sábado, 19 de noviembre de 2022

FRAUDE EN EL SEGURO


 





Esto me contaron unos amigos y así lo expongo. El 20 de agosto de 2020, enviamos este escrito (que resumo) al Servicio de Reclamaciones de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, en Madrid.

Señalar que tenemos contratado en Generali, el seguro de decesos, a nombre de ambos, desde el año 2015, y le exponemos lo siguiente: El 7 de agosto de 2020, enviamos al Departamento de Reclamaciones de Generali, una reclamación de dos folios (documentos 1 y 2). Aportábamos también el (documento 3), donde le pedía al mediador M que me enviara las coberturas individuales y los elementos que integran el servicio fúnebre del seguro de decesos; y en el (documento 4), le enviaba escaneadas las coberturas que tiene mi hermano R en Seguros Meridiano. El 10 de agosto, tres días después de enviar la reclamación, recibimos la Resolución del Departamento de Quejas y Reclamaciones de Generali, en Madrid, por correo electrónico.

1. La Resolución de 2 folios (documento 5) no viene firmada y tampoco consta el nombre, apellidos y cargo de quien resuelve. Al imprimirla, resulta que desaparecen las Condiciones Particulares 02 y 03 en el folio, aunque sí pueden leerse en el correo electrónico (…). Esto da una idea de la poca seriedad que se han tomado con nuestra reclamación.

 

2. Entre las Garantías de la póliza, ambos asegurados tenemos en la hoja 2: Libre elección del lugar de inhumación INCLUIDO. En el párrafo quinto de la reclamación, nos quejamos: “Cuando hicimos la póliza, hace cinco años, le dijimos a M que queríamos ser enterrados en el cementerio de Granada, sin embargo, ahora dice que no, que será en el cementerio de G, el domicilio que figura en la póliza, cuando un nicho vale aquí la mitad que en Granada”. Y en el penúltimo párrafo de la reclamación, decimos: “… y nos ha asignado forzosamente el cementerio de G, todo ello en contra de nuestra voluntad”. En cambio, la  Resolución nos remite al apartado 03 de las Condiciones Particulares, en la hoja cuatro de la póliza: El capital asegurado en la garantía de gestión y gastos de sepelio se ha establecido teniendo en cuenta el domicilio de residencia declarado en la póliza (…).

3. En el párrafo tercero, de la reclamación, expongo: “Yo desde el principio he optado por la inhumación y mi esposa por la incineración, pero tú (el mediador) me dijiste que, cuando ocurra el deceso, se hacen cuentas y se devuelve lo pagado de más. Sin embargo, si mi esposa elige la incineración, no le pueden aplicar la sepultura y la lápida (puesto que no las necesita) por lo que el seguro saldría más económico (...). El seis de agosto, M me llamó por teléfono insistiendo en que, yo no puedo elegir la inhumación ni mi mujer la incineración, porque él no puede reformar ahora la póliza”. Y en el penúltimo párrafo de la reclamación, nos quejamos: “M no nos ha permitido elegir ninguna opción Inhumación/Incineración…”.

 

4. Copio el primer párrafo, de la página dos de la reclamación: “Entonces, le pregunto a M si me puede dar la dirección del Defensor del Cliente de Generali, me contesta que no lo sabe, que puede estar en Madrid o Barcelona (…). También he tenido que buscar por Internet el Servicio de Atención al Cliente de Generali, por lo que realmente nos sentimos engañados, por no decir estafados, con la póliza suscrita, produciéndose un incumplimiento de contrato. La dirección del correo electrónico del Departamento de Quejas y Reclamaciones me la facilitaron en la oficina de Generali en Granada… La Resolución no dice nada sobre este hecho, el derecho del asegurado a ser informado a qué servicio dirige la reclamación (...). Y ¿por qué no nos aplican las coberturas individuales, que vienen recogidas en la ley, como hace Seguros Meridano, o cualquier seguro, con sus asegurados? Copio algunas coberturas (vienen en el documento 4) : "En caso de fallecimiento, si se tiene contratada la opción “Inhumación/Incineración, los asegurados podrán elegir entre una de las dos. … Igualmente, los elementos Tipo Sepultura y Lápida serán aplicables sólo en la opción Inhumación".

La prueba del fraude del mediador es que la póliza no recoge el lugar del entierro ni la opción inhumación/incineración a ninguno de los asegurados, cuando deben de venir expresamente reflejados al estar garantizados, de esto nos hemos enterado al compararla con el Seguro Meridiano. De manera que llevamos pagando durante cinco años dos nichos y dos lápidas cuando sólo vamos a necesitar un nicho y una lápida.

