miércoles, 28 de octubre de 2026

POR LOS BARRANCOS DE CASTILLÉJAR

 



El pasado 21 de octubre cinco amigos de Castilléjar hicimos el sendero por Los Barrancos, en el panel informativo viene como Sendero Badland de Castilléjar, PR-A-388.   



El río Guardal venía crecido pues los días anteriores había llovido. Fuimos por el Barranco Hondo y al fondo se veía el Pico de la Loma Alta.



Unos centenares de metros más abajo está el Puente de las Juntas, donde se unen los rios Galera y Guardal.









A lo lejos se ve la antigua carretera de Benamaurel que asciende por el monte y, un poco más arriba, se encuentra la Fuente del Cuco, que fue restaurada hace varios años. Se encuentra abandonada









La Presa del Cura estaba cubierta por la vegetación. En la curva del rio había un remanso con el agua transparente, aquí solíamos bañarnos. Más abajo hay un salto de agua. Seguimos caminando entre los álamos de la ribera.





Más adelante, en la margen izquierda del río, hay campos de pimientos de un empresario murciano que se destinan para hacer pimentón. En los años sesenta, se vendía la marca El Aeroplano, de Novelda. Con los años le cambiaron el nombre por El Avión pero conservando el mismo dibujo, y hoy se le conoce como colorante alimentario. Conforme ascendíamos por la pista de Los Barrancos, se veía el esparto en flor así como los yesos lacustres, alargados o en forma de flecha. Yo me traje uno de recuerdo.








La famosa Cueva de los Amos pertenecía al oscense Pedro López Carbonero, que era el propietario de muchas tierras,  de la fábrica de la luz, que estaba por debajo del molino, y de la almazara. Detrás del panel informativo hay un pequeño horno de yeso. Más adelante se encuentra el Mirador.









En el centro destaca el caserío de Castilléjar y, a la izquierda, la aldea de Los Olivos. Más acá se aprecia el contraste de las cárcavas sombreadas por el cielo cubierto de nubes. Es un paisaje desértico y a la vez inhóspito, que impresiona al caminante. Parece un cuadro pintado a grandes pinceladas.









Llaman la atención los cerros moteados en forma de pirámides, entre el sol y la sombra. Los Barrancos son una zona árida y esteparia, como el norte de Marruecos o el desierto de Arizona; sólo se ven antiguos caminos de herradura y abundantes matas de esparto en la cara norte de los montes.



 






Al descender de los Barrancos se observan la vega y Castilléjar. Y en el horizonte sobresalen las Sierras de Castril y de Cazorla, Marmolance y la Sagra, que domina el Altiplano. En el sendero, los cinco amigos comentamos que de niños solíamos ir a la Ciudad de las Zorras, con Luis el Latas, teníamos que cruzar varias ramblas, en dirección al Este. Allí había algunas madrigueras pero nunca vimos las zorras.

Aspecto de la vega desde la Presa del Cura, mientras que Castilléjar parece un pueblo blanco elevándose sobre el cerro. En las primeras horas de la mañana el cielo estaba nublado pero se despejó sobre el mediodía.













El agua del rio Galera baja así de sucia, por los vertidos.






Después de hacer unos doce kilómetros, regresamos entre los álamos de la ribera y los campos de la vega. 




