viernes, 23 de octubre de 2026

EL LEGADO DE JESÚS CANDEL

 

Jesús Candel con su hija

        En el cuarto aniversario de su fallecimiento, copio estos párrafos que Jesús Candel escribió en su página de Spiriman, donde va relatando sus impresiones al enterarse que tenía cáncer. En letra cursiva destaco las frases que me han llamado la atención.

         8 de enero de 2021. “En esta foto no tenía mi puñetero #cáncer de pulmón. Aquí abrazaba a mi niña en un día de verano, convencido de que mi fortaleza física me otorgaba salud. Nunca imaginé que el estrés por los malos ratos vividos de activismo en las calles, los juzgados, los hospitales y las puñaladas de todos aquellos que me utilizaron para sus espurios intereses, podía desencadenarme algo así.

Me cuidé, hacía ejercicio físico y no fumaba, pero mis principios y mis valores me llevaron al abismo de la muerte. Hoy mi lucha consiste en ir del sofá al retrete, del retrete al bidé, del bidé a la cama y de la cama al retrete... y vuelta a empezar.

La angustia, el cansancio, el mareo, el escozor en el ojete del culo y mil cosas más, hacen que la fuerzas flaqueen cuando te enfrentas a algo que está dentro de tu cuerpo y quiere arrebatarte la vida para que el desanimo te obligue a tirar la toalla.

Hoy entiendo algo en este vaivén de mi enfermedad. No me rendiré jamás y seguiré luchando para volver a abrazar así a mi niña, convencido de que mi fortaleza física y mi salud no sólo dependen de cuidarme, sino de anteponer el AMOR a los míos a unos principios y valores que no tienen cabida en esta sociedad actual, tan llena de hipocresía y falsedad. Pero también os digo una cosa. Sin principios y valores es imposible vivir dignamente y amar DE VERDAD a los demás. Incluso a tus hijos. Yeah!!”.

          La enfermedad está ahí y va ganando terreno, carcomiendo (la carcoma) el cuerpo y la mente del enfermo. Hace años el cáncer era mortal pero la medicina ha avanzado mucho y hoy se puede superar si se detecta a tiempo. A comienzos del siglo XX, si un niño nacía con diabetes estaba destinado a morir. Lo mismo que dos hijos de mi tío abuelo, que murieron de gastroenteritis después de la Guerra Civil, entonces dejaban de darles el agua que cogían de la acequia. Mi hermano mayor también falleció de bronquitis, a comienzos de los años cincuenta.   

         7 de noviembre de 2021. “El cáncer de pulmón que padezco desde hace más de un año es muy agresivo y me atacó duramente con múltiples metástasis por todo mi cuerpo, a las que fui venciendo poco a poco. Ahora ha vuelto con fuerza y se vuelve a extender. El estrés crónico que viví antes de enfermar fue la causa de que apareciera el #cáncer en mi vida. Y a veces me encuentro “Atrapado por mi pasado” como Al Pacino en la peli de Carlitos Way. Resulta muy difícil en muchas ocasiones ser feliz porque nos negamos a DEJAR MARCHAR las cosas que nos entristecen, pero si somos capaces de controlar nuestros miedos, podremos recuperar el control de nuestras vidas.

 Eliminar nuestros miedos es el primer paso hacia una vida más plena y satisfactoria, pero yo también tengo mis miedos y cuesta. Se puede elegir el AMOR frente a la ira, la GRATITUD frente al privilegio y el PERDÓN y la COMPASIÓN frente a la amargura, pero la respuesta neurológica al AMOR, la GRATITUD y el PERDÓN anula los mecanismos cerebrales activados por el miedo.

Muchísimos estáis pasando situaciones similares a la mía y otros muchas cosas peores. Pedirle a Dios que te cure es algo que veo injusto y egoísta viendo las desgracias que pasan otros, pero pedirle a Dios que te ayude a sacar lo mejor de ti para afrontar cualquier enfermedad o problema, significa creer en la capacidad que todos tenemos de que nuestras creencias sean más poderosas que nuestra realidad. Pero hay que abrir la mente y dejar que esa fuerza invada nuestro subconsciente para poder cambiar de verdad y hacer que la ciencia también haga su parte”.

Afirma que el AMOR, la GRATITUD y el PERDÓN son las claves para superar la amargura y el miedo al cáncer, tenemos que entrenarnos mentalmente.