 

5. En las Condiciones Generales, (documento 7), artículo 4º. Garantía de gestión y gastos de sepelio, en el segundo párrafo del apartado 4.4.a) Actuación en caso de siniestro, dice: “Con objeto de ofrecer en todo momento la calidad del servicio, el asegurador se reserva el derecho a designar la funeraria o las funerarias que realizarán el servicio fúnebre” (...). Estamos ante otra práctica abusiva de Generali. En definitiva, la Resolución de Generali, que nadie firma, se dedica a tapar y a justificar el fraude, la mala fe y la desinformación del mediador (...). Por todo ello, como nuestros derechos de asegurados han sido vulnerados claramente –a elegir entre incineración o inhumación, a ser enterrados en el cementerio de Granada, a que nos devuelvan el exceso de prima cobrado de más y a elegir la funeraria–, nos dirigimos al Servicio de Reclamaciones esperando que atienda estas peticiones.

 

Por fin, el 28 de septiembre de 2022, dos años y un mes después de enviar la reclamación, los asegurados reciben el informe de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, cuando los seguros hay que renovarlos cada año por lo que hacía casi año y medio que se dieron de baja en Generali. Contrataron con otra aseguradora, pagando lo mismo pero con derecho a ser enterrados en Granada y con las coberturas individuales por escrito. Al final del punto 3 del informe, dice así: “Se informa a los interesados que se ha superado el plazo de resolución debido al elevado número de expedientes…". En varios párrafos resume lo que exponen los reclamantes y lo que alega la entidad aseguradora, para concluir: En los últimos párrafos del punto 4, señala: "Estas cuestiones deberían dirimirse ante los Tribunales de Justicia puesto que este Servicio de Reclamaciones no tiene competencia para resolver competencias sobre determinados hechos cuya prueba únicamente pueda ser realizada en vía judicial ni sobre la cuantificación de daños y perjuicios”. No hacen falta los tribunales para comprobar que, “entre las Garantías de la póliza, ambos asegurados tenemos en la hoja 2: Libre elección del lugar de inhumación INCLUIDO”. Este documento lo aportaron mientras que la póliza no indica expresamente el lugar de la inhumación (cuando es obligatorio, es como si en el seguro del hogar no viene escrito el domicilio de la vivienda asegurada), sino que viene camuflado en una condición particular. Sin embargo, en el informe han preferido mirar para otro lado. 


Y en el último párrafo, el informe le da un repaso a la entidad: “... se garantiza por Ley que los asegurados puedan realizar el sepelio por medios distintos a los proporcionados por la entidad aseguradora, así como a que la aseguradora garantice la libre elección del prestador de servicio”. Esto es, la entidad ha incumplido la ley, pero recuerdan que “el presente informe no tiene carácter vinculante”. Después de esperar más de dos años y de enterarse que el informe no es vinculante, los asegurados creen que tenían que haber denunciado los hechos en el juzgado y pedir daños y perjuicios. El mediador los tuvo engañados durante cinco años y han pagado el seguro durante ese tiempo para nada. Pero, ante este fraude evidente, Generali no tiene nada que decir.



Sacado de Internet

Elementos y coberturas que puede tener el servicio

sábado, 12 de noviembre de 2022

IN MEMORIAM LEOVIGILDO GÓMEZ AMÉZCUA

 

Leovigildo y la Catedral de Guadix

Ha sido un ejemplo para todos nosotros



Ayer, Leovigildo Gómez Amézcua (Benalúa, 1932) se cayó en la residencia donde se encontraba internado, lo llevaron al hospital de Guadix, donde comprobaron que tenía un derrame interior y ha fallecido esta mañana, a la edad de noventa años. Conocí a Leovigildo  en 1968, cuando fue nombrado rector del Seminario de Guadix, pero al año siguiente me trasladé a la Casa Madre del Ave María, en Granada, para cursar quinto de bachiller. Apenas lo conocí y en 1969 los jesuitas fueron sustituidos por sacerdotes diocesanos, que se hicieron cargo del Seminario. En estos últimos años ha sido cuando he tratado más a Leovigildo y he descubierto su vida sencilla, callada y humilde, así como sus buenas obras. En 2012, escribió la biografía Rafael Álvarez Lara, obispo de Guadix y Mallorca. Un hombre de Dios. Cuando el obispo se marchó a Mallorca, Leovigildo lo acompañó como su secretario personal: Era bondadoso, inteligente, humano, religioso, fundó el Patronato del Sagrado Corazón (que sigue hoy día) y dio trabajo a centenares de personas durante muchos años, en el Polígono de La Espartera, haciendo alfombras de esparto. Está enterrado en un convento, en Jerez de la Frontera. Elevó el nivel de vida y la decencia en Guadix. Leovigildo también me habló de las obras del obispo que, según Gerald Brenan, creó más puestos de trabajo que cualquier otra institución de Guadix, en la posguerra (pero Guadix se olvidó completamente de Rafael Álvarez Lara). El antiguo rector también publicó, en 2020, el libro Obispos accitanos del siglo XX y debo señalar que ambos somos miembros del Centro de Estudios Pedro Suárez, de Guadix, donde se fue fraguando nuestra amistad.