Quiero hacer unas precisiones. En el panel informativo viene Sendero Badland (es badlands) de Castilléjar, pero omiten el topónimo los Barrancos a pesar de que discurre íntegramente por ellos. En Google viene: Mapas Geoparque de Granada/ Ruta Badland de Castilléjar, pero lo sorprendente es que Los Barrancos ni siquiera figuran en el Geoparque de Granada. Han desaparecido oficialmente y los han sustituido por un anglicismo que significa tierras baldías o yermas. Copio lo que me decía Manuel el Chato, del barrio de Los Evangelistas, en 2024. Entonces, en Castilléjar ‘tos’ se dedicaban al esparto, menos los cuatro señoritos. Lo pagaban a dos pesetas la arroba y tenías que coger unas siete arrobas para poder vivir. Se refiere a los años cincuenta. El esparto ayudó a sobrevivir a miles de familias, pues fue la principal actividad de Castilléjar. Después lo llevaban en carros a las fábricas de transformación en Calasparra (Murcia) y a Cabra del Santo Cristo (Jaén). En los años sesenta los plásticos provocaron el declive del esparto, por lo que los esparteros se vieron obligados a emigrar a Cataluña y a Europa, muchos de ellos han fallecido. Cuando yo era niño, en los atardeceres veía desde la calle del Rosario a las reatas de burros de los esparteros, regresando al pueblo, por las veredas de los Barrancos. No estarían de más unos renglones dedicados a los cientos de esparteros, en los paneles informativos del sendero, y sería de justicia dedicarles una estatua en su memoria. 

Posdata: Se me ha olvidado un detalle en el artículo. Jesús García era agente de Medio Ambiente, que falleció en marzo de 2017, con sesenta años. Copio estos renglones de mi artículo Por los caminos del esparto: “Sus cenizas han sido esparcidas en los Barrancos y esto ya nos muestra el cariño que le tenía a estos parajes, donde desarrollaba a diario su trabajo. Gracias, Jesús, porque nos enseñaste a amar y conocer estos cerros moteados, que me traen recuerdos de la infancia. Descanse en paz”.

Publicado en Ideal en Clase

https://blogdegarciacasanova.blogspot.com/2026/10/por-los-barrancos-de-castillejar.html?fbclid=IwY2xjawVSr5VleHRuA2FlbQIxMABwZG9mAWJyaWQRMEtyeE95R0Q2TXJEWEJqZ2FzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEfLGTeE0dJtTSkQk6-LnxX6r6sMUWmbM4A_irTSno251x2MpyUnS4Z9Xw00Fg_aem_SLTMBTAx9yDyBBnW01swDQ

Radio Castilléjar.

LA IMPORTANCIA DE LAS PALABRAS

El pasado 21 de octubre, cinco amigos de Castilléjar echaron a andar por los cerros de su infancia. Volvieron con doce kilómetros en las piernas, un cristal de yeso en el bolsillo de uno de ellos y una pregunta incómoda. ¿Por qué el nombre con el que el pueblo ha llamado siempre a esas tierras no aparece en los paneles que señalan el camino?

Leandro García Casanova lo cuenta en su blog y, conforme avanza el relato, van surgiendo otras piezas difíciles de encajar. Una fuente que alguien se tomó la molestia de restaurar y que hoy se come la maleza. Un río que baja de un color que no debería tener. Una cueva conocida como la de los Amos, con un nombre propio escondido detrás. Un paraje al que de chicos llamaban la Ciudad de las Zorras y donde jamás llegaron a ver una.

Y, al fondo de todo, las siluetas de unos hombres que el autor veía regresar al atardecer por aquellas veredas con sus reatas de burros. Quiénes eran, de qué vivían y qué reclama Leandro para ellos lo descubriréis al leerlo. Conviene llegar hasta el último párrafo.


viernes, 23 de octubre de 2026

EL LEGADO DE JESÚS CANDEL

 

Jesús Candel con su hija

        En el cuarto aniversario de su fallecimiento, copio estos párrafos que Jesús Candel escribió en su página de Spiriman, donde va relatando sus impresiones al enterarse que tenía cáncer. En letra cursiva destaco las frases que me han llamado la atención.

         8 de enero de 2021. “En esta foto no tenía mi puñetero #cáncer de pulmón. Aquí abrazaba a mi niña en un día de verano, convencido de que mi fortaleza física me otorgaba salud. Nunca imaginé que el estrés por los malos ratos vividos de activismo en las calles, los juzgados, los hospitales y las puñaladas de todos aquellos que me utilizaron para sus espurios intereses, podía desencadenarme algo así.