En la playa de Bolonia
          El 6 de abril de 2022, Jesús Candel haría uno de sus últimos viajes. El escrito siguiente tiene frases memorables que te emocionan al leerlas, pues solamente puede escribirlas el enfermo que está sufriendo y que lucha por vivir.

           “Ayer mi mujer nos tomó esta foto a mis 4 hijos y a mi camino a las dunas de la playa de Bolonia, mientras ella se quedaba tumbada en la arena leyendo un buen libro, que le apasionan esos raticos de soledad. Y ya de paso la dejábamos descansar un ratico.  Este año no he podido subir hasta arriba del todo y disfrutar de las vistas. La quimio de los cojones me lo impidió. El dolor muscular posterior fue apoteósico y no he pasado buena noche a pesar de los antinflamatorios. Pero si tengo los músculos como piedras aunque esté sufriendo la matraca química y destructora de los taxoles por todo mi cuerpo, que pretenden dejarlos como piltrafillas. Me quedo con que lo intenté, que estuve arropado por mis hijos, que ellos subieron y que yo los pude ver.

Le pido a ese Dios que está dentro de cada uno, que me dé fuerzas para venir el año que viene para seguir viéndolos desde en medio, desde abajo o acompañando a mi mujer mientras lee un libro. Tengo tantas ganas de vivir y verlos crecer, que escribo este texto entre lágrimas y una profunda emoción que me hacen sentir que este puto cáncer no va a poder conmigo. Y no sé lo que voy a hacer para conseguirlo y aguantar todo lo que me espera, pero haré todo lo que haga falta por muy duro que sea… Un beso enorme a todos y a trepad dunas, que aunque nuestras huellas las borre el viento o no lleguemos a la cima, lo importante es el momento que vivimos y disfrutamos con esfuerzo viendo las nuestras ahí, porque la vida no hay que simplemente vivirla, sino que hay que intentar vivirla por aquello que deseamos con tremenda pasión, se consiga o no, pero siempre PENSANDO EN LOS DEMÁS, y no siendo egoístas como estas putas células cancerosas. Yeah ”.

         Aquí se permite un diálogo surrealista con la muerte a pesar de que está machacado y que intuye, como médico, que le están esperando a la vuelta de la esquina. Jesús no pierde la esperanza y hasta da ánimos a los que se encuentran enfermos como él.

         7 de septiembre de 2022 Esta noche desvelado por el dolor de las metástasis musculares, me ha visitado la muerte con uno de sus fieles sicarios, el #cáncer. Y van y me dicen los capullos:

- Chaval, te queda poco. Tira la toalla que pronto venimos por ti.

La verdad que me he quedado un poco sorprendido. Me he levantado y sin hacerles caso me he tomado un antiinflamatorio para el dolor. Vuelvo a la cama y siguen ahí. Entonces les miro y les digo:

- ¿Pero vosotros sois tontos del culo? ¡¡Tirad fuera de mi cuarto coooones, que os meto una!!

Se han quedado más blancos que la pared y va y me dicen:

- Ahora mismo nos vamos a ir a los medios de comunicación a contarles lo que nos has dicho. Eres un insultón y te pierden las formas

Mi respuesta ha sido:

- Anda y que os folle un pez espada, tontos de la polla!!!

Es duro por lo que pasamos y muchos estáis pasando como yo, pero no os vengáis abajo. Somos más fuertes que el cáncer, gente. Palante con dos cojones por mucho que duela!!! Yeah



         Al mes siguiente, el 14 de octubre de 2022, Jesús Candel falleció, con 46 años, a causa del cáncer de pulmón que padecía desde 2020. Su mujer era doctora como él y tenían cuatro hijos. Este mes se ha cumplido el cuarto aniversario de su muerte. Recuerdo que en uno de sus últimos videos, ya enfermo terminal, se le notaba preocupado aunque siempre aparentaba tranquilidad. Entonces pensé hacerle un comentario dándole ánimos y que le arrancara una sonrisa, pero me entretuve con otras cosas y me olvidé del video. Unos días después me enteré de su muerte.

        Copio este párrafo de La Voz del Sur, del pasado 13 de octubre.