 El 13 de junio de 2020 voy a Zújar, junto a un antiguo amigo del Seminario, José María Laguna, a la casa del sacerdote jubilado, Salvador Olivares, que es amigo y eterno compañero de Leovigildo, para que me cuente cosas de él.

–Nos conocimos en 1947, cuando yo estaba haciendo Preparatoria en el Seminario mientras que Leovigildo cursaba quinto de Bachiller. Años después, estuvimos juntos en el Seminario Mayor de San Torcuato, en Granada. En 1968, Leovigildo fue nombrado rector y yo vine al año siguiente, como formador. En 1977 dejamos el Seminario, a mí me nombran párroco en la Estación de Guadix hasta 1980, y él se viene a la parroquia conmigo siendo vicario general de la diócesis. Me marcho un tiempo a Roma y más tarde me nombran párroco en Moreda, pero más adelante vivimos cada uno en pisos  diferentes, en los bloques María Ángeles, de Guadix. Recuerdo que estaba de obispo don Juan García Santacruz, cuando el médico le dijo a Leovigildo que tenía Mal de Pot y, como estaba muy grave, le aconsejó el internamiento en el Hospital el Neveral, de Jaén. Y le dio dos opciones: “Tienes que estar escayolado durante seis meses, o bien estarte quieto, sin moverte en la cama”. Leovigildo optó por lo segundo y así estuvo casi once meses. Yo iba con frecuencia a visitarlo al  Neveral. A mí me nombran párroco de Cristo Redentor (en el Polígono de La Espartera) y, cuando Leovigildo se recupera me sucedió en este cargo. Varios años antes había participado en la Asamblea Diocesana, en la que participan unas siete mil personas.

Leovigildo y Salvador Olivares

 


Salvador Olivares es un cura amable y campechano, con él no hay liturgias ni protocolo sino que te da la confianza y dice lo que piensa:

–Leovigildo es cercano, humilde y puntual, un trabajador incansable que lo llevaba todo para adelante. Alguna noche llegaba tarde al piso y, como siempre, se levantaba a las 7. Lee mucho, es bastante culto y ve poco la televisión. El teatro le gustaba bastante, hizo algunos papeles principales de autos sacramentales, en el Teatro Mira de Amescua, de Guadix. Creó un grupo de teatro con los seminaristas y representaron sainetes y algunas obras de los hermanos Álvarez Quintero. En el Seminario de Verano, de Jérez del Marquesado, se hacían concursos al estilo del “Un, dos, tres, responda otra vez”. En la Estación de Guadix creó el grupo de teatro Raíl, con los jóvenes, entre los años 77 y 80. A principios de los años sesenta comenzaron los Cursillos de Cristiandad, en la diócesis de Guadix, y en cada uno participábamos dos o tres curas. Leovigildo participó en muchos como director espiritual y con el tiempo fue Consiliario diocesano. Leovigildo también llevó el Movimiento Familiar Cristiano, eran encuentros con grupos de padres para la formación humana y cristiana, así como los cursillos prematrimoniales para la preparación al matrimonio… Por esos años, yo organicé un coro mixto en el Instituto Pedro Antonio de Alarcón y ensayábamos en el Hospital Real,  Leovigildo enseñó canciones en gregoriano a las voces graves del coro.

 Yo conservo una foto de mi padre con los compañeros y curas, en el Seminario de verano de Jérez, en julio de 1964, incluso conservo el libro de cursillista que le entregaron, con las dedicatorias de los compañeros. Salvador hace un inciso y me enseña un libro de tamaño folio, con fotografías de las numerosas ciudades españolas donde actuó la coral y los premios que recibió. En esos momentos, no me di cuenta de la nostalgia de Salvador al pasar las páginas y contemplar aquellos alegres y lejanos recuerdos. Ahora todo son achaques, sin embargo transmite cierta alegría.

–Mira, hay gente a la que Leovigildo ha ayudado de forma permanente, le entregaba una parte de su sueldo, todos los meses, y nunca se ha aprovechado del cargo de vicario para beneficiarse de algo. El piso de los bloques María Ángeles era del sacerdote oscense Tomás Casaubón (cuando falleció lo donó a la diócesis) y estuvo residiendo con él varios años. Entonces yo me trasladé al piso y Leovigildo echaba mano de mí cuando tenía cualquier problema. Yo he sido fumador y me ha aguantado siempre, nunca me dijo nada. Aquello era pequeño pero nos hemos llevado siempre bien, es verdad, han sido muchos años juntos. Leovigildo es muy metódico y no puede ver algo desordenado. Ahora lleva dos años internado en el ‘Hogar Santa Teresa Jornet’ y sé que no tiene nada en la cartilla.

