Simpática foto
de los niños jugando a la pelota en las Casas Baratas, no me explico cómo no
rompíamos algún cristal. Los vecinos normalmente no se quejaban, salvo doña
Virginia, la comadrona, que se asomaba a la ventana con cara contrariada. Vivía
en la primera casa entrando en la calle, a la derecha. Y mira que había eras
para jugar, pero los zagales, ya se sabe, con tal de dar por saco. En esto,
Leandro salió y les endiñó una foto. El pueblo estaba lleno de chiquillos y
todavía no habían construido la Cruz de los Caídos.
Leandro:
Castilleja de los Ríos en blanco y negro (1920), edición de autor. Se vende en el Ecomuseo y en el Estanco de Castilléjar, a 10 euros.
El 24 de mayo pasado,
salimos de Castilléjar
poco después de las diez horas y, en el Cortijo
del Cura, abandonamos la carretera y nos desviamos en dirección al Cortijo de San José, al que se le han
derrumbado las paredes laterales de los dormitorios. Amenaza ruina y es una
pena que se pierda este histórico cortijo de más de dos siglos, construido por el párroco de Galera, José Sánchez del
Barco y Barnés en el siglo XVIII. Años después, en 1795, mandó excavar algunas
cuevas al lado de la carretera de Huéscar y de ahí viene el topónimo el Cortijo
del Cura. En el Cortijo de San José
vivió parte de mi familia paterna durante más de un siglo y es propiedad de la familia Crisnejas, de Huéscar. El camino que lleva
a Galera se llama Río de Castilléjar, porque discurre paralelo
al río. Un par de kilómetros más arriba nos paramos debajo de la Cueva Alta, que perteneció a mi
abuela; fue construida entre el hueco de la roca y su estado es ruinoso, pero el
morro del monte se asemeja a un animal mitológico. Un cortijeño me decía hace
unos veinte años: En esa cueva puede que
haya estado yo dando clase. Lo cierto es que hace años encontré en una
habitación un tintero antiguo, encajado en un soporte de hojalata y clavado en
la pared. Lo tengo como recuerdo en mi escritorio. Unos trescientos metros a la
izquierda se encuentra la Cueva de las Paleras
(debido a las palas de las chumberas), donde
se casaron mis padres en 1946. Aquí encontróJesús Martínez Lorente (hace bastantes años, cuando pintaba la
cueva) una cartera de madera hecha a
mano, con el nombre y apellidos de mi padre, donde guardaba la libreta de los deberes. Unos
centenares de metros, a la derecha de la
Cueva Alta, se encuentra la cueva donde nació mi abuela, hoy es propiedad
de un inglés, pues mi tío
Bonifacio se la vendió hace unos quince años. Estos parajes me traen muchos
recuerdos, pues cuando éramos niños mi padre nos traía en su moto Bultaco a la cueva de los abuelos y, ya de jóvenes, a estas Cuevas del Mosco para echar la
mañana en unos bancales que él cultivaba en sus ratos libres, por debajo dela
Cueva Alta.
El cortijo de San José, en ruinas
Custo y mi mujer Toñi, debajo de la Cueva Alta
La cueva de Las Paleras
Unos kilómetros más
adelante contemplamos el histórico manantial
de La Hedionda, porque hiede a huevos podridos, sus aguas sulfurosas son
medicinales y están junto a la acequia
del Botero, en recuerdo de un artesano que hacía botas. En la parte baja de
la vega se pueden contemplar los
meandros del rio Galera mientras que en la otra orilla está el Llano de Gálvez. Lo curioso es que el
río va cambiando de nombre dependiendo del lugar: en Castilléjar lo llamanrio
Galera, y en Galera, rio Castilléjar. Y en Orce, rio Orce. El camino discurre por debajo de los montes
blancuzcos y moteados, con unos acantilados espectaculares, pero el terreno es
flojo y hay desprendimientos. Lo asfaltaron hace unos veinte años y por aquí
venían los campesinos de el Cortijo del
Cura a vender las frutas y verduras a los
mercados de Huéscar, de Galera y de Orce.