         “Desde la Asociación Justicia por la Sanidad, surgida a raíz de las protestas ciudadanas impulsadas por Candel, han querido recordar su figura y su papel en las reivindicaciones de los usuarios ante el funcionamiento del sistema sanitario. El médico empezó a conocerse en 2016, cuando promovió en Granada una manifestación contra la decisión de fusionar dos hospitales de la ciudad, el Ruiz de Alda y el Clínico San Cecilio (...). ‘Fue Aquiles reencarnado. El hombre que levantó una ciudad y a un pueblo en defensa de sus derechos. Un gigante que debe ser recordado día a día, en piedra, en fuego, en los días profundos. El hombre que nos enseñó a luchar por lo justo, a levantarnos contra la injusticia. El silencio se rompe con tu recuerdo, con tus llamadas eternas a lo más hondo de nuestros corazones’".

         Titular de AhoraGranada.com, el 17 de octubre de 2026: “Décimo aniversario de las protestas promovidas por Spiriman en Granada. ‘Su lucha sigue viva’”.

        GranadaDigital.es, el pasado 17 de octubre: “Miles de granadinos salen a la calle a defender la sanidad pública”.

        El médico Jesús Candel consiguió que miles de granadinos se manifestaran en la calle contra la fusión de los dos hospitales, pero aquellas luchas las pagó con un cáncer. Yo soy parecido a Candel con los principios, los valores y la dignidad, de manera que no me faltaban los problemas. Pero a veces me partía la cara y después los palos eran para mí, mientras que otros permanecían sentados en el sofá.

        Finalizo con esta frase suya, de octubre de 2019: Yo solo no puedo cambiar nada. Por eso os animo a que despertéis. Sacad el héroe y las capacidades que todos lleváis dentro para entregaros a los demás porque merece la pena y ganaremos todos. O por lo menos los que queremos vivir con dignidad.

 Video El cáncer regresa

https://www.youtube.com/watch?v=Q6ZTJ9Ra0FY

Publicado en Ideal en Clase

https://en-clase.ideal.es/leandro-garcia-casanova-el-legado-de-jesus-candel/

 


sábado, 17 de octubre de 2026

RECUERDOS DEL IES PEDRO A. DE ALARCÓN

 

En los primeros años



En 1968 los seminaristas de Guadix asistimos a las clases del Instituto Mixto, dos años después de su inauguración. En 1970 pasó a llamarse Instituto Nacional de Enseñanza Media y, años más tarde, Instituto de Enseñanza Secundaria Pedro Antonio de Alarcón. Supongo que la ley de educación, de entonces, obligaba a los alumnos de los seminarios a asistir a las clases de los institutos. Lo cierto es que, en los años del Desarrollo, como se llamó a la década de los sesenta,  sólo existía en la provincia de Granada el Instituto Nacional de Enseñanza Media Padre Suárez mientras que los demás centros de enseñanza eran Secciones Delegadas del mismo. 

Por las mañanas salíamos del Seminario, que se encontraba en la Puerta Alta, cruzábamos la calle de San Miguel y pasábamos por la iglesia de la Magdalena –la antigua mezquita de los Renegados, por los moriscos conversos–, en dirección al instituto nuevo. Solo recuerdo los nombres de algunos profesores, como don Rafael Cruz Samaniego (falleció hará un año) y don Alejandro Fernández Pestaña, así como algún que otro compañero de curso, porque sólo cursé en el instituto el cuarto de bachiller y la reválida. De ese año, que fue decisivo para mí, apenas tengo recuerdos. Entonces yo tenía quince años y era un alumno del montón, que iba sacando mis aprobados –en tercero saqué una matrícula de honor en religión– y algún que otro notable, pero con la dificultad añadida de que no sabía memorizar con mis palabras, de manera que aprendía las frases enteras tal y como venían en los libros. En ese tiempo nadie te enseñaba a estudiar.

En el Seminario solamente salíamos de paseo los sábados, por la tarde, íbamos y volvíamos a Purullena, por la carretera antigua, o jugábamos un partido de fútbol en la rambla por donde hoy se encuentra el puente de la A-92, poco antes del cruce para Murcia o Almería; o bien pasábamos la tarde donde hoy está el Parque del Vivero. Sin embargo, salir todas las mañanas para ir al instituto, fue una gran novedad para todos nosotros, acostumbrados a aquel ambiente protector y cerrado del Seminario. Esto me llevó a decirle a dos compañeros de curso, que eran de Guadix: “Yo no sé cómo podéis vivir vosotros”, y es que me costaba trabajo comprender la vida fuera del Seminario. Fue en el instituto donde conocí la existencia de los Hermanos Fossores, posiblemente por la cercanía del cementerio y porque los curas nos llevaron de visita. Una tarde, aquellos frailes nos enseñaron las celdas austeras y sombrías, con una mesa, una silla y aquellos camastros, donde una tabla hacía las veces de colchón. “Nos levantamos para rezar a las cuatro de la madrugada”, nos dijo un fossor. Entonces enterraban a los difuntos en la tierra, por lo que tenían que utilizar el pico y la pala. Más pobreza no se podía pedir. Lo cierto es que aquellos hombres me impresionaron, pues vivían apartados del mundo y encerrados entre las tapias del cementerio, al lado de los difuntos.