 

Leovigildo y José María Laguna, a la derecha

El logopeda, José María Laguna (Angustias, su mujer, es prima de Leovigildo y los tres han pasado muchas tardes jugando a las cartas), dirige en Guadix la ONG Solidaridad Honduras y colaboró con Salvador Olivares en la parroquia de Cristo Redentor, realizando obras de beneficencia. José María me dijo esto:

–Leovigildo es consecuente con sus ideas, con la vida real y con el Evangelio y ha atendido siempre las necesidades de la gente. Estando de párroco en Albuñán, dio dinero a una familia para que comprara alimentos y a veces los sobrinos de Leovigildo le ayudaban porque no tenía para acabar el mes. En otra ocasión, le pagaron el arreglo del coche porque había repartido el sueldo. Yo tuve que anularle el pago de la cuota de la ong. Leovigildo ha sabido adaptarse a los tiempos y estar en su sitio, es un cura de verdad.

 Yo visité al ahora canónigo emérito cuando estaba en el piso y después en la residencia, andaba entonces con las muletas por la fractura de cadera que tuvo en diciembre de 2018. De él destacaría su ejemplo y generosidad, y me transmitió el cariño por el obispo Rafael Álvarez Lara. El artículo lo he titulado Leovigildo porque Salvador, su compañero y amigo de siempre, lo llama así y porque suena más cercano. Las visitas a la residencia han estado prohibidas, durante dos largos años, por los contagios, y me lo imagino con el andador por los pasillos, cumpliéndose lo que decía el general Charles de Gaulle, la vejez es un naufragio. Hace unos seis meses, hablé con el presidente del Centro de Estudios Pedro Suárez porque los residentes no podían salir ni a los jardines, hizo algunas gestiones y por fin pudieron salir y permitieron las visitas de los familiares.

 Copio un fragmento de Poemas desde el Neveral, que salió publicado en el opúsculo Nieve y cieno, de Guadix, el 2 de enero de 2018:

En abril de 1996 tuve que ser internado en un hospital… para curarme del llamado ‘Mal de Pot’. Allí permanecí 11 meses en reposo absoluto. A lo largo de este período tuve tiempo de leer, de escuchar la radio y ver la televisión. Pero también pude escribir y de componer poesía, a la que yo sentía cierta afición desde mi infancia. Y así, poco a poco, fui redactando hasta 20 poemas cuya temática fue surgiendo desde la experiencia de una larga enfermedad hasta la nostalgia del recuerdo que sentí de mi vida familiar y pastoral. Los primeros poemas fueron 5 sonetos, que reflejan los sentimientos que entonces experimenté, desde la sorpresa hasta la aceptación.

En el Centro Diocesano de Benalúa


   







Soneto 2. La duda

¿Por qué, Señor, me has elegido

para llevar la cruz de esta dolencia

y meter en mi vida una experiencia

que, confieso, jamás había sentido?

¿Qué culpa cometí que ha merecido

esta dura y amarga penitencia?

¿Qué lesión he causado en mi conciencia

hasta el extremo de sufrir tu olvido?

–No es castigo, no. Tú me has contestado,

lo que sufres y sientes, hijo mío.

Es señal de lo mucho que te he amado,

pues quiero hacerte ver que yo me fío

de quien toma la cruz que yo he tomado

y abraza como suyo lo que es mío.

Con los exseminaristas de Guadix, 19-10-2016

Posdata: él me pidió que lo llamara Leovigildo. El 5 de julio de 2021, lo llamo a la residencia y me dice: Yo tengo 89 años y me queda poco de vida. Hace poco tuve una caída en la habitación y estoy bastante condolido, aunque no tengo fractura me condiciona los movimientos. En noviembre me escribe un correo con este texto: El tiempo que me queda de vida espero que sea para ayudar a los demás. Guadix, sin olvidar su pueblo natal de Benalúa, se queda sin uno de sus mejores hijos y, para los antiguos seminaristas, fue uno de los mejores sacerdotes que pasaron por el Seminario. Descanse en paz.

Miembros del CEPS, en Huéneja. 15/10/15

Antonio García Gómez

Ayer, 13 de noviembre, me acerqué al tanatorio del ‘Hogar Santa Teresa Jornet’, poco después de las 9:30 horas, y allí estaban cuatro sobrinos velando el cadáver de Leovigildo. No había nadie más. Me dicen que mi nombre les suena porque se lo han oído a su tío. Su sobrino Antonio García Gómez se dedica a la enseñanza y me explica que el difunto era el último que vivía de los seis hermanos, mientras que ellos son dieciséis sobrinos. Nos sentamos en el sofá y me va contando:

Fue el único sacerdote que atendió a los tuberculosos en el Hospital Real de la Caridad y aquí fue donde cogió la tuberculosis. Cuando tenía el Mal de Pot, se vino a mi casa y el caso es que no paraban de venir visitas, hacía reuniones, venía el obispo… Le hicieron unas pruebas y al final se lo llevaron al Hospital el Neveral, de Jaén hasta que se recuperó. Poco antes de irse de Guadix, el obispo Gabino Díaz Merchán (falleció hace unos meses) le dijo a mi tío: ’Tú serás nombrado obispo dentro de poco’. El caso es que los años pasaron, pero Antonio coincide conmigo en que le faltó ambición, pues era humilde, generoso y vivía entregado a los demás. Siempre estaba trabajando, le gustaba mucho hacer teatro con los jóvenes, sobre todo en las parroquias donde estuvo. Yo soy uno de los albaceas, a mi tío le quedan unos 3.000 euros en la cartilla, la mitad será para Manos Unidas y la otra mitad para la ong… Este dinero es del coche que tenía, pero como lo vendió. Lo repartía todo. Los libros de su biblioteca los ha donado a la Biblioteca de Benalúa y al Centro de Estudios Teológicos de la diócesis. A los sobrinos nos ha dejado algunos libros y discos.

Antonio a veces se emociona y las lágrimas empañan sus ojos:

Yo llegaba a la residencia los domingos y le ayudaba a decir misa, hasta que prohibieron las visitas, ni siquiera podían salir a los jardines. En la residencia ha tenido varias caídas, hasta que le quitaron el andador porque apenas podía moverse. También tuvo que dejar el móvil, pues le temblaban las manos. Él protestaba y decía: ‘Pero si escribir es lo que me da la vida, envío mis escritos por correo electrónico’. Su último artículo salió publicado en la revista comercial Guadix a mano, con el título Un adiós razonado, de 22 de octubre-5 de noviembre.

Y así pasaron los últimos días de Leovigildo, casi sin poder moverse y poder sin escribir. Poco después, mi mujer y yo nos despedimos en el tanatorio de Antonio García Gómez y de los cuatro sobrinos, que allí se encontraban: todos ellos hablan con orgullo de su tío.

Se despide de los lectores. Foto Antonio García

El último adiós en la Catedral. Foto Miguel Cascales

Video Hermanos Fossores de la Misericordia, donde aparece Leovigildo

viernes, 21 de octubre de 2022

EXPOSICIÓN DE ROBERT CAPA Y GERDA TARO, EN ARMILLA

 

Reza el titular: "El éxodo... de 200.000 almas"

Aunque se enfrentaron las dos Españas, siempre 
estaré con las víctimas


El 23 de septiembre pasado, el periódico Granada Hoy se hacía eco de la exposición, en la Casa García de Viedma de Armilla, con las imágenes realizadas por dos de los fotoperiodistas más famosos de la la Guerra Civil Española. Taro y Capa en el frente de Málaga es el título de la exposición. En realidad, el húngaro Robert Capa era ya un periodista famoso, mientras que Gerda Taro, su novia, era menos conocida y fue en España donde hizo su primer gran reportaje, espero que al encabezar el título de la muestra no sea por razones feministas. La colección de obras se enmarca en febrero de 1937, año en el que el ejército sublevado con el apoyo de la aviación alemana e italiana bombardean toda la línea costera desde Málaga a Almería, produciéndose un éxodo masivo de la población hacia Almería, en el que murieron miles de personas inocentes. Capa y Taro llegaron a Almería el 14 de febrero, enviados por el periódico francés Le Soir, donde fotografiaron a los refugiados y a la marinería del crucero Jaime I y, dos días después, partieron hacia la costa de Granada, hasta Calahonda, acompañando el avance del batallón Tschapaiewde la XIII Brigada Internacional. Las imágenes de este viaje las agruparon en una serie que denominaron Front de Malaga.


Por la carretera de Motril

 

Las Brigadas Internacionales estaban formadas por jóvenes voluntarios de muchos países, que vinieron a España para combatir al lado de la II República. Entre ellas, destacó la Brigada Linconl, con los voluntarios estadounidenses que fueron enviados a la batalla del Jarama sin apenas preparación, por lo que murieron bastantes de ellos. Precisamente, el escritor norteamericano, Ernest Hemingway (años más tarde recibió el Premio Nobel de Literatura), escribió su famosa novela Por quién doblan las campanas, en memoria de aquellos jóvenes combatientes. Las imágenes que recoge esta muestra proceden del International Center of Photography de New York (ICP) y de los Cuadernos de Guerra de Les Archives Nationales de Pierrefitte-sur-Seine (ANP). Asimismo la exposición recoge fotografías cedidas por otros museos europeos y forma parte del proyecto de investigación y divulgación denominado Las Brigadas Internacionales en la Desbandá, iniciado en 2014 por la Asociación 14 de Abril para la Recuperación de la Memoria Histórica de la Costa Granadina. Paralelamente a este evento se llevarán a cabo actividades divulgativas como la proyección del documental Hasta pronto, hermanos. Las Brigadas Internacionales en la Desbandá y visitas guiadas de la mano de investigadores y especialistas de la asociación.