Me cuidé, hacía ejercicio físico y no fumaba, pero mis principios y mis valores me llevaron al abismo de la muerte. Hoy mi lucha consiste en ir del sofá al retrete, del retrete al bidé, del bidé a la cama y de la cama al retrete... y vuelta a empezar.

La angustia, el cansancio, el mareo, el escozor en el ojete del culo y mil cosas más, hacen que la fuerzas flaqueen cuando te enfrentas a algo que está dentro de tu cuerpo y quiere arrebatarte la vida para que el desanimo te obligue a tirar la toalla.

Hoy entiendo algo en este vaivén de mi enfermedad. No me rendiré jamás y seguiré luchando para volver a abrazar así a mi niña, convencido de que mi fortaleza física y mi salud no sólo dependen de cuidarme, sino de anteponer el AMOR a los míos a unos principios y valores que no tienen cabida en esta sociedad actual, tan llena de hipocresía y falsedad. Pero también os digo una cosa. Sin principios y valores es imposible vivir dignamente y amar DE VERDAD a los demás. Incluso a tus hijos. Yeah!!”.

          La enfermedad está ahí y va ganando terreno, carcomiendo (la carcoma) el cuerpo y la mente del enfermo. Hace años el cáncer era mortal pero la medicina ha avanzado mucho y hoy se puede superar si se detecta a tiempo. A comienzos del siglo XX, si un niño nacía con diabetes estaba destinado a morir. Lo mismo que dos hijos de mi tío abuelo, que murieron de gastroenteritis después de la Guerra Civil, entonces dejaban de darles el agua que cogían de la acequia. Mi hermano mayor también falleció de bronquitis, a comienzos de los años cincuenta.   

         7 de noviembre de 2021. “El cáncer de pulmón que padezco desde hace más de un año es muy agresivo y me atacó duramente con múltiples metástasis por todo mi cuerpo, a las que fui venciendo poco a poco. Ahora ha vuelto con fuerza y se vuelve a extender. El estrés crónico que viví antes de enfermar fue la causa de que apareciera el #cáncer en mi vida. Y a veces me encuentro “Atrapado por mi pasado” como Al Pacino en la peli de Carlitos Way. Resulta muy difícil en muchas ocasiones ser feliz porque nos negamos a DEJAR MARCHAR las cosas que nos entristecen, pero si somos capaces de controlar nuestros miedos, podremos recuperar el control de nuestras vidas.

 Eliminar nuestros miedos es el primer paso hacia una vida más plena y satisfactoria, pero yo también tengo mis miedos y cuesta. Se puede elegir el AMOR frente a la ira, la GRATITUD frente al privilegio y el PERDÓN y la COMPASIÓN frente a la amargura, pero la respuesta neurológica al AMOR, la GRATITUD y el PERDÓN anula los mecanismos cerebrales activados por el miedo.

Muchísimos estáis pasando situaciones similares a la mía y otros muchas cosas peores. Pedirle a Dios que te cure es algo que veo injusto y egoísta viendo las desgracias que pasan otros, pero pedirle a Dios que te ayude a sacar lo mejor de ti para afrontar cualquier enfermedad o problema, significa creer en la capacidad que todos tenemos de que nuestras creencias sean más poderosas que nuestra realidad. Pero hay que abrir la mente y dejar que esa fuerza invada nuestro subconsciente para poder cambiar de verdad y hacer que la ciencia también haga su parte”.

Afirma que el AMOR, la GRATITUD y el PERDÓN son las claves para superar la amargura y el miedo al cáncer, tenemos que entrenarnos mentalmente.

En la playa de Bolonia
          El 6 de abril de 2022, Jesús Candel haría uno de sus últimos viajes. El escrito siguiente tiene frases memorables que te emocionan al leerlas, pues solamente puede escribirlas el enfermo que está sufriendo y que lucha por vivir.