El instituto en la actualidad


Al final del curso 1968/1969 saqué cinco notables, un aprobado y dos suspensos: matemáticas y física y química. Las ciencias no se habían hecho para mí y siempre se me atragantaban. En los primeros días de septiembre tuvimos los exámenes de recuperación, entonces paré en una pensión del barrio de la Magdalena, junto a otros compañeros, uno se llamaba César, un chico alegre e inocente de Baza. La patrona nos dejó un enorme reloj de campana para que nos despertara, de esos que suena mucho el tic-tac, el caso es que apenas dormí y me levanté como un zombi. Antes de un examen repasé los polders –esas barreras que los holandeses construyeron en las playas para ganarle terreno al mar– y resultó que cayó esa pregunta. El caso es que aprobé las dos asignaturas pendientes, así como la Reválida de Cuarto, (en el Libro de Calificación Escolar viene como examen de Grado Elemental), con una nota media de un cinco. La Reválida era un examen de los cuatro cursos del antiguo Bachiller Elemental, pero el pedagogo o profesor que le dio el nombre se quedaría descansando porque de elemental no tenía nada sino todo lo contrario.

En varias ocasiones coincidí con una chica rubia y menuda, en el camino de ida al instituto, aunque apenas si cruzamos algunas frases. La chavala no era gran cosa, pero me quedé prendado de ella por su naturalidad. Ahora que lo pienso, aquel fue mi primer y efímero amor platónico. Entonces, yo hablaba con frecuencia con el padre espiritual, el jesuita Manuel Cantero –con el que conservé la amistad hasta que falleció en 2020, a través de cartas y encuentros–,  pero, cómo me vería ese año que al final del curso me aconsejó que abandonara el Seminario. Yo me quedé bastante sorprendido, pues no me lo esperaba y, lo que es peor, no tenía ningún plan fuera de aquel ambiente protector del Seminario, que duraba ya cinco años. No recuerdo sus palabras pero posiblemente me diría que dejara el Seminario durante un año y que reflexionara sobre lo que me convenía... La salida suponía irme a otro colegio, precisamente cuando mi padre se quejaba del dinero que le costaba mi permanencia en el Seminario, que entonces era el más económico.

Vista de Guadix, desde el Cerro de la Magdalena


Aquella salida al instituto, el contacto con los compañeros de curso y con la calle y sobre todo aquel sistema de enseñanza laico nos debió de impactar a muchos seminaristas, sin embargo, yo creía que seguía siendo el mismo adolescente pero las cosas ya no iban a ser igual. En los años posteriores, no le pregunté al padre Manuel Cantero por las razones para aconsejarme que dejara el Seminario. Posiblemente por olvido o porque aquello ya no tenía importancia, lo cierto es que yo me sentí como el ave que está en una jaula y un día le dicen que tiene que echar a volar y enfrentarse a la vida. El Instituto Pedro A. de Alarcón fue entonces como esa ventana por la que nos asomamos a un mundo diferente al que conocíamos, y aquello debió ser un acontecimiento en nuestras vidas. En 2016 me pasé por el Instituto, casi medio siglo después. Las aulas se veían desde la entrada, recorrí aquellos pasillos olvidados y me asomé al campo de fútbol, donde tomé unas fotos. Mientras que en mi adolescencia se me antojó un instituto demasiado grande, en la madurez lo encontré demasiado pequeño. En 2016 también me encontré con el padre Manuel Cantero, pues nos veíamos cada año cuando venía de vacaciones a Granada. Entonces le pregunté en el Bar Castañeda por qué me aconsejó que abandonara el Seminario, con dieciséis años. Yo estaba intrigado y quería saber su respuesta, pues nos habíamos visto muchas veces pero nunca sacamos el tema. Su respuesta fue esta: “La verdad es que no me acuerdo. Yo tenía las fichas de cada uno de vosotros, pero las rompí”. De manera que mi curiosidad de años finalizó aquí. Lo cierto es que los curas hacían una limpieza cada año, observaban al personal y allí solo iban quedando los que cumplían la norma y prometían.