Al fondo se ven los cañaverales

 

La exposición contempla los acontecimientos desde una triple mirada. En la primera sección se muestra de forma diferenciada la obra de cada uno de los autores, sus diferentes enfoques técnicos, escénicos y motivacionales, la puesta en escena de lo visible. El segundo bloque se centra en la utilización que se realizó de esas imágenes, en el contexto de la guerra y la propaganda. Las fotografías fueron publicadas con unos claros objetivos políticos y sociales, más allá de enfoques compasivos o estrictamente estéticos. Gerda Taro firmó aquí su primer gran reportaje, en el que plasmó el sufrimiento de los refugiados malagueños. En la última sección se sitúa la obra y sus autores en el escenario de los acontecimientos, el Crimen de la carretera de Málaga a Almería y, en concreto, el auxilio de los voluntarios internacionales a la población civil. La exposición permanecerá abierta hasta el 29 de octubre y Fernando Alcalde Rodríguez es el comisario de la misma.


Puesto de ametralladora, en Calahonda

 

Gerda Taro falleció porque un tanque republicano la atropelló haciendo una maniobra, durante la batalla de Brunete. Fue enterrada como una heroína de la Guerra Civil española en el cementerio parisino de Père Lachaîse. Cuando lo visité en 2012, de casualidad me encontré con su tumba, una lápida en el suelo con varias dedicatorias, algunas de combatientes republicanos españoles. Estaba cerca de la tumba de Francisco Largo Caballero, expresidente de la II República durante la Guerra Civil, y conocido como el Lenín español, y también del primer ministro del rey Carlos lV, Manuel Godoy, al que un amigo le pagó la sepultura. En el cementerio parisino están enterrados muchos personajes famosos. Tanto Robert Capa como Gerda Taro fueron los fotógrafos que dieron a conocer al mundo los horrores de la Guerra Civil española, él también murió años después en la guerra de Indochina, al pisar una bomba. Y como siempre, España no ha tenido tiempo ni ganas de acordarse de estos dos jóvenes fotoperiodistas (en 1937 tenían 24 y 27 años, respectivamente), siquiera para dedicarles una calle en cualquier pueblo, en cualquier lugar.

Una familia de refugiados, en Almería 

 Copio estos párrafos de mi artículo Málaga: la carretera de la muerte, que salió publicado en La Opinión de Granada, el 6 de febrero de 2007:

La ciudad sitiada está a punto de caer en manos de las tropas nacionales y sólo queda emprender la juía, nombre con el que será recordada esta odisea. Norman Bethune, en su obra El crimen de la carretera Málaga-Almería (Publicaciones Iberia, 1937), describe horrorizado: Imaginaos ciento cincuenta mil hombres, mujeres y niños que huyen en busca de refugio hacia una ciudad situada cerca de doscientos kilómetros de distancia. No hay más que un camino. No hay más vía de escape (...) Lo que quiero contaros es lo que yo mismo vi en esta marcha forzada, la más grande, la más horrible evacuación de una ciudad que hayan visto nuestros tiempos. En el largo éxodo de la caravana de la muerte, los milicianos –unos 40.000 huyen en dirección a Nerja y Motril– y la población civil fueron bombardeados y ametrallados día y noche por la Marina y la Aviación franquistas. El trayecto, de 219 kilómetros, duró cuatro días y se calcula que murieron entre 3.000 y 10.000 personas. El joven José Ginés sobrevivió a la tragedia: En la recta de Adra, no se veía la carretera: era tanta la gente que caminaba hacia Almería, que todo el camino era una mancha de gente (...). Cuando volví al camino me encontré con el espectáculo más horrible que he visto en mi vida: niños, mujeres, borricos por el suelo; unos muertos, otros heridos; quejidos: ¡Socorro! ¡Amparadme!....

Carnés de fotógrafos de Taro y Capa

Esta tragedia ocurrió a unos setenta km de la ciudad de Granada, hace ochenta y cinco años y, entre los refugiados que huyeron de Málaga hacia Almería, había una familia con un niño de cuatro años, llamado Pepe García Ladrón de Guevara, el conocido poeta granadino que falleció hace varios años.


Cartel de la exposición

Posdata: Tengo que hacer esta precisión: La exposición la organizan Armilla Avanza, Memoria Histórica 14 de abril y la Diputación de Granada. Por eso, la desconocida Gerda Taro encabeza el título de la exposición, por delante de Robert Capa. Sin embargo, la crónica del periódico francés destaca en titulares Lo que fue la tragedia de Málaga. El éxodo en medio del horror de doscientas mil almas, y debajo pone: Photos Capa et Taro. Según Wikipedia, Robert Capa fue un reportero de guerra, considerado el más famoso de la historia. Su carrera como fotoperiodista bélico se inició en España, durante la Guerra Civil.