           “Ayer mi mujer nos tomó esta foto a mis 4 hijos y a mi camino a las dunas de la playa de Bolonia, mientras ella se quedaba tumbada en la arena leyendo un buen libro, que le apasionan esos raticos de soledad. Y ya de paso la dejábamos descansar un ratico.  Este año no he podido subir hasta arriba del todo y disfrutar de las vistas. La quimio de los cojones me lo impidió. El dolor muscular posterior fue apoteósico y no he pasado buena noche a pesar de los antinflamatorios. Pero si tengo los músculos como piedras aunque esté sufriendo la matraca química y destructora de los taxoles por todo mi cuerpo, que pretenden dejarlos como piltrafillas. Me quedo con que lo intenté, que estuve arropado por mis hijos, que ellos subieron y que yo los pude ver.

Le pido a ese Dios que está dentro de cada uno, que me dé fuerzas para venir el año que viene para seguir viéndolos desde en medio, desde abajo o acompañando a mi mujer mientras lee un libro. Tengo tantas ganas de vivir y verlos crecer, que escribo este texto entre lágrimas y una profunda emoción que me hacen sentir que este puto cáncer no va a poder conmigo. Y no sé lo que voy a hacer para conseguirlo y aguantar todo lo que me espera, pero haré todo lo que haga falta por muy duro que sea… Un beso enorme a todos y a trepad dunas, que aunque nuestras huellas las borre el viento o no lleguemos a la cima, lo importante es el momento que vivimos y disfrutamos con esfuerzo viendo las nuestras ahí, porque la vida no hay que simplemente vivirla, sino que hay que intentar vivirla por aquello que deseamos con tremenda pasión, se consiga o no, pero siempre PENSANDO EN LOS DEMÁS, y no siendo egoístas como estas putas células cancerosas. Yeah ”.

         Aquí se permite un diálogo surrealista con la muerte a pesar de que está machacado y que intuye, como médico, que le están esperando a la vuelta de la esquina. Jesús no pierde la esperanza y hasta da ánimos a los que se encuentran enfermos como él.

         7 de septiembre de 2022 Esta noche desvelado por el dolor de las metástasis musculares, me ha visitado la muerte con uno de sus fieles sicarios, el #cáncer. Y van y me dicen los capullos:

- Chaval, te queda poco. Tira la toalla que pronto venimos por ti.

La verdad que me he quedado un poco sorprendido. Me he levantado y sin hacerles caso me he tomado un antiinflamatorio para el dolor. Vuelvo a la cama y siguen ahí. Entonces les miro y les digo:

- ¿Pero vosotros sois tontos del culo? ¡¡Tirad fuera de mi cuarto coooones, que os meto una!!

Se han quedado más blancos que la pared y va y me dicen:

- Ahora mismo nos vamos a ir a los medios de comunicación a contarles lo que nos has dicho. Eres un insultón y te pierden las formas

Mi respuesta ha sido:

- Anda y que os folle un pez espada, tontos de la polla!!!

Es duro por lo que pasamos y muchos estáis pasando como yo, pero no os vengáis abajo. Somos más fuertes que el cáncer, gente. Palante con dos cojones por mucho que duela!!! Yeah



         Al mes siguiente, el 14 de octubre de 2022, Jesús Candel falleció, con 46 años, a causa del cáncer de pulmón que padecía desde 2020. Su mujer era doctora como él y tenían cuatro hijos. Este mes se ha cumplido el cuarto aniversario de su muerte. Recuerdo que en uno de sus últimos videos, ya enfermo terminal, se le notaba preocupado aunque siempre aparentaba tranquilidad. Entonces pensé hacerle un comentario dándole ánimos y que le arrancara una sonrisa, pero me entretuve con otras cosas y me olvidé del video. Unos días después me enteré de su muerte.

        Copio este párrafo de La Voz del Sur, del pasado 13 de octubre.

