miércoles, 8 de julio de 2026

DE CUANDO VIVÍAN EN CHOZOS

 

Víctor con su perro y el pato


Víctoriano Labrador nació en un chozo del Valle de Santa Ana, en 1953, y recuerda la lumbre que sus padres hacían para calentarse... Allí estuvieron viviendo hasta que, a comienzos de los años sesenta, les entregaron a sus padres una casa y una parcela en el pueblo de colonización de Brovales (Badajoz), a pagar durante 40 años. Víctor se crió en el campo, hace varios años vendió la mitad de la parcela, precisamente donde están el chozo y un antiguo pozo. Está jubilado desde hace ocho años, se levanta a las seis de la mañana, tanto en verano como en invierno, y se entretiene cultivando varios bancales. También tiene sus gallinas, palomas y perdices y sale de caza de vez en cuando.

A comienzos de junio me paso por la parcela de Víctor y lo encuentro en un altozano, sentado en una silla de anea, junto a la charca o pantaneta que utiliza para regar los bancales. Desde aquí se ven el pantano a la derecha, el campanario de la iglesia al frente y la sierra al este. Está acompañado de sus dos fieles perros y un pato blanco, pero esta tarde es el entierro de un antiguo compañero de trabajo y noto que su muerte le ha afectado, pues cita su nombre en más de una ocasión: “Trabajamos juntos en el Guijo, durante varios años, y ya ves. Ahí abajo mis padres tenían dos chozos, en uno encendían la candela para freír mientras que en el otro nos quedábamos para dormir, en camas de rastrojos, hechas de palos entrecruzados que se apoyaban sobre cuatro palos en forma de horcajo. Encima de los rastrojos se colocaban los cobertores y nosotros nos tapábamos con las mantas, de manera que los cinco hijos dormíamos en camas más chicas. Los chozos eran redondos y se construían con piedras, mientras que varios palos de encina formaban el techo (en forma de triángulo), se cubrían con jara y encima les echaban retamas, que despedían el agua. En la familia de mi tío Cachiche eran ocho y, como vivían en la parcela colindante, algunas noches se juntaba en el camino con mi padre y el tío Avelino, para beberse unos vasos de vino”.

El corral de gallinas



 Todavía se conservan las paredes de los chozos de sus padres y de su tío. Recuerdo que a finales de los años ochenta los vecinos de Brovales tenían agua corriente dos horas al día, que aprovechaban para llenar los recipientes y los cubos de agua. Y mientras la empresa de aguas de Jerez de los Caballeros estaba haciendo obras, los brovalenses bebieron agua del pozo, de la parcela de Víctor, durante nueve años. Yo recuerdo que las encías de los dientes se me inflamaban cuando venía al pueblo y bebía aquella agua, sin tratar, que venía de la sierra. Víctor continúa con su relato.

Aquí estaba el chozo de sus padres


“En los años 1958 y 1959 las casas estaban ya hechas pero las calles no estaban asfaltadas y, aunque las parcelas ya las habían adjudicado, todavía faltaba por hacer los canales de riego. En el Ayuntamiento del Valle de Santa Ana se apuntaron Neila, el tío Silverio, Ricardo y Verrugas..., casi todos ellos tenían cuatro o cinco hijos. También vinieron colonos del Valle de Matamoros y de Jerez de los Caballeros. Los poblados de Valuengo y La Bazana los construyeron unos años antes, de forma que las casas son diferentes porque fueron diseñadas por otros arquitectos. Aquí nadie tenía nada pero los marqueses José Antonio y Fernando Peche (sobrinos de José Antonio y Pilar Primo de Rivera) tenían fijos a catorce o quince vecinos, en la finca de El Guijo, aunque los sueldos eran bajos. En los dos años que estuvimos viviendo en el chozo, mi padre y otros colonos estuvieron segando para los dueños de las Mohedas, el Corchito y el Guijo. Precisamente, el pueblo de colonización de Brovales nace de la expropiación de parte de estas extensas fincas. Primero empezaron a construir el pantano y, como había mucha gente trabajando, levantaron chozos y corrales para las bestias en la parte más baja. Las casas están bien hechas de piedras, que traían de más abajo del pantano, allí las machacaban y después las traían, con a la arena, en un camión portugués que era largo. También los burros las traían en serones, encima de los lomos, o bien en carros tirados por bestias, mientras que las piedras pequeñas las utilizaron para rellenar las calles y encima les echaron asfalto. Los albañiles mezclaban en el amasadero el cemento y la arena. Recuerdo que vimos cómo ponían la bola del campanario, de la iglesia, entonces éramos unos niños, y que la luz de las bombillas de las casas era muy débil. De casualidad, hace dos meses me encontré con el hijo del constructor de Brovales”.