La Sección Delegada Mixta de Guadix, del Instituto Nacional de Enseñanza Media ‘P. Suárez’ –así viene en mi Libro de Calificación Escolar– fue inaugurada en 1966. Empezó con 112 alumnos, en turnos de mañana y tarde. En 2016, cerca de 400 alumnos asistieron a sus clases de Enseñanza Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Formación Profesional, mientras que otros 194 alumnos estaban matriculados en el nocturno. El escritor Pedro A. de Alarcón no llegó a ver la llegada del tren a Guadix porque falleció unos años antes, en 1891. Viajó en las diligencias, ya que no había otro medio de transporte, como el viaje que hizo en la diligencia de Granada a Motril, pasando  por los pueblos donde se libraron batallas contra los moriscos sublevados. Fruto de esa experiencia fue su famosa novela La Alpujarra: sesenta leguas a caballo precedidas de seis en diligencia (1873). Por eso, lo mejor que podía hacer la ciudad de Guadix en los años sesenta, era que el primer instituto de la comarca llevara el nombre de Pedro A. de Alarcón, su ilustre y olvidado hijo.

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jueves, 15 de octubre de 2026

PASEO POR LAS GABIAS

 

El pasado domingo, cuatro de octubre, quedamos varios amigos a las 8:30 horas en la calle Real de Málaga, para hacer un pequeño sendero alrededor de Las Gabias. 

Cuando pasamos por la Avenida de Andalucía, el cielo estaba encapotado mientras que una franja deslumbrante de sol se abría paso por Sierra Nevada
Por el Paseo del Charcón el sol coronaba la Sierra

Como en Gabia Chica era la Fiesta de la Virgen del Rosario, hicimos cola para los churros. Aquí vemos al churrero dándole a los palillos y los demás en la faena. 

Después de habernos embaulado nuestra ración de churros y dos vasicos de chocolate, se nota la cara de satisfacción del personal


Después pasamos por la pantaneta.


Gabia se divisa al fondo, con el cielo despejado. 

Montevive aparece a la izquierda, mientras caminamos por la vega


Por el Paseo de las Andas, nos encontramos con los corredores que participaban en la Carrera de Fondo

Los corredores en medio del paisaje otoñal, con Sierra Nevada engalanada de nubes 


Por el puente sobre el rio Dílar 


Después enfilamos por las vías del metro

Y regresamos al punto de partida, en la calle Real de Málaga. 




sábado, 10 de octubre de 2026

EN DEFENSA DE CASTILLÉJAR DE LOS RIOS

 

Plano de Castillexa. 1752


El pasado dos de octubre, el portavoz del Grupo Popular presentó al pleno del Ayuntamiento de Castilléjar la moción Informe histórico para la recuperación del topónimo Castilléjar de los Ríos, con cinco documentos que servían como pruebas. El portavoz mencionó el plano del término de Castilléjar, perteneciente al Catastro del Marqués de la Ensenada (1752), donde se lee Castillexa; el libro del historiador Rafael Carayol y el certificado expedido por el Viceconsulado de España en San Rafael, Mendoza (Argentina), en 1922, a nombre de un vecino de Castilleja de los Rios (sic). Voy a hacer un resumen de las intervenciones.

A continuación la alcaldesa, Estefanía, respondió que “existe un documento de 1708, donde indica Castilléjar, y para el cambio del topónimo, según la Ley de Régimen Local, se necesitan los informes de la Diputación y de la Junta de Andalucía y esto trae problemas a los vecinos”. Acto seguido, el concejal Emilio Sánchez dijo que “la ciudadanía se identifica con el nombre de Castilléjar y el cambio de nombre al pueblo trae un montón de enredos. Los abuelos decían Castilléjar de los Ríos, pero no consta en los documentos”. Otra concejala indicó que “en la iglesia se quemaron bastantes libros, por lo que hay que aportar documentos”. Seguidamente, la alcaldesa señaló que “a Castilleja le añadieron la r, pero esto no deben decidirlo siete personas, hay que preguntar a los ciudadanos y después abrir un expediente de información pública”. Asimismo, la secretaria se oponía a la moción porque no había ventajas y muchos inconvenientes en el cambio del topónimo. Lo cierto es que nadie explicó los problemas, enredos e inconvenientes que traería el cambio.