         “Desde la Asociación Justicia por la Sanidad, surgida a raíz de las protestas ciudadanas impulsadas por Candel, han querido recordar su figura y su papel en las reivindicaciones de los usuarios ante el funcionamiento del sistema sanitario. El médico empezó a conocerse en 2016, cuando promovió en Granada una manifestación contra la decisión de fusionar dos hospitales de la ciudad, el Ruiz de Alda y el Clínico San Cecilio (...). ‘Fue Aquiles reencarnado. El hombre que levantó una ciudad y a un pueblo en defensa de sus derechos. Un gigante que debe ser recordado día a día, en piedra, en fuego, en los días profundos. El hombre que nos enseñó a luchar por lo justo, a levantarnos contra la injusticia. El silencio se rompe con tu recuerdo, con tus llamadas eternas a lo más hondo de nuestros corazones’".

         Titular de AhoraGranada.com, el 17 de octubre de 2026: “Décimo aniversario de las protestas promovidas por Spiriman en Granada. ‘Su lucha sigue viva’”.

        GranadaDigital.es, el pasado 17 de octubre: “Miles de granadinos salen a la calle a defender la sanidad pública”.

        El médico Jesús Candel consiguió que miles de granadinos se manifestaran en la calle contra la fusión de los dos hospitales, pero aquellas luchas las pagó con un cáncer. Yo soy parecido a Candel con los principios, los valores y la dignidad, de manera que no me faltaban los problemas. Pero a veces me partía la cara y después los palos eran para mí, mientras que otros permanecían sentados en el sofá.

        Finalizo con esta frase suya, de octubre de 2019: Yo solo no puedo cambiar nada. Por eso os animo a que despertéis. Sacad el héroe y las capacidades que todos lleváis dentro para entregaros a los demás porque merece la pena y ganaremos todos. O por lo menos los que queremos vivir con dignidad.

 Video El cáncer regresa

https://www.youtube.com/watch?v=Q6ZTJ9Ra0FY

Publicado en Ideal en Clase

https://en-clase.ideal.es/leandro-garcia-casanova-el-legado-de-jesus-candel/

 


sábado, 17 de octubre de 2026

RECUERDOS DEL IES PEDRO A. DE ALARCÓN

 

En los primeros años



En 1968 los seminaristas de Guadix asistimos a las clases del Instituto Mixto, dos años después de su inauguración. En 1970 pasó a llamarse Instituto Nacional de Enseñanza Media y, años más tarde, Instituto de Enseñanza Secundaria Pedro Antonio de Alarcón. Supongo que la ley de educación, de entonces, obligaba a los alumnos de los seminarios a asistir a las clases de los institutos. Lo cierto es que, en los años del Desarrollo, como se llamó a la década de los sesenta,  sólo existía en la provincia de Granada el Instituto Nacional de Enseñanza Media Padre Suárez mientras que los demás centros de enseñanza eran Secciones Delegadas del mismo. 

Por las mañanas salíamos del Seminario, que se encontraba en la Puerta Alta, cruzábamos la calle de San Miguel y pasábamos por la iglesia de la Magdalena –la antigua mezquita de los Renegados, por los moriscos conversos–, en dirección al instituto nuevo. Solo recuerdo los nombres de algunos profesores, como don Rafael Cruz Samaniego (falleció hará un año) y don Alejandro Fernández Pestaña, así como algún que otro compañero de curso, porque sólo cursé en el instituto el cuarto de bachiller y la reválida. De ese año, que fue decisivo para mí, apenas tengo recuerdos. Entonces yo tenía quince años y era un alumno del montón, que iba sacando mis aprobados –en tercero saqué una matrícula de honor en religión– y algún que otro notable, pero con la dificultad añadida de que no sabía memorizar con mis palabras, de manera que aprendía las frases enteras tal y como venían en los libros. En ese tiempo nadie te enseñaba a estudiar.