Brovales, en medio del paisaje


Víctor prosigue con sus recuerdos de antaño:

“Cuando nos dieron las casas tuvimos que abandonar los chozos porque el mayoral nos obligó. Entonces se plantaron cientos de árboles frutales, pues el perito dijo que había que plantarlos en toda la zona, y años después compraron la fruta. Pero ya en los siguientes dejaron de comprarla y los colonos tuvieron que arrancar los árboles. Hubo contratas de algodón, de tabaco, de pimientos y más tarde también se plantaron girasoles, pero los jornales eran míseros y muchos hijos de los colonos tuvieron que emigrar a Madrid, al País Vasco, a Valencia, Francia, Alemania… Esto se quedó pequeño y no daba para más. José Caballo, de 87 años, es el último colono que queda con vida, de los que llegaron a Brovales en los años sesenta. Con la reata de seis o siete burros que tenía, traía piedras y arena de las canteras que hay por debajo del pantano y que lindan con la Granja. Colocaban cartuchos de dinamita en las piedras grandes y después los picapedreros las partían. En cambio la arena, fina o vasta, la traían de los arroyos del Pontón. Pero en los últimos años se han vendido muchas parcelas, pues los jóvenes no quieren seguir en el campo: del tío Silverio, de Pascasio, del Galano, de Juan el Acequiero… Bastantes parcelas las ha comprado uno de Albuera y, al final, las tierras vuelven como antes a las manos de los terratenientes”.

Es la historia de siempre, como en la Desamortización de Mendizábal, a mediados del siglo XIX: los bienes desamortizados de la Iglesia fueron comprados por los terratenientes.

“El caso es que ahora no se cultiva nada, los propietarios que quedan no tienen nada más que una mijina de huerto y se acabó. En el caso del maíz, lo siembras y lo vendes a 40 pesetas el kilo (1/4 de euro), como nosotros decimos aquí. Sin embargo, compras un saco de 12 kilos de maíz y te cuesta 140 euros, y cuando te das cuenta no te queda nada. Antes todos los vecinos tenían catorce o quince vacas, al principio eran de leche pero en los últimos años son de carne. El caso es que unos cinco o seis vecinos tienen entre quince y treinta vacas, porque no cubren los gastos. El pasado año yo tuve que tirar unos dos mil kilos de sandías porque me pagaban una miseria, mientras que en los supermercados se vendían a euro el kilo”. Al final, Víctor llega a esta triste conclusión: “El día que faltemos, aquí no va a venir nadie”.

El campanario con nidos de cigüeñas


 

Las casas de la pedanía las han ido ocupando los hijos, nietos y familiares de los antiguos colonos, y de vez en cuando se vende alguna. Varias viviendas fueron reformadas, no respetando su construcción original, por lo que el Ayuntamiento de Jerez de los Caballeros tenía que haber exigido que se respetara el diseño de las casas, para que Brovales no perdiera su esencia. Sin embargo el pantano, la vega y la sierra forman parte de sus bellos paisajes junto a los nidos de las cigüeñas, las garzas reales y los cormoranes. Hay que recordar que en abril de 2017 firmaron un acuerdo de hermanamiento Brovales y Vivares, ya que ambas pedanías fueron diseñadas por el arquitecto, Perfecto Gómez Álvarez, dentro del Plan Badajoz, con árboles, jardines e integradas en la naturaleza.  Finalmente, señalar que he conocido y tratado durante años  a los antiguos colonos, a los que recuerdo con cariño y deberían dedicarles una placa en la plaza de la Constitución, con los nombres de todos ellos y del arquitecto.