Unos acantilados de película
Manantial La Hedionda y la acequia del Botero
Antes
de llegar a Galera, desde lejos destaca la impresionante mole de El Castellón Alto, con el poblado argárico donde aparecieron hace unos añoslas momias de Galera. Entrando a la
villa se encuentra la Cruz de los Caídos
(la antigua cruz, con los nombres de los caídos, fue sustituida por esta,
pero la han conservado). De aquí tengo una entrañable foto con mis padres y con
mi hermana, cuando yo tenía dos años. Cerca se encuentra el antiguo pilar con sus caños para las caballerías,
que data de 1928, mientras que en Castilléjarles faltó tiempo para quitarlo de en
medio.
La Cruz de los Caídos
El pilar de las caballerías
El retablo de la iglesia, con el artesonado mudéjar
Atravesamos las calles de Galera, trazadas a cordel, visitamos la iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación, compramos vino en una bodega y entramos en el viejocementerio. Cerca de la puerta de entrada, a mano
derecha, se encuentra
el nicho de mi bisabuela. Sorprende ver que la lápida parece
reciente, como si no hubiera pasado el tiempo: “Mercedes García Gómez, viuda de Leandro García Rayón, falleció el 3
de marzo de 1948, a los 83 años de edad…”. Tuvo cuatro hijos y muchos nietos,
sin embargo su primera bisnieta nació
nueve meses después de su muerte. Unos metros más abajo está el nicho de
Jesús Fernández de la Rosa, que
murió en 1920: laborioso comerciante,
reza en la lápida. El nieto, Jesús
FernándezFernández
–falleció en el verano de 2005–, fue alcalde y escribió el libro Galera: treinta siglos de Historia, junto al historiador Jesús María García Rodríguez. El bueno deJesús me contaba en su escritorio: Después de la Guerra Civil, tu bisabuela vino al pueblo montada en una
burra, con un fajo de billetes de la República, y mi padre se los fue cambiando
por los billetes nuevos de la Dictadura. Otro día tuvo el detalle de
entregarme una octavilla, escrita a máquina por él, con la fecha de la llegada
de mi bisabuelo a Galera. Dice así:
“En el Libro Capitular de Actas del Ayuntamiento de Galera del año 1.902, en la
del día 30 de Diciembre del mismo año aparece, entre otros asuntos, que: Desde
Huéscar, se viene de vecino a Galera, Leandro García-Fresneda Rallón (sic)”. Don Andrés Fernández (falleció unos años
después que su hermano Jesús) fue mi
primer maestro en Castilléjar. Venía en la moto desde Galera a dar las clases.
Arriba, el nicho de mi bisabuela Mercedes
Imágenes del cementerio de Galera
Después visité el nicho de Carmen Reche –hermana de la Tía María, la madrastra de mi madre Adoración. Cuando esta nació, su madre murió a consecuencia del parto–,
que murió hace unos dieciséis años. La primera vez que vi su rostro, en el portarretratos
del nicho, me emocioné y lloré. ¡PobreCarmen, enviudó pronto y se quedó
sola pero tenía un corazón de oro! Cuando yo la visitaba me contaba anécdotas
de mi familia materna de Orce, era
un manantial de recuerdos y le cogí cariño. Un poco más allá encontré el nicho
de mi tíaCarmen García-Fresneda, que murió en diciembre de 1994, dos meses
antes que mi madre. Cuando Carmen se
enteró que tenía cáncer, fue a visitar el
nicho de mi padre en elcementerio
de Granada y allí se hartó de llorar. Un poco más allá, debajo del viejo pino,está enterrado en una fosa común –donde
fueron apilando como
fardos a los fusilados de la Guerra Civil– mi bisabuelo Leandro,mi padre siempre
lo recordaba con mucha nostalgia. Nació en 1862 (al presidenteLinconl, de los Estados Unidos, lo
asesinaron en 1865) y murió en diciembre de 1937, a la edad de 75 años, de un
infarto. Aquí yacen para siempre, junto a otros galerinos, debajo de la única carrasca del cementerio, sin una triste lápida para poder rezarles una
oración.