En el Seminario solamente salíamos de paseo los sábados, por la tarde, íbamos y volvíamos a Purullena, por la carretera antigua, o jugábamos un partido de fútbol en la rambla por donde hoy se encuentra el puente de la A-92, poco antes del cruce para Murcia o Almería; o bien pasábamos la tarde donde hoy está el Parque del Vivero. Sin embargo, salir todas las mañanas para ir al instituto, fue una gran novedad para todos nosotros, acostumbrados a aquel ambiente protector y cerrado del Seminario. Esto me llevó a decirle a dos compañeros de curso, que eran de Guadix: “Yo no sé cómo podéis vivir vosotros”, y es que me costaba trabajo comprender la vida fuera del Seminario. Fue en el instituto donde conocí la existencia de los Hermanos Fossores, posiblemente por la cercanía del cementerio y porque los curas nos llevaron de visita. Una tarde, aquellos frailes nos enseñaron las celdas austeras y sombrías, con una mesa, una silla y aquellos camastros, donde una tabla hacía las veces de colchón. “Nos levantamos para rezar a las cuatro de la madrugada”, nos dijo un fossor. Entonces enterraban a los difuntos en la tierra, por lo que tenían que utilizar el pico y la pala. Más pobreza no se podía pedir. Lo cierto es que aquellos hombres me impresionaron, pues vivían apartados del mundo y encerrados entre las tapias del cementerio, al lado de los difuntos.

El instituto en la actualidad


Al final del curso 1968/1969 saqué cinco notables, un aprobado y dos suspensos: matemáticas y física y química. Las ciencias no se habían hecho para mí y siempre se me atragantaban. En los primeros días de septiembre tuvimos los exámenes de recuperación, entonces paré en una pensión del barrio de la Magdalena, junto a otros compañeros, uno se llamaba César, un chico alegre e inocente de Baza. La patrona nos dejó un enorme reloj de campana para que nos despertara, de esos que suena mucho el tic-tac, el caso es que apenas dormí y me levanté como un zombi. Antes de un examen repasé los polders –esas barreras que los holandeses construyeron en las playas para ganarle terreno al mar– y resultó que cayó esa pregunta. El caso es que aprobé las dos asignaturas pendientes, así como la Reválida de Cuarto, (en el Libro de Calificación Escolar viene como examen de Grado Elemental), con una nota media de un cinco. La Reválida era un examen de los cuatro cursos del antiguo Bachiller Elemental, pero el pedagogo o profesor que le dio el nombre se quedaría descansando porque de elemental no tenía nada sino todo lo contrario.

En varias ocasiones coincidí con una chica rubia y menuda, en el camino de ida al instituto, aunque apenas si cruzamos algunas frases. La chavala no era gran cosa, pero me quedé prendado de ella por su naturalidad. Ahora que lo pienso, aquel fue mi primer y efímero amor platónico. Entonces, yo hablaba con frecuencia con el padre espiritual, el jesuita Manuel Cantero –con el que conservé la amistad hasta que falleció en 2020, a través de cartas y encuentros–,  pero, cómo me vería ese año que al final del curso me aconsejó que abandonara el Seminario. Yo me quedé bastante sorprendido, pues no me lo esperaba y, lo que es peor, no tenía ningún plan fuera de aquel ambiente protector del Seminario, que duraba ya cinco años. No recuerdo sus palabras pero posiblemente me diría que dejara el Seminario durante un año y que reflexionara sobre lo que me convenía... La salida suponía irme a otro colegio, precisamente cuando mi padre se quejaba del dinero que le costaba mi permanencia en el Seminario, que entonces era el más económico.