Publicado en Ideal en Clase

https://en-clase.ideal.es/leandro-garcia-casanova-de-cuando-vivian-en-chozos/


viernes, 3 de julio de 2026

LA LÍNEA GUADIX-BAZA-LORCA

 

Estación de Guadix


La mirada nostálgica, a través del filtro del tiempo, ha transformado aquel vetusto tren de vapor –cansino, lento y monótono– en un romántico viaje al pasado. Casi en una aventura. El histórico tren de la línea Guadix-Baza-Almendricos fue inaugurado allá por el año 1895 y, como un bisonte desbocado, cruzaba las provincias de Granada, Almería y Murcia. Pero estaba escrito que no debía durar ni un siglo, pues cerraron la línea en 1984. A mediados de los 60, yo tenía doce años y recuerdo la estación de Guadix como en una nube de algodón: aquella vieja locomotora resoplaba como un potro, mientras iba soltando chorros de vapor. Luego, el trasiego de la gente que iba y venía, el labriego con su gorra de visera y una maleta a cuadros, aquella mujer vestida de negro y con una cesta en el brazo, el mozo que lleva los paquetes en un carrillo de madera, el tío de las pipas, el factor con su gorra roja, mirando impaciente el reloj... En fin, las prisas, el agobio y una especie de angustia, mezclada con alegría, porque el 22 de diciembre significaba para los estudiantes el comienzo de las vacaciones de Navidad (…).

Nicolás Cárdenas se jubiló de especialista de estación en Guadix, hace 18 años, pero se acuerda muy bien de aquel fatídico día: “Precisamente, el 31 de diciembre de 1984, fuimos a cerrar la estación de Baza con la locomotora de vapor y, de paso, nos trajimos el reloj, los faroles, etc. Pero allí nos encontramos con los manifestantes y con una impresionante hoguera en la vía general. El caso es que tuvo que intervenir la Guardia Civil. En Baúl pusieron traviesas ardiendo en la vía y tuvimos que parar. Y en Hernán Valle, medio centenar de personas ocuparon los raíles. Pero en Guadix acabó la historia y la línea se cerró”. En esta estación se anunciaba, con un repique y tres toques de campana, cuando el tren venía por Gor. Con un toque cuando venía por La Calahorra, y dos si el tren ya asomaba por Benalúa.

Recuerdo que el tren de Guadix, que salía a las dos de la tarde, llegaba a Baza a las 4:30: más no se podía pedir. Y según cuenta Nicolás Cárdenas, había veces que el maquinista tenía que bajarse y echar arena en las vías, porque la locomotora no podía subir las cuestas de Gor y de Hernán Valle. “En cuanto a mercancías, venía de todo. De Albox traían sacos de alpargatas, escobas y cáñamo. Y de otros sitios venían vagones cargados de esparto. Luego tienes que ‘El Pescadero’ era el tren que venía de Almería a Baza, con diez o doce cajas de pescado... Y también estaba el tren de los borrachos...”. Hoy día, la estación de Gor está completamente abandonada, pues allí solo crecen matorrales. Y no digamos la estación de Gorafe, reconvertida en un corral de cabras, y que hace tiempo han debido comerse las vías.

Antigua Estación de Baza

En Caniles el abandono es total, mientras que la chimenea de la azucarera Las Mercedes se eleva al cielo, como fiel testigo de aquella época del desarrollo. La estación de Baza ha sido restaurada, pero ya no queda ni rastro de las antiguas vías. Con el tren se llevaron las últimas esperanzas de estas tierras deprimidas, pues decían que la línea no era rentable. Claro, aquí lo único rentable de toda la vida han sido la emigración y el oficio de limpiabotas. El cierre de la línea significaba condenar al atraso económico a las comarcas de Guadix, Baza y Huéscar y, de paso, acabaron con el cultivo de la remolacha y dejaron sin salida a los productos de la zona. ¡Lo de siempre! Pero, mejor será quedarse con los bellos recuerdos y no contemplar estas ruinosas estaciones y andenes desaparecidos –ni siquiera se molestan en restaurarlos–, que más parecen fantasmas del pasado. “¡Viajeros al tren! El tren con destino a Gor, Gorafe, Baúl, Zújar, Freila, Baza, Caniles y Almendricos va a efectuar la salida de un momento a otro… ¡Piií!”.