Enterrados, debajo del viejo pino
El nicho de Ángeles Domingo
Cerca se encuentra el nicho de mi prima Ángeles Domingo (fue como una hermana
para mí), hija de Carmen, que murió
en febrero de 1995, con 45 años. En la foto oval sale con un pañuelo rojo en el
cuello y en la lápida destaca una frase que habla de su mirada tranquila y de
su eterna sonrisa. Dos metros más arriba está el nicho de su padre, Pepe Domingo (componía coplas de ciego
y las recitó en el Teatro de Castilléjar, a comienzos del siglo),
que murió seis meses después posiblemente porque no pudo soportar la pérdida de Ángeles. No encontré la lápida de mi tía Mercedes y de su marido Aurelio,
que fallecieron en 2010 y 2013, respectivamente. Cuando iba a Castilléjar me quedaba en la casa de
ellos, en Galera, recuerdo que siempre
que me saludaba mi tía, decía: ¡Qué
giro! (¿dónde vamos?), un modismo de la comarca de Huéscar. Mi hermano mayor,
que también se llamaba Leandro,
murió de bronquitis en 1952, con casi dos meses de vida. Fue enterrado en una
fosa pero nadie de mi familia sabe dónde se encuentra. La mortalidad
infantil era muy alta en aquellos años de racionamiento y en 1953 empezaron a
poner las primeras vacunas a los niños, a nivel mundial.
Cementerio de La Alquería
Tumba de los abuelos de Custo Pinteño
La ermita de San Isidro
Después de comer
nos dirigimos a La Alquería y
recorrimos la larga calle principal, donde se alinean las casas. De aquí
procede la familia de mi abuela Blasa
Domínguez Navarro (ignoro si queda algún familiar suyo), así como la numerosa
familia materna de Custo Pinteño
Domínguez, por lo que su madre y mi padre eran primos segundos. Custo y sus hermanos tienen bancales
por debajo de las Cuevas del Mosco,
igual que mis hermanos y mis primos, porque antiguamente fueron propiedad de la
familia de los Domínguez. Hicimos algunas
fotos del cementerio de La Alquería y de
la vistosa ermita de San Isidro Labrador (parecida a la ermita de la Virgen de Lourdes, deLos Carriones), y
sobre las 18 horas emprendimos el regreso a Castilléjar. En el cementerio
nuevo de Castilléjar están enterrados mis abuelos paternos, familiares y
conocidos, otro día le dedicaré un artículo.
Posdata: La última vez que
vi a mi abuela fue debajo de la Cueva Alta, le decía algo a mi padre mientras
subía por la cuesta, a la cueva que hay por debajo, a la izquierda. Iba vestida de negro
hasta los pies (mi abuelo vivía pero era la costumbre en los años sesenta), con
el pañuelo en la cabeza y solo se le veía la cara.
El 3 de junio, venían estos titulares en el
periódico Granada Hoy: Los regantes de Jabalcón aprueban la venta
de agua del Negratín a Almanzora (Almería). La medida, que ha levantado
polémica en la zona, ha tenido un respaldo masivo de los comuneros. Se venderán
4 hectómetros cúbicos por 1 millón de euros, que se destinarán a pagar el canon
y a modernizar la comunidad.
El periódico informaba
que la Comunidad de Regantes del Canal de Jabalcón aprobó en la junta
extraordinaria la venta de agua del Negratín a los regantes de Almanzora, unos
4 hectómetros cúbicos de agua y que ha levantado polémica en la zona, pero que
ha tenido un respaldo de más de 960 votos a favor y apenas una treintena en
contra. Y que el presidente de la Comunidad de Regantes de Jabalcón,
José Molina, ha explicado que la Confederación nos
dio este año una dotación de agua fuera de plazo que es cuando ha llovido y nos
sobran unos cuatro hectómetros cúbicos que no vamos a utilizar. Y para eso
están los contratos de cesión, porque a nosotros nos pasan las tarifas al cien
por cien y es un agua que ya no podemos utilizar y tampoco podemos guardar.
De manera que la venta se va a realizar
por un millón de euros.
