: Mi pueblo es Castilléjar de los
Ríos, provincia de Granada”.
Se adjunta como DOCUMENTO Nº 4:
página 18 de del citado libro. Edición 2020.
2.
El
historiador e Hijo Adoptivo de la Villa de Castilléjar, creador del diseño del
Escudo Heráldico de este municipio, D. Vicente González Barberán, hace
referencia al topónimo de Castilléjar de los Ríos en su artículo: “Un poco de
historia de la villa de Castilléjar de los Ríos”, publicado en el Programa de
Fiestas de Castilléjar 2007.
Se adjunta como DOCUMENTO Nº 5: Artículo referido anteriormente.
Como vemos, las denominaciones de Castilleja o Castilléjar de los Rios aparecen en los documentos de González Barberán, Rafael Carayol, de José Zambudio y del Viceconsulado de España en San Rafael.
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| Castilléjar de los Rios |
Copio el párrafo final del citado informe:
5.
Conclusión: “En la
posguerra es cuando se pierde el locativo ‘De los Ríos’, por ignorancia y
abandono, debido al estado de miseria en que se encuentra España. No debemos
olvidar que durante la Guerra Civil se causaron destrozos importantes en los
Archivos Parroquial y Municipal. Por tanto, la recuperación de “Castilléjar de
los Ríos” es un acto de restitución histórica y de justicia conforme al art. 3
del Decreto 18/2006”.
. Quiero hacer algunas aclaraciones, pues el motivo de mi artículo es para que
tengamos un mejor conocimiento de nuestra historia y de nuestros orígenes. Han
faltado explicaciones suficientes por lo que habría que preparar mejor el
expediente, también han faltado madurez y comprensión por la otra parte, cuando
en estos casos debe de primar el interés general y tratar de conseguir lo mejor
para nuestro pueblo. Habrá que buscar documentos en las partidas de bautismo y
en los diferentes archivos, por lo que se agradece cualquier colaboración. Muchos creemos que el cambio de nombre es
una buena idea: a nivel de marca puede tener consecuencias económicas,
tiene un enfoque ecológico y sería un reclamo turístico, también tendríamos una
mayor conciencia de los dos ríos. Otros piensan que De los Rios está vinculado al medio ambiente y le da cierto
pedigrí. ¿Qué sería de Castilléjar sin
el Guardal y el Galera, sin los históricos molinos y acequias que dan lugar a
la mejor vega de la comarca de Huéscar?
Los informes que se hagan para la recuperación del
topónimo no suponen ningún costo ni enredos para los vecinos, tampoco tendrían
que renovar el dni por el cambio de nombre. En fin, creo que el Partido Popular
haría bien en llevar esta reivindicación histórica en su programa electoral y después someterla a votación de los
vecinos. No hace falta decir que la votación tendría amplia repercusión en
la prensa española, como ocurrió con la
malograda fusión de las ciudades pacenses de Villanueva de la Serena y Don Benito, hace unos meses. Pero Castilleja y Castilléjar de los Rios
están ahí, en los documentos de los archivos, en los testimonios de los
vecinos y en los trabajos de los historiadores. En el informe se han aportado cinco documentos y no se pueden ignorar
y despachar con que traen problemas, enredos e inconvenientes.
A veces pienso: ¿qué se ha hecho hasta ahora en Castilléjar por fomentar el turismo
rural y promocionar la visitas al Ecomuseo, a las Cuevas de la Morería, a los
Barrancos y a las acequias históricas? Poca cosa, era más rentable dar permisos
para las granjas de animales que son incompatibles con el turismo. Y las
granjas sí que traen problemas de contaminación, de olores y de purines. Sin embargo, Galera, Castril y Orce se
promocionaron hace años, en la Diputación, en los medios y en las redes de
manera que hoy tienen turismo rural y residentes extranjeros. Baste decir
que un tercio de los vecinos de Galera
son extranjeros, mientras que Castilléjar
se va despoblando.
Esta anécdota la recojo en la introducción de mi citada
novela: “Néstor Sosa, un argentino de Mendoza, me envió hace varios años un
certificado del vicecónsul de España en San Rafael (viene como documento 3)… estuvo buscando a su
abuelo en el padrón de Castilléjar y no lo encontró, porque quemaron los
archivos durante la Guerra Civil”. El 16 de septiembre de 2016 me escribió por Facebook (sic): “Que bueno volver al
pueblo Leandro. Pase dos dias
estupendos .alli. Si puedes dale mis saludos al matrimonio que atiende el super
Coviran . Gracias”. En el 2020, al entrar en su perfil de Facebook, me enteré por los comentarios que había fallecido de
cáncer, con cincuenta y tantos años. Néstor
Sosa vino con un certificado del viceconsulado, de 1922, donde figuraba que
su abuelo “es español, natural de Castilleja
de los Rios”. No encontró nada en los archivos pero nos dio una gran lección
buscando sus orígenes.
Finalizo
con este párrafo del Diccionario Geográfico de Tomás López (1798):
“Se halla situada esta villa entre dos ríos, el uno llamado Guardal, que nace a
tres leguas de distancia, y el otro nombrado de Galera, que nace en
jurisdicción de Orce; ambos se juntan a distancia de doscientos pasos y entran
en el río Baza sin tener más puente que unos palos para el paso preciso de
caballerías”. Es la descripción más hermosa y acertada de la villa, entre dos ríos o, en un abrazo que le dan los ríos, como la describió Rafael Carayol: esto me hace querer más
a mi tierra. Me gustaría ver un día el párrafo de Tomás López, grabado en las paredes del ayuntamiento junto al lema
Castilleja o Castilléjar de los Rios. Y
no estarían de más algunas fotos del pueblo, en blanco y negro, de los años
cincuenta y sesenta.