Posdata: El artículo El tren de Guadix a Baza fue publicado en La Opinión de Granada, el 14 de diciembre de 2005. Después lo recogí en mi libro Artículos del Altiplano y de Granada (2014). La línea fue cerrada por el Gobierno de Felipe González, al mismo tiempo que apostaba por el AVE Sevilla-Madrid. A las comarcas de Guadix, Baza y Huéscar las condenaron a la Prehistoria y su única salida es la emigración. Un día me pasé por la Estación de Guadix y, de pura casualidad –pues no lo conocía–, me encontré a Nicolás Cárdenas, que me contó el cierre de la línea Guadix-Baza-Almendricos. Por él sabemos lo que ocurrió en el último viaje y a él le debo este artículo. Creo que vive todavía y me pasaré a saludarlo.

Resumo la noticia que publicó Ideal, el 24 de junio pasado:

Expertos de la UGR concluyen que el análisis de viabilidad de la línea Guadix-Baza-Lorca, hecho por el Ministerio de Transportes, en 2023, no tuvo en cuenta factores determinantes y pide un nuevo estudio.

El ministerio descartó el proyecto al considerar que las cuatro alternativas de recorrido planteadas no alcanzaban la rentabilidad financiera necesaria para su puesta en marcha. Los expertos de la UGR alegan que el marco regulatorio empleado fue «obsoleto» al no tener en cuenta compromisos como el manifestado por el Ejecutivo ante Europa, apenas un mes antes de la publicación del informe: como invertir en corredores ferroviarios para evitar a la ciudadanía el coste por el uso de las carreteras. Tampoco se incluyó la promesa de lograr una cuota de transporte de mercancías por tren del 10%, antes de 2030, cuando es una conexión que uniría a la red las huertas de Almería y Murcia. En la valoración económica, el informe no contabiliza el beneficio social que tendría la infraestructura para las comarcas que atraviesa o el ahorro que implicaría sacar de la carretera los camiones pesados. También considera un obstáculo insalvable la orografía a pesar de que países como Suiza, con una geografía mucho más compleja, presentan cuotas de reparto modal muy superiores a la de España. Asimismo se ignora la ventaja competitiva de la ingeniería española, que según el Tribunal de Cuentas, logra ahorros del 50% en proyectos de alta precisión como la línea Guadix-Baza-Lorca.

Temporeros en la Estación de Baza



En este sentido, analizó la infraestructura de manera fragmentada, «subestimando la función estratégica de una línea que cierra la malla entre el Corredor Mediterráneo y el Eje Transversal Andaluz». Asimismo, despreció factores socioeconómicos en favor de los puramente financieros. Esto implicó que se quedaran fuera aspectos como el impacto que la recuperación de la línea tendría, por ejemplo, para frenar la despoblación en las comarcas de Guadix y Baza, pero también del norte de Almería y del área occidental de Murcia.  Esto se traduce en mejores conexiones de la población a servicios públicos, como la educación o la sanidad, además de la ventana de oportunidad que supondría para las empresas en un territorio donde, según los cálculos de la UGR, el 29% de las compañías son pymes que podrían verse favorecidas por la mejora de las comunicaciones. En definitiva, el análisis del Ministerio de Transportes descartó la Guadix-Baza-Lorca,  pero no tuvo en cuenta factores que impulsaron otros proyectos en Madrid, Extremadura, País Vasco, Aragón y otros puntos de Andalucía. Los expertos lamentan que otros estudios, como los efectuados para las obras en la Antequera-Granada, la Madrid-Extremadura, la Vitoria-San Sebastián o los de acceso ferroviario del puerto de Bilbao, la Burgos-Vitoria o el corredor Zaragoza-Canfranc-Pau, sí los tuvieron en cuenta y finalmente se llevaron a cabo”.

Miembros de la Mesa del Ferrocarril



Estas conclusiones de los expertos de la UGR dejaron satisfechos a los colectivos ferroviarios, como Amigos de Ferrocarril de Baza o Comarca de Guadix por el Tren. Su portavoz, Antonio Francisco Martínez, insistió en la importancia del estudio, «que acredita lo que llevamos años diciendo, que era un informe infame». El siguiente paso pasa por ir a Madrid. «Es lo que hemos pedido en la reunión», aseguraba. «Estamos lanzados y hay que hacerlo porque la Guadix-Baza-Lorca es una línea que merece la pena, porque tenemos razón al pensar que es viable. Es un día muy feliz», remarcaba el portavoz".