Al hilo de esto, el alcalde de Benamaurel, Francisco Torregrosa, del PSOE, comentó la
pasada semana que el agua no es un
recurso con el que hacer negocio y pidió que, en caso de ceder su uso,
habría que tener en cuenta primero a las comunidades de regantes vecinas que
puedan necesitarla esta campaña. Se hace
necesaria una política coordinada en materia de agua en las comarcas de Baza y
Huéscar, y añadió que la zona no puede estar continuamente criticando el
trasvase Negratín-Almanzora y ahora pretender vender su agua. No hace falta decir que le sobran razones
al alcalde de Benamaurel. Sin embargo, el concejal de Agricultura del
Ayuntamiento de Baza, Antonio Peña, defiende a los regantes de Baza y de Benamaurel:
Lo que hay que analizar es por qué se ha
producido. Está permitido por ley y es un agua que no se iba a utilizar, por lo
que a la comunidad le vendrá muy bien el millón de euros para hacer
modernizaciones que les hacen mucha falta, por lo que respetamos lo que hagan,
y ha calificado el hecho como puntual.
Hay que recordar que, el 16 de septiembre
de 2023, nos reunimos unas 1.500 personas en Benamaurel y
recorrimos los dos kilómetros que hay hasta el puente sobre el río Guardal. A la manifestaciónacudieronnumerosos vecinos de Castilléjar, de
Cortes y de otros pueblos cercanos. La
plataforma de Benamaurel, que organizó el acto, encabezada por Mariluz Gómez,
denunció que el agua apenas llega a la
vega de Benamaurel (en Castilléjar y Cortes la situación era idéntica), por lo que los regantes y ganaderos son
los más perjudicados así como que el
río Guardal se encuentra prácticamente muerto.La situación casi catastrófica se debía al
abandonode la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, por lo que se pedían
medidas urgentes ante la falta de riego y la inminente desaparición del río
Guardal. Exigimos el caudal ecológico y
los derechos históricos de riego que nos han ido quitando a lo largo de los
años, desviando el agua del Canal de San Clemente a los nuevos cultivos
intensivos. Recuerdo que esa mañana el
río Guardalbajaba con más caudalpor
debajo el puente de Benamaurel, pues la manifestación tuvo eco en varios medios
de comunicación. El problema del escaso caudal se solucionó a medias, enla
Confederación recibieron a algunos alcaldes mientras que los pueblos tributarios
del río Guardal tomaron conciencia de que juntos pueden conseguir que los
escuchen, ya que la mayor parte del caudal del rio iba destinado a los
cultivos intensivos de los empresarios murcianos.
Es sabido que el pantano del Negratín abastece de agua a la
ciudad de Sevilla –en la Expo-92 de
Sevilla estaba el famoso Pabellón del Agua, donde se derrochó a manta mientras
que en la comarca de Baza hubo restricciones de agua, pero entonces nadie
protestó–, y que los agricultores de la
comarcas de Huéscar y de Baza se han quejado siempre porque el Gobierno andaluz
hacía frecuentes trasvases desde el pantano del Negratín a la Cuenca del
Almanzora y a otras cuencas, mientras que a ellos les faltaba el agua. Esta
tierra es reseca y semidesértica, donde el agua de regadío es escasa pues las
nubes descargan en Sierra Nevada. Recordemos
los juicios que tuvieron Baza y Castril por el agua del río Castril, que
llegaron hasta el Tribunal Supremo y que tuvo que intervenir hasta el Gobierno
de Madrid. Peroresulta que ahora, como si estuviéramos en tiempos de abundancia y de
lluvias, la Comunidad de
Regantes de Jabalcón se
dedica a vender el agua sobrante del rio Guardal a Almanzora.
El rio Guardal, en Puente Arriba. I love Benamaurel
El uno de junio, Mariluz Gómez reproduce en Facebooklas declaraciones del alcalde de Benamaurel, en Ideal. Copio estos
comentarios sobre la noticia:
Mariluz Gómez. Nadie entiende el porqué
van a hacer eso.
Leandro. Y Luego nos quejamos que la Confederación no
da agua...