Un norteamericano de raza negra fue ascendido a general de la Brigada Linconl, mientras que en el Ejército de los Estados Unidos los negros no podían ascender. Los brigadistas solían reunirse hasta los primeros años de este siglo para recordar su participación en la guerra civil, lucían medallas, gorros, camisas... Tengo un video de 2004 donde celebran el encuentro, pero seguramente ya no vive ninguno de ellos, pues vinieron a España en 1937, cuando tenían veintitantos años. 


https://en-clase.ideal.es/2022/10/20/leandro-garcia-casanova-exposicion-de-robert-capa-y-gerda-taro-en-armilla/?fbclid=IwAR168i2T9atT6PzRwglhmSoMTEApYkU4jk6-JAgcRXY5bXAr54JpPEHr0Dk


jueves, 13 de octubre de 2022

EL DOBLE DE PERROS QUE DE NIÑOS

Mascota Wakyma





 El 18 de septiembre pasado, venía una crónica con estos titulares en La Opinión de Málaga:


“Málaga tiene casi el doble de perros que de niños menores de 14 años. El número de canes censados en la provincia supera los 400.000, mientras que los malagueños cada vez tienen menos hijos”

El diario se quejaba de que “en Málaga ya hay más perros que niños menores de 14 años. Y es que los malagueños  cada vez tienen menos hijos y más mascotas en casa. En la provincia hay censados 411.364 canes, según datos del Colegio de Veterinarios de Málaga, mientras que solo hay 254.327 menores de 14 años. Málaga tiene casi el doble de perros que de niños”.

En 2018 era la provincia andaluza que más mascotas tenía registradas y la cifra no ha dejado de crecer en los últimos años. “Actualmente hay registradas 490.992 mascotas, como gatos, hurones y otros. Sin embargo, los malagueños prefieren los perros antes que los gatos. El 83,8% de los censados son perros, le siguen los gatos (76.479), los hurones (1.972) y otras mascotas, entre ellas pájaros o conejos, que suman un total de 1.177”.

Sin embargo, los niños menores de cuatro años “siguen siendo menos que los gatos, ya que hay 70.101 niños en esa franja de edad; 6.378 menos que estos felinos. Por edades, hay 87.238 malagueños en el rango de los cinco a los nueve años y la cifra se incrementa -aunque no mucho- llegados a la adolescencia: 96.988 son los menores de 10 a los 14 años”. Ojo al dato, hay más gatos que niños menores de cuatro años, lo que da idea de por dónde va la familia moderna, de aquí a unos años las mascotas tendrán el derecho al voto.

 El diario denuncia que el número de nacimientos registrados en la provincia de Málaga sigue a la baja: “La provincia sitúa sus nacimientos en mínimos históricos con los datos más bajos para un semestre desde que hay registros oficiales (…).  En junio de este año nacieron 915 niños en Málaga, mientras que en el acumulado de los primeros seis meses del año esa cifra sube hasta los 5.858, dato que además se sitúa un 8,12% por debajo del balance del mismo periodo de 2019, año prepandemia. A pesar de esto, Málaga es de las provincias con cifras más altas del país, colocándose en séptimo lugar en el ranking nacional”. Y es que la inestabilidad laboral y económica es un factor clave y de ahí que la edad de tener hijos, independizarse o casarse sea tardía. “Los jóvenes malagueños –sigue diciendo– logran salir de casas de sus padres rondando los 30, se casan a los 35 años y son los andaluces que más tardan en hacerlo. Pero es que la provincia envejece y su media de edad va en aumento. A pesar de ser, por ahora, la quinta provincia andaluza más joven, en los últimos años la media de edad ha crecido en 3,5 años. Actualmente, la edad media de su población se sitúa en los 42,96 años”.

 La Opinión de Málaga asegura que, en la provincia malagueña más de la mitad de la población convive con algún animal, pero esto no impide que cada año abandonan más de 1.500 animales. “Según Carmen Manzano, presidenta de la Protectora de Animales de Málaga, el abandono de los perros de caza se dispara en la provincia. Los perros que más se abandonan son podencos y bretones. Durante 2021, hubo 1.304 entradas de perros y 443 entradas de gatos. A pesar de que la Protectora solo recibe a perros, gatos y hurones, durante el año pasado llegaron 29 gaviotas y 18 conejos. En comparación con el año de la pandemia, en 2021 aumentaron las adopciones; 1.328 frente a los 1.099 del año 2020”.