Solo me queda añadir que si la línea estuviera en Cataluña (tiene la competencia en los trenes de cercanías), en el País Vasco, Navarra…, el proyecto hubiera sido aprobado sin lugar a dudas. En 2005, la mayoría de las líneas ferroviarias eran deficitarias, salvo la de Madrid-Barcelona y el Ave Sevilla-Madrid, y lo mismo ocurre en la actualidad. Lo cierto es que el estudio de la UGR sobre la línea Guadix-Baza-Lorca no va a servir para nada, porque el Gobierno no va a mover un dedo.

 Publicado en Ideal en Clase

 https://en-clase.ideal.es/leandro-garcia-casanova-la-linea-guadix-baza-lorca/


martes, 30 de junio de 2026

ROMANCE PARA LEANDRO Y SU RINCÓN

 



Hace ya bastantes años pinté la cueva de mi querido amigo Leandro Garcia Casanova en Guadix. Me encantan las cuevas!

 ROMANCE PARA LEANDRO Y SU RINCÓN SECRETO DE PAZ

Sobre la piedra dormida,

la memoria alzó su voz;

Guadix respira en silencio

con un antiguo temblor.

Una cueva blanca sueña

bajo la luz del albor,

guarda en sus viejas cales

la semilla del honor.

Leandro la mira despacio

con respetuosa pasión;

lleva el pasado en la mano

como quien lleva una flor.

No escribe fechas marchitas

ni el polvo de otra estación;

rescata el latido humano

que nunca desapareció.

Porque saber de dónde eres

es conocer tu interior;

las raíces dan al árbol

la fuerza de su verdor.

Quién olvida sus orígenes

pierde el rumbo y la razón;

quien escucha a los mayores

halla su propio timón.

Así, entre cuevas y cerros,

entre cal, viento y sol,

Leandro nos abre las puertas

de un tiempo que aún vive hoy.

Y en esta piedra pintada,

que acarició mi pincel,

late la vieja Guadix

como un eterno laurel.

Gracias, amigo entrañable,

por tu generosa labor;

nos enseñas que el pasado

es la raíz del amor.

Que quién conoce su historia,

su tierra y su tradición,

descubre al fin en su alma

su verdadero ser interior.

Marijose Muñoz Rubio

 Acrílico sobre piedra natural (canto rodado del Río Genil)

 27 de junio de 2026

 


Leandro. No tengo con qué pagate, niña salá.

Asín que, me dije, y ya pa qué. La marsalá.

La pintura es de diciembre de 2015

1 de julio. Lo que son las cosas, hoy me he dado cuenta de que no había contestado a tu bello romance, lleno de sensibilidad y sentimiento. Me ha encantado, pues describes la blanca cueva y tiene aires de Antonio Machado. Con generosidad y donaire me has dedicado, con el pincel y la pluma, la pintura de la piedra y el romance de la cueva. Vaya por delante mi agradecimiento. 


viernes, 26 de junio de 2026

JESÚS BLÁZQUEZ Y EL CORO DEL ACYDA

 




A mediados de junio quedo con Jesús Blázquez Carrasco, en su casa de Guadix, él fue el fundador y director del Coro del Acyda (Asociación Cultural y Deportiva Accitana) y los ensayos tenían lugar precisamente en sus instalaciones de los Cerros de Medina.