Cary Jiménez. Eso está muy bien, venden
el agua y los de las Cuevas del Negro y alrededores sin poder regar…
YEstanis Fernández, un zujareño, escribeen Facebook el 3 de junio: Definitivamente nos hemos vuelto
locos.... En Zújar sacando agua de los pozos para regar por no tener un
trasvase adecuado o sacar un ramal del canal del Jabalcón para regar los
invernaderos, y los iluminados de Baza y Benamaurel vendiendo el agua a los
almerienses... Paradojas de la vida. Puerto Lumbreras y Vera, que están a 80 km,
se riegan con el Negratín, y Zújar que lo tiene al lado no puede, que venga
alguien a explicármelo que yo, o soy muy tonto o no me entero...
Unos y otros no salimos de
nuestro asombro y pienso que, con qué derecho y con qué cara podemos
manifestarnos ahora los ciudadanos –las comarcas de Baza y de Huéscar han sido secularmente
abandonadas por la Administración granadina y andaluza, pues aquí solo
invierten los empresarios murcianos, de manera que prácticamente somos una
colonia de la Comunidad de Murcia–, exigiendo
a la CHG el caudal ecológico y los derechos históricos para los agricultores
tradicionales. Y lo que es peor,ya
no tenemos ninguna razón para oponernos a los futuros trasvases de agua a la cuenca
de Almanzora u otras, cuando unos agricultores la venden para hacer negocio.
Y que esto ocurra en las comarcas de Baza y de Huéscar, que tienen una
fuerte emigración, son de las más pobres de la Unión Europea y viven precisamente
de la agricultura.Ante este negro
panorama, habría que preguntarse: ¿cuál será el siguiente paso, vender el rio
Guardal al mejor postor?
El 21 de abril pasado le escribí a Montse Navarro, la concejala de
Turismo, este mensaje: Juan de Dios Fernández hace artesanía del esparto,
tiene 90 años y cuando fallezca ese tesoro se habrá perdido. Podía dar
algún curso del esparto a los jóvenes en el Ecomuseo o en otro sitio, y
no os supone nada. En Galera exponen la artesanía del esparto en la feria de
Agosto. El tres de mayo, la página de Facebook del Ayuntamiento de Castilléjar
anunciaba: TALLER DE APRENDIZAJE DE ESPARTO. Desde el Ayuntamiento se
pretende incentivar la recuperación de las costumbres y tradiciones de nuestro
pueblo. Para tal motivo se van a organizar unos talleres de convivencia con
nuestros mayores y todas aquellas personas interesadas en aprender el oficio
del esparto. El trece de
mayo, en la citada página se
leía: En la pasada reunión realizada el jueves, se acordó que el taller de
aprendizaje del esparto se realizará todos los martes y jueves a las 20:00
horas, en el Ecomuseode Castilléjar. Desde el Ayuntamiento
queremos animar a todas aquellas personas que estén interesadas en aprender
cómo a aquellas que ya sepan a participar en estas jornadas de convivencia.
Y dos días después, una foto con el maestro y ocho alumnos, venía
con este texto: Primer día del taller de esparto, la cosa promete. El próximo
jueves a las 20 horas más. Invitados quedáis. Esta publicación
le gustó a 97 personas, fue nueve veces compartida y tuvo estos comentarios: Ivon Tesselaar.
