Benito.
Muy bueno e interesante.
Antonio
Aguilera. Muy interesante, Leandro.
José
Antonio Aybar. Precioso artículo
Miguel
Cascales. Muy interesante reportaje
Juan
Quintana. Cuántos recuerdos leyéndolo. El rosario que rezábamos la tarde-noche
de entrada se me hacía eterno !!!!!!
Leandro.
Lo he escrito pensando en el grupo
Pérez
Lao. Recuerda cuando nos dejaron encerrados en la Alcazaba y pasamos la noche
en vela en el cuarto de las alfombras de esparto, Pepe huertas, tu y yo
Juan
Quintana. Y el padre Pérez no os echó de menos ????
Leandro.
Pérez Lao roncaba y yo oía los resoplidos, no pasamos frío y si llega a
enterarse de la faena el padre Perez...
Manel
Costa. Bravo Leandro. Excelente reportaje. Cuantos recuerdos y que bien
descritos. Recuerdo lo de las Bodegas san Torcuato, lo del parque, y lo de las
autedias. Recuerdo que una vez perdi el "correo" a Castillejar y
gracias al padre de Gonzalez Garcia ( gran portero por cierto) , perseguimos en
un taxi al "correo" hasta alcanzarlo y pararlo entre Baza y
Benamaurel. me bajé del taxi y subí al autobus hasta el pueblo. Cuanto
recuerdo, cuanto periplo y cuanto orgullo de haber vivido aquello, de haberlo
superado y de poder explicarlo. Algunos del grupo a lo mejor no estarán de
acuerdo. sin embargo yo estoy muy agradecido al seminario y estoy convencido de
que soy lo que soy gracias al Seminario y a la mayor parte de sus formadores.
Naturalmente también gracias a los compañeros de los que muchos aún están en el
grupo. Un abrazo a todos y en especial a ti, compañero, amigo y paisano Leandro
por traernos estos recuerdos.¡¡¡¡
Tomás
Pinteño. Efectivamente, aquellos días en el parque de Baza, esperando a las 5
de la tarde para tomar el correo, de la empresa "Simón Maestra
hnos.", Así se le conocía. Tomábamos la primera autedia de la mañana. Asia
parecía que llegábamos antes. Luego pasábamos el día, sentados en un banco del
parque. Bebíamos agua en la fuente de los "caños dorados" Gracias por
todo y a todos. Seguro, la vida no habría caído la mismas
Leandro.
Gracias, Manel, sigues siendo como entonces, alegre y noble. en Baza nos
ocurrió a los tres que un paisano nos iba a llevar al pueblo en su coche y nos
dijo que lo esperáramos en la plaza Mayor, que iba a hacer unos recados. Yo os
dije de darnos una vuelta y el tío llegó, no nos vio, se marchó a Castillejar y
regresó con mi padre. En fin, que metí la pata hasta el cuezo. A ver si me
puedes hacer el comentario en el Blog, por lo menos ahí se conserva. Yo pasé
cinco años en el seminario y te deja huella
Leandro.
Son muchas anécdotas de Baza, por las horas de espera, había un tipo que decía,
pipas, avellanas, garrapiñadas...
Pepe
Triviño. Excelente Leandro, es un gran trabajo. Felicidades
Tomás
Pinteño. Bien. Pues todos esos recuerdos a la subida al correo (coche de línea
entre Baza y Castril, vía Benamaurel, Castilléjar) sin las que hoy, cuando voy
con Neus a Brasil, se hacen allí. Incluso dentro del tren metro de Recife,
entran vendiendo toda clase de productos. Es el recuerdo de aquel señor que
subía a cada bus, minutos antes de salir, vendiendo chuches. Por cierto, las
pipas en cartuchos de papel de estraza. Dios mío, hoy pasamos con el móvil
Leandro.
Se podía escribir otro artículo con anécdotas del seminario, ya me vais
diciendo yo
José
Enrique Aybar. Leandro, eso daría para una historia de nuestra vida por el
seminario. Fenomenal.
Leandro.
Perdimos nuestra juventud y nos quedan las ruinas del seminario
José
María Laguna. Leandro, es bueno que esos días de entrada al seminario los
recordemos tenemos muy claras esas vivencias y no digamos la vuelta en
vacaciones, que llegar a Huescar con Casimiro era una aventura, ya que en cada
parada se bebía un vasico de vino(un vaso del agua) sin tapa y al tirón , la
autedia en las curvas de Galera asomaba la trompa por el barranco. 4 horas con
Casimira laguna
Juan
Rivas. Muy buenos recuerdos Leandro.
Leandro.
El 22 de diciembre empezaban las vacaciones, eran días inolvidables. En las
curvas de galera se mató en la moto un primo de mi padre, en los años sesenta
Manel
Costa. Tienes razón, la vida en el Seminario, con los jesuitas, en mi caso, fue
más que satisfactoria. Si bien es cierto que mantengo mis discrepancias, el
resultado final arroja un saldo positivo. Por ejemplo pienso que las sesiones
mensuales que daba el padre Perez, creo que era el padre prefecto, o algo así,
eran de una intransigencia exacerbada. Yo al menos temblaba. Recuerdo cuando se
construyó el nuevo salón de estudio, había que estar en absoluto silencio, no
pudiendo ni tan siquiera mirar al de atrás. Esta disciplina la he reflejado por
ahí en algunos escritos, y también en el Instituto donde impartí clases y
también ejercí labores directivas.
Leandro.
Gracias, Juan. ahora vivimos de los recuerdos en la última etapa.
Leandro.
Al padre Pérez le tocó el papel de malo y lo asumió. en cambio en Huelva
hablaban glorias de él, maduró y se dio cuenta que no era el camino. El padre
Cantero era el hombre bueno
Tomás
Pinteño. Simón Maestra, hijo, compañero mío de tribunal de oposiciones en San
Fernando (Cádiz). El pescado iba en los bajos de la autedia. No veas. Desde
Benamaurel a Castril, no estaba asfaltado. Oye, y no se intoxicó nadie.
Teníamos una buena flora intestinal.
Leandro.
El pescado venía en tren de Almería a Baza y recuerdo que iba en la baca de la
maestra de Baza, Castillejar, Castril, cubierto con hielo y hojas de parra
Tomás
Pinteño. En el maletero debajo del suelo. Yo estuve un tiempo encargado de
recogerlo del correo y llevarlo a Francisco el pescaero. También repartía la
paquetería y cobraba por ello. El pan no caía del cielo
Alfonso
Ferrer. Acabo de leer el escrito de Leandro. La verdad es que nos trae buenos
recuerdos y nos acerca a nuestro pasado. Enhorabuena, Leandro.
José
Antonio. Y nos queda también el contemplar la decadencia de una sociedad, de
una forma de vida.
Leandro.
Malos tiempos por la epidemia y por el mal gobierno
Leandro.
Buenos días, se me pasó contestarte, Alfonso. En sus últimos años, De Gaulle
decía que la vejez es un naufragio y nosotros ya nos agarramos a nuestra
infancia
Manel
Costa. Aquellas salidas golfas nocturnas al comedor de "los curas" al
que llamamos Biafra a comernos lo que tenían a punto para el desayuno del dia
siguiente...., aquellos partidos de futbol nocturnos prohibidos.....aquellos
juegos a buscarnos y donde tu Leandro desafiando el peligro te colgaste de un
pilar de la Alcazaba (por la parte de afuera). claro nadie te encontraba pero
si te falla una mano... adiós. Apunta y escribe, escribe¡¡¡¡¡¡
Leandro.
Casi no me acuerdo de lo que dices, me colgué de la tapia por fuera