 “Nací en Galera, en 1949 pero mis padres se vinieron a vivir a Guadix y, con seis años, fui al Colegio Público Medina Olmos. Después estuve un año en la Escolanía y de aquí pasé al Instituto Laboral, que se encontraba donde hoy está la Escuela de Artes y Oficios, donde hice el ingreso y el bachiller elemental, que entonces eran cinco años. Después cursé el Magisterio en la Escolanía y más tarde aprobé la Reválida en la Normal, de Granada. Seguidamente me presenté a las oposiciones de Magisterio y aprobé. Entonces me eligió el Patronato de la Escolanía y aquí estuve treinta años como maestro y cantor. Como suprimieron mi plaza, me fui a dar clases a Exfiliana durante un año y después estuve en Alcudia, como maestro de música y tutor de un curso durante los últimos diez años, hasta que me jubilé en 2010. Durante esos años me examiné de solfeo, como libre, en el Conservatorio de Música Victoria Eugenia, de Granada. Después di clases particulares de música en mi casa y más tarde de solfeo, armonía y piano elemental en las Juventudes Musicales. Como estábamos varios profesores, yo daba solfeo y canto coral, aunque yo no era pianista, daba inicio de piano pero mi instrumento era la guitarra, y también di clases de flauta dulce”.

Jesús, en el patio de su casa



De Jesús Blázquez me llaman la atención varias cosas: es amable y humilde, ambos nacimos en Galera y, cuando yo tenía dos años, mis padres también se trasladaron al vecino pueblo de Castilléjar, de manera que mis recuerdos se quedaron en el limbo. Con los años fui descubriendo el encanto de Galera y todavía tengo familia allí, lo mismo que Jesús. Su segundo apellido es Carrasco, lo mismo que el de mi abuela materna, en fin, las casualidades de la vida. Estamos en la edad de los recuerdos: 

“Mi abuelo era el demandadero, hacía la ruta de Galera a Huéscar y traía encargos a los vecinos. Recuerdo que, en el cincuenta aniversario de nuestra boda, llevé a mi mujer Manoli al Restaurante La Posá, que está al comienzo de la carretera, y comimos cordero en lata, que es el plato típico de la comarca. Pero, volviendo al tema, don Carlos Ros se comprometió con Josep Pons, que fue un gran músico y director de la Orquesta Nacional, a aportar los solistas para El arca de Noé, de Benjamín Britten, y los instrumentos de flauta de pico. El caso es que estuve más de un año preparando el concierto de inauguración del Festival Internacional de Música y Danza, de Granada, en 1991. En la Alhambra y en el Generalife he visto dirigir la orquesta a Von Karajan y Zubín Mheta, y también he escuchado al tenor Plácido Domingo, a Mariola Cantarero y Carlos Álvarez. Yo tenía un grupo de niños, al que denominé el Coro de mi Aula, cantaba en clase y con el participé en un concurso nacional de coros infantiles. El profesor de guitarra, Juan Miguel Jiménez Miranda, fue alumno mío y varios niños cogieron afición oyendo tocar la guitarra”.

Coro del Acyda en la iglesia de las Angustias. Guadix 

Hace varios años asistí a un ensayo del coro, en el Acyda, invitado por José María Laguna, un antiguo compañero de estudios, y recuerdo que fue un espectáculo escuchar aquellas antiguas canciones españolas. Fue entonces cuando me enteré que Jesús Blázquez era de Galera. Y ahora ha sido Pedro Chillón, antiguo director del Colegio Adelantado Pedro de Mendoza, el que lo ha convencido para lo entrevista y se ha ofrecido a acompañarme. Jesús prosigue con su monólogo:


“Iniciamos el Coro del Acyda en 1988 y así hemos estado hasta 2021, cuando comenzó el Covid. En una conversación que tuve con don Carlos Ros surgió la idea de que ‘Sería conveniente que los padres, de los niños de la Escolanía, cantaran la Misa Pontifical, de Lorenzo Perosi’. De él aprendí que no solo había que hacer las cosas, sino hacerlas bien. El caso es que empezamos a funcionar y hacer viajes. Pedro Chillón y otros miembros de la coral organizaron encuentros con coros y también hicimos intercambios. En la Catedral de Guadix solíamos cantar en las misas pontificales del Domingo de Resurrección, las fiestas de la Virgen del Pilar, de la Virgen de las Angustias y de San Torcuato, así como en algunas bodas... Años después viajamos por toda Europa, cantando en Francia, Reino Unido, Noruega, Dinamarca, Rusia, Suiza…”.