A continuación la moción se sometió a votación y, salvo los concejales del Grupo Popular, el resto votaron en contra. En los Ruegos y preguntas, la alcaldesa añadió: “En 1470, con los Reyes Católicos, Castilléjar ya venía con la r y esto debe decidirlo el pueblo”. Hay que aclarar que la Toma de Baza por los Reyes Católicos fue en 1489, por lo que con anterioridad la villa perteneció al Reino nazarí de Granada. Josefa Carasa, que fue alcaldesa por el PP, señaló en su intervención que “Vicente González Barberán fue el máximo historiador de la comarca y escribió el artículo: ‘Un poco de historia de la villa de Castilléjar de los Ríos’, que fue publicado en el Programa de Fiestas de Castilléjar 2007”.

Reseñar que en los días previos a la moción envié varios documentos a Josefa Carasa porque estamos de acuerdo en lo esencial y con el artículo de González Barberán, El nombre de Castilléjar es una corrupción del término histórico y verdadero de Castilleja, de 1982, como puede apreciarse en el índice del libro.

El título lo dice todo aunque literalmente es una deformación, lo mismo ocurrió con el topónimo Huesca que se convirtió en Huéscar, pues los nombres se van deformando con el uso. En mi novela Artículos del Altiplano y de Granada (2014) le dediqué un capítulo al historiador: Conversando con González Barberán (página 153), donde recojo este deseo: “Ambos creemos que Castilléjar debe recuperar su antiguo nombre de Castilleja de los Ríos…”. Tenemos el caso cercano de Castril de la Peña, normalmente se escribe y se dice Castril, pero han conservado el locativo en su lema: Muy noble y leal villa de Castril de la Peña. Mientras que Castilleja ha perdido el locativo De los Ríos. Esta es la diferencia.

Copio los apartados que vienen en el informe para la recuperación de Castilléjar de los Rios, para una mejor comprensión:

2. ORIGEN ETIMOLÓGICO Y FUNDAMENTO GEOGRÁFICO

Tal y como recoge el historiador Rafael Carayol Gor en su obra “Castilléjar: Moriscos y Cristianos, 1 488-1570. Señorío de los Abduladines, del Conde de Lerín y del Duque de Alba” (pág. 45), reza así:

Castilleja está situado en un abrazo que le dan los ríos Barbatas y el Guardal, cerca de la Sagra, por donde se empina la provincia de Granada. (Así escribiré en adelante el nombre del pueblo, ya que así aparece en todos los viejos documentos). Según la tradición -siglo IV- llegó por estas tierras el Evangelio de Jesucristo a través de los Varones Apostólicos o mercaderes, o soldados romanos. Tras la invasión de los árabes y ya mediado el siglo IX, toda esta zona quedó bajo el control y autoridad del Islam (…). El lugar fue denominado Al-Qulayat, del que se deriva Castilleja. Una ‘castilleja’ era un castillo pequeño… Un documento del Archivo de Simancas, hablando de Castilleja señala: ‘Dicen que hay en ella treynta vecinos y que vale de renta hasta doscientas hanegas de pan y que tiene muchos términos y buena tierra…’. (…).Las Capitulaciones de los Reyes Católicos con todos estos pueblos fueron bastante generosas, ya que no hubo cercos ni asaltos bélicos; más bien, hubo colaboracionismo (…). Por el Tratado de Madrid -4 de marzo de 1495- los Reyes Católicos concedieron al conde de Lerín, don Luis de Beaumont -mientras viviera-, el Señorío de varios pueblos, entre ellos Castilleja (…).

Esta investigación de Rafael Carayol Gor, fue publicada en “Úskar, Revista Histórica y Cultural de la Comarca de Huéscar, número 4, año 2001”. Se adjunta como DOCUMENTO Nº 1:  Extracto de la obra págs. 45-53

 

             3. PRUEBA CARTOGRÁFICA: EL CATASTRO DE ENSENADA (1752)

Se aporta como prueba documental de máximo valor jurídico el plano del término de Castilléjar perteneciente al Catastro del Marqués de la Ensenada (1752), conservado en el Archivo de la Real Chancillería de Granada. En dicho plano oficial del Estado, que se adjunta, se observa de forma inequívoca el núcleo urbano situado entre dos cursos fluviales, rotulados expresamente por el geómetra del Catastro como: “Río de Galera” al norte; “Río de Guardal” al sur.