 El porcentaje de nacimientos en Europa es bajísimo, no digamos en España que es uno de los más bajos del mundo, 2,1 hijos por matrimonio. Francia tiene unos seis millones de musulmanes y hace años ya calculaban que será un país musulmán en cincuenta años, mientras que en Bélgica la mayoría de la población ya es extranjera. Los franceses tienen pánico al futuro que les espera, un país con mayoría de inmigrantes africanos (argelinos, marroquíes…), mientras que en España hay dos millones de musulmanes y miles de venezolanos, colombianos, ecuatorianos…, que al menos son de nuestra cultura y nuestra lengua. En España no se ha incentivado  la natalidad, ahora el Gobierno va a dar una  ayuda de 100 euros a los hijos menores de tres años. Rodríguez Zapatero estableció unos cheques-bebé por hijo, aunque entonces la mayoría de los nacimientos en España eran de los inmigrantes. Baste decir que en el País Vasco, el nombre más común es Mohamed por la fuerte inmigración musulmana, mientras que en Cataluña la mayoría de los nacimientos también son de inmigrantes, por lo que seguramente el catalán lo hablarán de aquí a unos años los descendientes de Jordi Pujol (su esposa Marta Ferrusola se quejaba entonces de que un parque infantil estaba lleno de niños castellanos), del Jordi Turul y el resto de la cofradía de la pela. Jordi Pujol impulsó una política de inmigración, sobre todo del Magreb, esperando que aprendieran el catalán y después les apoyaran en la independencia, pero esto no resultó. Al mismo tiempo, restringió la inmigración de los países de Sudamérica, porque el idioma español es contrario al nacionalismo de campanario. El Gobierno vasco hizo otro tanto, por lo que la mayoría de los inmigrantes se establecen en esas comunidades, donde reciben toda clase de subvenciones y ayudas.

 El nacionalismo se cura viajando, dejó escrito el escritor vasco Pío Baroja, en los años cincuenta. Se cura saliendo de la aldea, Barcelona era un modelo de ciudad cultural europea, mientras que Cataluña era una de las comunidades más prósperas de España. Hoy Barcelona es la ciudad europea que más delincuencia tiene mientras que el nacionalismo catalán ha empobrecido la Comunidad con el tema de la independencia: ha enfrentado a la población con el racismo y con una ley de educación ilegal, que margina el idioma español en las escuelas y en la comunidad, a la vez que han huido a la Comunidad de Madrid unas nueve mil empresas. En cambio, Madrid se ha convertido en la capital cultural de España mientras que la Comunidad de Madrid es la que más aporta al producto interior bruto del país.

  En la España del siglo XVI, la población morisca era mirada con recelo y una de las causas de su expulsión fue porque tenían un porcentaje  mucho mayor de hijos que las familias de los cristianos. La Unión Europea debería tener una política común con la inmigración, contratar la mano de obra inmigrante en los países de origen y así evitaría las oleadas de pateras que vienen a España, pues los gobiernos de Marruecos y de Argelia permiten el negocio de las mafias, pero no admiten las devoluciones de inmigrantes. Se puede decir que todo África está entrando por las costas españolas, sin embargo, las pateras no arriban a las costas francesas, portuguesas y gibraltareñas, mientras que a Italia ahora llegan menos, por algo será. El partido de Podemos, socio del Gobierno de Sánchez, pidió hace unos meses que se concediera la nacionalidad española a medio millón de inmigrantes, cuando hay doce millones de españoles en riesgo de pobreza. Y no olvidemos que uno de los primeros actos públicos de este Gobierno, fue el recibimiento en Valencia que hizo al buque Aquarius, lleno de inmigrantes. Todo esto provoca el efecto llamada. Hará unos ocho años, entrevistaban en la televisión británica a un musulmán, que vivía en un barrio de Londres, y dijo esto: Los europeos tienen perros y gatos en sus casas, mientras que yo tengo cinco hijos. Y aquí está la explicación de todo, se puede decir que el futuro de Europa es de los inmigrantes. Pero si hay una fuerte inmigración, habrá mayor desigualdad, más personas marginadas y más problemas sociales.





En SModa de El País, de 1 de junio de 2021, viene este titular: En España hay más hogares con mascotas que con niños, menores de 15 años. Yo iría más lejos: resulta que estamos metiendo a los ancianos en las residencias (no a todos, porque no están al alcance de cualquier pensión), mientras nos encariñamos cada vez más de las mascotas. Es muy triste ver al caniche ladrando y echado en el sofá y al abuelo en la residencia, porque se mea en los pantalones. A esto hay que añadir que hay dos millones de ancianos que viven solos. Según la ley que se está tramitando en el Congreso, las mascotas serán consideradas miembros y seres sintientes, de manera que con tanto progreso y tanta protección, hemos destruido la familia tradicional de nuestros padres. De la familia con el abuelo Cebolleta, que le contaba las batallitas a los nietos, hemos pasado a las familias monoparentales, monomarentales (como decía un botarate el otro día en las noticias de Antena3), la familia trans y así hasta llegar al último modelo: la familia caniche. En definitiva, una sociedad sin conciencia ni escrúpulos y, lo que es peor, sin futuro.

 https://en-clase.ideal.es/2022/10/12/leandro-garcia-casanova-el-doble-de-perros-que-de-ninos/?fbclid=IwAR3FqYWs4J60YjQKwhayvPwoz-tkotWpQFOWfhm4wjXRWY89dBTmSvkvCNY