Jueves a las 8... ¿pero, dónde? Maricarmen
Ordóñez V. Muy bien mi suegro lo hacía y no pude aprender a hacerlo Hermi
Fernández M. Hola, buenas tardes, el maestro es mi padre, esas manos viejitas,
que le faltan unos días para cumplir los 90, me ha emocionado verlo, aquí tendré
un recuerdo vivo. Qué impresión me ha causado verlo con los espartos en las
manos y en la boca, animo a todos, seguro que aprendéis siempre quedan cosas
que aprender, un saludo a todos y para mi padre, Juan de Dios. Un beso muy
grande, de su hija Hermi. María
Fresneda. Tengo el placer de tener un soplillo que me regaló un día que
estuve en vuestra casa, y ver bastantes trabajos realizados por él muy bonitos…
Que no decaiga este oficio, olé a éstos participantes y que sigamos sumando,
muy buena iniciativa. Ángeles
Frábrega H.¡Muy buena iniciativa! José
Correa S. Me parece una iniciativa perfecta, pero antiguamente la escuela del
esparto estaba en la calle, por los puntales y en cualquier rincón del pueblo y
había grandes profesores y alguna profesora destacada como era la Tía Grilla,
que ella sola hacia todas las cuerdas de la plaza de los toros en la feria. D.E.P. Sagrario
Pedrosa. Doy fe, como nieta de la Tía Grilla, gran mujer y mejor abuela. D.e.p. Leandro
García C. El esparto dio de comer a muchas familias y el aprendizaje es una
tradición que no se pierde.
Los Barrancos, desde Los Evangelistas
El
20 de abril me pasé por la casa de Juan
de Dios y estuvimos hablando sobre la artesanía que hace con el esparto y
que cuelga de las paredes de su casa, así que tomé algunas fotos: una espuerta,
una guitarra, unas esparteñas, soplillos de varios tamaños, hasta un burro con
aguaderas y cántaros... Era una pena que el
maestro Juan de Dios se marchara sin transmitir esa sabiduría, que va tejiendo con sus manos, a las
nuevas generaciones de castillejanos y que todo quedara en
el olvido. ¡Demasiadas cosas se han
perdido ya en Castilleja, por dejadez o desidia! Sin embargo, me alegro de que
en el Ayuntamiento se hayan dado
cuenta de la importancia de la artesanía
del esparto, que apenas si existe en contados pueblos,y de que las atochas de los
Barrancos fueron el sustento de cientos de familias durante muchos años. Al menos la tradición ya no se pierde.
Ahora lo que hace falta es que le erijan
una estatua al espartero en Castilleja de los Ríos, pero esto deben de
pedirlo los antiguos esparteros y los hijos de ellos, porque es de justicia.
Solo
queda añadir que la concejala,Montse Navarro, y el Ecomuseo también anunciaron el taller
del esparto en sus páginas de Facebook.
Estimado
presidente, como miembro del CEPS, le expongo lo que sigue:
El 3 de mayo pasado, en un
correo electrónico a los miembros, usted escribe: “Este nuevo Plan de
Igualdad fue aprobado en la última junta de gobierno, y se somete ahora a la
consideración del resto de miembros de Centro de Estudios para que nos hagan
llegar sus sugerencias, alegaciones y/o enmiendas hasta el 15 de mayo próximo”.
No se entiende por qué usted no lo somete a
votación de la asamblea, en vez de tomar a los miembros como convidados de
piedra, como suele hacer por costumbre. ¿Acaso teme que le rechacen el
plan?
En su JUSTIFICACIÓN
Y OBJETIVOS del II Plan de Igualdad (de once páginas), escribe: “El Centro de Estudios Pedro
Suárez (CEPS) no está obligado por la Ley a disponer de un Plan de Igualdad ya
que éste, como se ha dicho, es necesario a partir de una plantilla
de 250 empleados/as.
El interés por
hacerlo se sustenta, pues, en
la sensibilidad y
en la voluntad
de dotar a
la entidad de
códigos igualitarios, solidarios, justos y sostenibles. A través
de este II
Plan de Igualdad,
el CEPS quiere
impulsar todos los mecanismos y herramientas necesarias que
culminen con la no discriminación por motivos
de género y una igualdad
real en todas
las áreas y
niveles de la organización”.
Usted reconoce que “no está
obligado por la Ley a disponer de un Plan de Igualdad”, entonces debería
explicarnos, ¿por qué motivos quiere imponerlo en el CEPS,
por la puerta de atrás?
Apelando a la democracia, lo lógico es convocar una asamblea, debatirlo y
finalmente votarlo. El artículo 7 de la
Constitución establece que la estructura interna y funcionamiento de las
asociaciones deberán ser democráticos.
El 24 de marzo de 2023 le contesté a usted, en
relación a los cuatro informes de valoración sobre mi trabajo El castillo y las cuevas de la Morería, que envié para su publicación en el Boletín, pero fue rechazado.