Vista de Guadix, desde el Cerro de la Magdalena


Aquella salida al instituto, el contacto con los compañeros de curso y con la calle y sobre todo aquel sistema de enseñanza laico nos debió de impactar a muchos seminaristas, sin embargo, yo creía que seguía siendo el mismo adolescente pero las cosas ya no iban a ser igual. En los años posteriores, no le pregunté al padre Manuel Cantero por las razones para aconsejarme que dejara el Seminario. Posiblemente por olvido o porque aquello ya no tenía importancia, lo cierto es que yo me sentí como el ave que está en una jaula y un día le dicen que tiene que echar a volar y enfrentarse a la vida. El Instituto Pedro A. de Alarcón fue entonces como esa ventana por la que nos asomamos a un mundo diferente al que conocíamos, y aquello debió ser un acontecimiento en nuestras vidas. En 2016 me pasé por el Instituto, casi medio siglo después. Las aulas se veían desde la entrada, recorrí aquellos pasillos olvidados y me asomé al campo de fútbol, donde tomé unas fotos. Mientras que en mi adolescencia se me antojó un instituto demasiado grande, en la madurez lo encontré demasiado pequeño. En 2016 también me encontré con el padre Manuel Cantero, pues nos veíamos cada año cuando venía de vacaciones a Granada. Entonces le pregunté en el Bar Castañeda por qué me aconsejó que abandonara el Seminario, con dieciséis años. Yo estaba intrigado y quería saber su respuesta, pues nos habíamos visto muchas veces pero nunca sacamos el tema. Su respuesta fue esta: “La verdad es que no me acuerdo. Yo tenía las fichas de cada uno de vosotros, pero las rompí”. De manera que mi curiosidad de años finalizó aquí. Lo cierto es que los curas hacían una limpieza cada año, observaban al personal y allí solo iban quedando los que cumplían la norma y prometían.

La Sección Delegada Mixta de Guadix, del Instituto Nacional de Enseñanza Media ‘P. Suárez’ –así viene en mi Libro de Calificación Escolar– fue inaugurada en 1966. Empezó con 112 alumnos, en turnos de mañana y tarde. En 2016, cerca de 400 alumnos asistieron a sus clases de Enseñanza Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Formación Profesional, mientras que otros 194 alumnos estaban matriculados en el nocturno. El escritor Pedro A. de Alarcón no llegó a ver la llegada del tren a Guadix porque falleció unos años antes, en 1891. Viajó en las diligencias, ya que no había otro medio de transporte, como el viaje que hizo en la diligencia de Granada a Motril, pasando  por los pueblos donde se libraron batallas contra los moriscos sublevados. Fruto de esa experiencia fue su famosa novela La Alpujarra: sesenta leguas a caballo precedidas de seis en diligencia (1873). Por eso, lo mejor que podía hacer la ciudad de Guadix en los años sesenta, era que el primer instituto de la comarca llevara el nombre de Pedro A. de Alarcón, su ilustre y olvidado hijo.

Publicado en Ideal en Clase

https://en-clase.ideal.es/leandro-garcia-casanova-recuerdos-del-ies-pedro-antonio-de-alarcon/



jueves, 15 de octubre de 2026

PASEO POR LAS GABIAS

 

El pasado domingo, cuatro de octubre, quedamos varios amigos a las 8:30 horas en la calle Real de Málaga, para hacer un pequeño sendero alrededor de Las Gabias. 

Cuando pasamos por la Avenida de Andalucía, el cielo estaba encapotado mientras que una franja deslumbrante de sol se abría paso por Sierra Nevada
Por el Paseo del Charcón el sol coronaba la Sierra

Como en Gabia Chica era la Fiesta de la Virgen del Rosario, hicimos cola para los churros. Aquí vemos al churrero dándole a los palillos y los demás en la faena. 

Después de habernos embaulado nuestra ración de churros y dos vasicos de chocolate, se nota la cara de satisfacción del personal


Después pasamos por la pantaneta.


Gabia se divisa al fondo, con el cielo despejado. 

Montevive aparece a la izquierda, mientras caminamos por la vega


Por el Paseo de las Andas, nos encontramos con los corredores que participaban en la Carrera de Fondo

Los corredores en medio del paisaje otoñal, con Sierra Nevada engalanada de nubes 


Por el puente sobre el rio Dílar 


Después enfilamos por las vías del metro

Y regresamos al punto de partida, en la calle Real de Málaga.