En el Auditorio Manuel de Falla de Granada



Cambiando de tercio, le pregunté a Jesús por la antigua zapatería, que tenía su padre en la calle Ancha: “Mi tío Miguel Blázquez tenía un local, donde hoy se encuentra el Bar el Cazador, y toda Galera se dedicaba a fabricar zapatillas de cáñamo en los años sesenta. Los trabajadores se sentaban en una mesa redonda y cosían las suelas en una tabla de carpintero, mientras que las mujeres hacían las caras de lona. Precisamente por eso mi padre Cándido se vino a Guadix y montó la tienda de zapatillas, también vendía levadura a las panaderías y yo le ayudaba. Después siguió mi hermano con el negocio y ya vendía levadura a los panaderos de los pueblos. Las zapatillas de cáñamo las compraban mucho los alumnos de los colegios y los mineros de Alquife. Pero en Galera ya solo queda un hermano de mi madre, que se dedica a alquilar cuevas para el turismo rural”. Y en un momento dado, me dice: “Oye, no sabes lo que estoy disfrutando contándote estas historias, tanto que no me acuerdo de los dolores intensos que tengo”.

A mí me estaba pasando igual que a Jesús al recordar nuestros primeros años de aquella infancia casi olvidada en la memoria. Me dice que su padre le vendía entonces las zapatillas a Miguel Casanova y le aclaro que hoy su hijo Miguel continúa con la misma tienda en Galera, pero de fotos y regalos. Y que también he visto en las redes fotografías, de los años sesenta, de galerinos enseñando aquellas alpargatas de cáñamo. Las mismas con las que jugábamos al fútbol en el Seminario de Guadix. Da la impresión que con los años todo va encajando en el puzle de la vida.

El Premio Guadix Clásica, en el centro

“Nosotros hacíamos los ensayos en el Acyda y allí teníamos fotos de nuestras actuaciones colgadas en las paredes, que hay detrás de las escalinatas, pero un día la nueva directiva de la asociación las quitó y desde entonces las guardé en mi cochera. También tengo una habitación llena de partituras de música, con recuerdos del coro y trofeos. Pero en 2021, además del Covid, resulta que por mis problemas de movilidad, yo no podía dirigir el coro. Entonces lo hablé con los miembros y al final decidimos no seguir. Solo me queda añadir que las voces del Coro del Acyda eran dignas de oírlas y le pido a Dios que me quite estos dolores”.

Hay que reseñar que el coro recibió muchos trofeos, algunos de ellos pueden verse en la fotografía. El año pasado tuvieron el detalle de concederle a Jesús Blázquez, como director del Coro del Acyda, el primer premio de la Guadix Clásica, mientras que este año se lo han concedido a don Carlos Ros, que fue el director de la Escolanía, a título póstumo.

 Video del Coro del Acyda, en la iglesia de Santiago, de Guadix


Publicado en Ideal en Clase

https://en-clase.ideal.es/leandro-garcia-casanova-jesus-blazquez-y-el-coro-del-acyda/   

Videos enviados por Dorita Carasa

Coro del Acyda, Cámara Emilio Carrión de Almería y Camerata Clásica de Guadix. 2011. 

https://www.youtube.com/watch?v=08nIdqRcGaY

Guadix, Encuentro de Corales. 2011

 https://www.youtube.com/watch?v=wE4vGgJVt3c



lunes, 22 de junio de 2026

A LA SALIDA DE MISA

 



Esta foto me encanta porque es espontánea y aparece mi padre, con la cámara de fotos en bandolera, es una de sus últimas imágenes. A su lado creo que están Justillo, Nicolás y Jesús Martínez. La imagen puede ser del año 1972 y las personas aparecen borrosas. Los vecinos salen de la misa del domingo, en invierno, sobre las trece horas, y el fotógrafo habrá hecho algún gesto de manera que varias personas sonríen, entre ellas mi padre. Abajo he copiado la fecha, han pasado doce años, y los comentarios tal y como están. A Antonio Guirao no llegué a saludarlo y Enrique Guillén es de Orce. 

 22 de junio de 2014. A la salida de misa. Castilléjar, ¿1970? Es una foto borrosa y mi padre aparece arriba a la izquierda, iría a echarle fotos a los novios. También se ven a la maestra Carmen y su madre. Jesús Martínez a la derecha, creo. La foto me la ha enviado José Julián Torregrosa Castillo

Flora Román. Te refieres la maestra Carmen, fué mi profesora!! Que ilusión nunca más la vi, desde q acabé!!