“Este
cuarto informe de última hora tiene fecha de recepción el 10/03/2023,
precisamente el mismo día que te envié
la reclamación por correo electrónico, por lo que resulta chocante la
coincidencia de fechas. Copio casi íntegras lasobservaciones el
evaluador: En mi modesta opinión,
este trabajo no presenta los requisitos mínimos para su publicación en el
boletín del CEPS. En todo caso se trata de un artículo, nada riguroso e
incoherente, propio de un blog informal o de un texto de memorias personales a
la baja. Hay afirmaciones sin respaldo bibliográfico, no presenta fuentes
primarias (pero no especifica), ni
notas a pie de página (hay dos, habrá que pensar si ha leído el trabajo). (…). Este amago de artículo pseudo
periodístico no aporta ningún valor en el conocimiento científico del
patrimonio. Las citas textuales sobre comentarios en las redes sociales y las
declaraciones de los políticos locales demuestran que se trata de un género de
trabajo inclasificable…Sonrealmente sorprendentes los ataques
personales y las expresiones despectivas, zafias y fuera de lugar que utiliza
el evaluador, lejos de la imparcialidad,
objetividad y seriedad que deben tener los informes. La pregunta es: ¿son estos
los informes que utiliza el Boletín para rechazar los trabajos de los
miembros?”.
Mi pregunta es: ¿Los insultos y el trato indigno a los miembros por
parte de los evaluadores, que usted designa a dedo, forman también parte del IIPlan
de Igualdad? Lo cierto es que no hay concordancia entre las prácticas
abusivas (por decirlo de forma suave) y la
igualdad real que
nos promete.
Copio estos párrafos que publiqué en mi blog el 8 de septiembre de 2023, titulado Los amigos de don José Manuel.
“En elBoletín
número 33, de 2020, vienen 11 artículos de miembros y 19 de investigadores, o
lo que sean, ajenos al CEPS. Y en elBoletín número 35, de 2022, vienen
23 trabajos: 8 son de miembros del CEPS,mientras que los 15 restantes
(casi el doble) son de personas ajenas. Y en este plan, a unos les sirve
para hacer méritos académicos y al presidente para hacer amistades por el mundo
y prodigarse en los medios. En mi escrito, le recuerdo al presidente que
algunos trabajos ajenosno
cumplen con los criterios y los aspectos relevantes que exigen las Normas de
presentación. Sin embargo, les aplican una doble vara de medir. Nada
de extraño tiene que haya mucho descontento entre los compañeros del CEPS: se
quejan porque en los últimos años se han elevado inexplicablemente las
exigencias de manera que no les publican los trabajos. Como dice un
compañero, ¿de qué nos sirve celebrar
nuestro treinta y cinco aniversario, cuando se excluyen a los miembros en favor
de otros? Seguro que ellos, no tienen problemas para publicar (…).Y así, unos y otros se van
desengañando”.
Habría que preguntarle al presidente: ¿el II
Plan de Igualdadreza también para las publicaciones de los miembros en el
Boletín del CEPS?
El pasado 12 de febrero, le envié a usted este mensaje por correo
electrónico, pero no obtuve contestación: “El CEPS es una asociación que trabaja por la investigación,
conservación y difusión del patrimonio cultural de las comarcas de Guadix, Baza
y Huéscar”, de esta forma se anuncia en su página de Facebook y en sus
estatutos. Por tanto, debe de regirse por las reglas que establece la Real
Academia Española de la Lengua y no por la doctrina sobre la lengua que quiere
imponer el Gobierno. Mi pregunta es si, como presidente del CEPS, ha
impuesto ya el lenguaje inclusivo sin consultarlo siquiera a los miembros ni
someterlo a votación en asamblea. En el correo electrónico que nos
dirige a todos los miembros, el 9 de febrero, para que rellenemos el
formulario, termina así: “Una vez culminado el periodo de aplicación del I
Plan de Igualdad del Centro de Estudios Pedro Suárez (CEPS) corresponde
medir el impacto de las actuaciones implementadas, mediante este
cuestionario dirigido a las socias y socios”. Quiero recordarle que
mi último trabajo de investigación no llegó a publicarse en el Boletín del CEPS
porque tres evaluadores anónimos alegaron sin fundamento alguno que no se
atenía a las normas de publicación, mientras se publicaban sin reparos los
trabajos de otros que las incumplían claramente, como le indicaba en mi
reclamación. Y sin embargo, en la encuesta que le dirige ahora a los miembros
del CEPS se permite el lujo de incumplir las normas de la lengua
española que establece la RAE, utilizando el lenguaje inclusivo. Sobra
decir que la lengua española es patrimonio cultural de todos los españoles, por
lo que debemos conservarla y difundirla respetando las normas de la Academia de
la Lengua, y usted debería de ser el primero en dar ejemplo. Atentamente”.