Pilar Rodriguez Andrés. Yo me acuerdo bien de tu padre y de Dña Carmen Martín, la tuve de maestra en 7° y 8°, que es de ella?Tu padre nos hizo las fotos de comunion, te pareces un poco a el. Buenos recuerdos. Que diferencia de unas fotos a otras, o mejor dicho la forma de hacerlas, de una maquina a otra. Un saludo

Leandro Garcia Casanova. Carmen daba clases en un colegio cerca del Palacio de Congresos, de Granada, y ya estará jubilada. Hace años que no la veo, le preguntaré a Falín por ella cuando lo vea. 

Pilar Rodriguez Andrés Son recuerdos de la infancia, a pesar de lo borrosa, la foto es muy espontánea pues coge a la gente casi de improviso

Leandro Garcia Casanova. La foto es muy fresca y todos salen sonriendo, porque el fotógrafo haría o diría algo. Lo raro es que mi padre salga sonriendo y fotografiado, él que echó fotos a todo el pueblo. Haría falta saber el autor y el año. Carmen Martín iba siempre con su madre (a la que le dedico un recuerdo en mi libro, antes de fallecer en el hospital), sé que adoptó a un niño.

Pili Fernandez Garcia. yo tambien me acuerdo de tu padre a mi tambien me hizo la foto de comunión solo una no dava la cosa para mas y dña Carmen tambien era mi maestra siempre es bonito de recordar esas fotos de nuestra infancia

Leandro Garcia Casanova. La foto de doña Carmen (supongo que te refieres a la mujer de Jesús Martínez) con las alumnas podrás verlas en Fotos, en mi blog. Cuanto más tiempo pasen por las fotos, más rejuvenecen por los recuerdos que nos traen. A nosotros nos pasa al contrario

Pili Fernandez Garcia. si claro me refiero a la de Jesus Martinez tu eras muy pequeño

Leandro Garcia Casanova. Sí, pero que tú y yo somos casi de la misma edad. Cuando murió Jesús, doña Carmen se vino al piso de su hermana, que está debajo del de mis padres, yo me encuentro con su sobrino de vez en cuando

Pili Fernandez Garcia. puede que si que seamos de la misma edad a mi no me importa de decir los años que tengo el dia 7 de junio he cumplido 59 en la flor de la vida ¡ no cres

Pili Fernandez Garcia. este verano si todo va bien quiero ir al pueblo me encantari de verte porque hace un choripon de años que no te veo seria gui toma algo en el rincón el bar de los rencuentros

Leandro Garcia Casanova. Te dije lo de la edad porque viene en tu Face. Pues eso, a ver si nos vemos por el pueblo, te agradezco la invitación. Desde que murió la hermana de mi padre, en Galera, voy menos

Pili Fernandez Garcia. bueno pues este año tienes que ir yo voy hacer lo posible por ir

Leandro Garcia Casanova. Pos bueno, cuando tengas el billete de autobús me lo dices

Enrique Guillén Trucharte. Yo era del curso Antonio Guirao, el misionero. ¡Qué personaje tan bueno y sencillo----!!!

Leandro Garcia Casanova. Un día habló conmigo y me convenció para hacerme misionero. Creo que anda por Tanzania y me gustaría verlo algún día

Pedro Romera Martinez. Me gusta recordar aquella época

Leandro Garcia Casanova. La foto está mal tomada, pero los ha cogido in fraganti. Falin creo que es el que está a la izquierda

Antonia Martinez Carretero. Buenas,  Antonia el guirao ya ha vulto me han comentado que esta en Madrid yo estuve en San Isidro comiendo miguas con el

Antonia Martinez Carretero. Perdon Antonio el guirao

Leandro Garcia Casanova. Pedro Romera Martinez se me pasó citarte, te pondré en tu face un video de De Castillejar

Leandro Garcia Casanova. Dale recuerdos míos, hace años fui a Los Olivos, pero me dijeron que se había marchado ya

Antonia Martinez Carretero. Cuando coinzida se los dare no se cuando sera pero quieren hacerle un omenaje pronto

Leandro Garcia Casanova Habrás leído el comentario que hace más arriba Enrique Guillén Trucharte . Gracias, Antonia Martinez Carretero