Creo que usted está
mezclando la ideología con la conservación del patrimonio cultural y la historia de las citadas comarcas, intentando imponer a
los miembros del Centro su doctrina.
El historiador Antonio Domínguez Ortiz dejó escrito que “el
historiador debe ser como el notario que levanta acta del pasado, y no como esos
intérpretes sectarios que se arriman al sol que más calienta”. Ahora, por
razones ideológicas, se intenta imponer a los miembros del CEPS el lenguaje inclusivo, cuando nuestra obligación como historiadores y cronistas es respetar
las normas de la Academia de la Lengua (¡qué menos!) y conservar tanto el patrimonio cultural como la lengua española.Por tanto, como presidente, debe respetar la libertad
ideológica de los miembros delCEPS, como establece el artículo 16 de la Constitución española, y dejar el lenguaje
inclusivo para los políticos. Atentamente, lo saluda.
El 30
de abril pasado, registré una solicitud en el Ayuntamiento de Las Gabias, con este texto: Hay un socavón, entre la calle Murillo y Cuesta Blanquilla, en
medio del asfalto, de unos 50 cm de lado
y de 5 o 6 cm de profundidad. Desde hace más de un mes, un vecino lo rellenó de
arena pero no ha servido de nada. El socavón todavía sigue ahí y se ha
agrandado, ni siquiera han colocado una señal o una valla de protección. ¿Para
qué? Precisamente en este punto, un cruce de calles bastante transitado, han
ocurrido varios accidentes de tráfico.
Calle Velázquez carece de señales de ceda el paso
El 24
de enero dirigí otra petición al ayuntamiento, alegando que las calles Juan XIII, Velázquez, Murillo y
otra, queconfluyen en la Avenida de San
Marcos, carecen de la señal de ‘ceda al paso’, de manera que a veces cruzan los
vehículos con el riesgo de colisionar. Sería conveniente que en las citadas
calles se colocaran las señales de ceda al paso. Dos semanas después me
llamaron del ayuntamiento, creo que de
Urbanismo, diciendo que me aceptaban la petición pero esto va para largo. Hay
que decir que las calles adyacentes tienen el ceda el paso correspondiente,
pero estas carecen de la señal.
Calle Murillo
Las calles del barrio son de dirección única mientras que la calle Murillo, que conecta con la Cuesta Blanquilla, es de doble dirección y aquello sigue abandonado de la mano de Dios y con el riesgo de accidentes.
La Cuesta
Blanquilla también es de doble dirección, pero
con el agravante de que carece de señales de aparcamiento por quincenas, por lo
que los vehículos aparcan a ambos lados de la calle. Pero cuando los
conductoresllegamos a la curva (donde
también están colocados los contenedores de basura), no sabemos lo que nos
vamos a encontrar de frente. Es lo que
se dice un punto negro.
Hace
varios años publiqué en Facebook que, al final de la calle Murillo con la
salida que da a la calle Real de Málaga, carecía
de la señal de ceda el paso, por lo que había riesgo de colisión entre los
vehículos que subían y bajaban. El
concejal de Urbanismo de entonces se interesó y me contestó por Facebook, y
unas semanas después habían colocado la señal de ceda el paso. Es evidente que algo está fallando.