El texto que acompaña al plano dice: “La Villa de Castillexa dista quatro leguas de la Ciudad de Baza [...] Su término ocupa zinco quartos de legua de Levante a Poniente, Dos leguas del Norte al Sur y Seis de Zircunferencia...”

Esta representación de 1752 demuestra que la configuración “entre ríos” es la definición cartográfica oficial del municipio desde hace 274 años.

Se adjunta como DOCUMENTO Nº 2: Plano del Término de Castilléjar. Catastro de Ensenada, 1752.

              4. PRUEBA DE USO OFICIAL CONTINUO HASTA EL SIGLO XX.

Como prueba definitiva de que el topónimo compuesto siguió vigente y fue de uso oficial por la propia Administración del Estado hasta época contemporánea, se aporta certificado expedido por el Viceconsulado de España en San Rafael, Mendoza (Argentina), en fecha 14 de noviembre de 1923.En dicho documento oficial se hace constar literalmente:“ ...que D. Antonio Pérez y Martínez es español, natural de Castilleja de los Ríos provincia de Granada...”. La relevancia de este documento es triple:

Certificado del vicensulado de España
a) Es un documento expedido por la Administración del Estado

b) Acredita que en 1923, hace 103 años, la denominación oficial y popular era todavía “Castilleja de los Ríos”.

c) Demuestra la continuidad ininterrumpida del topónimo desde 1752 hasta 1923.

Se adjunta como DOCUMENTO Nº 3: Certificado del Viceconsulado de España en San Rafael (Argentina) de 1923





Aunque vienen recogidos en el citado Informe, el portavoz del PP no mencionó los dos documentos que siguen:

Finalmente, se aportan estos escritos que prueban que el topónimo Castilléjar de los Ríos ha sido utilizado por los vecinos de la villa, durante la Guerra Civil y con posterioridad.

1.      Copio este párrafo  del libro ”Carta abierta con recuerdos y sugerencias” de José Zambudio Martínez, que viene relatado en la novela de Leandro García Casanova: LEANDRO: CASTILLEJA DE LOS RÍOS EN BLANCO Y NEGRO, el cual dice así:

“El inolvidable viejo me preguntó: ¿De dónde eres, soldado, y cómo se llama tu pueblo? Con algún reparo le contesté: Mi pueblo es Castilléjar de los Ríos, provincia de Granada”.

Se adjunta como DOCUMENTO Nº 4: página 18 de del citado libro. Edición 2020.


2.      El historiador e Hijo Adoptivo de la Villa de Castilléjar, creador del diseño del Escudo Heráldico de este municipio, D. Vicente González Barberán, hace referencia al topónimo de Castilléjar de los Ríos en su artículo: “Un poco de historia de la villa de Castilléjar de los Ríos”, publicado en el Programa de Fiestas de Castilléjar 2007.

Se adjunta como DOCUMENTO Nº 5: Artículo referido anteriormente.

Como vemos, las denominaciones de Castilleja o Castilléjar de los Rios aparecen en los documentos de González Barberán, Rafael Carayol, de José Zambudio y del Viceconsulado de España en San Rafael.

Castilléjar de los Rios

Copio el párrafo final del citado informe:

5. Conclusión: “En la posguerra es cuando se pierde el locativo ‘De los Ríos’, por ignorancia y abandono, debido al estado de miseria en que se encuentra España. No debemos olvidar que durante la Guerra Civil se causaron destrozos importantes en los Archivos Parroquial y Municipal. Por tanto, la recuperación de “Castilléjar de los Ríos” es un acto de restitución histórica y de justicia conforme al art. 3 del Decreto 18/2006”.

. Quiero hacer algunas aclaraciones, pues el motivo de mi artículo es para que tengamos un mejor conocimiento de nuestra historia y de nuestros orígenes. Han faltado explicaciones suficientes por lo que habría que preparar mejor el expediente, también han faltado madurez y comprensión por la otra parte, cuando en estos casos debe de primar el interés general y tratar de conseguir lo mejor para nuestro pueblo. Habrá que buscar documentos en las partidas de bautismo y en los diferentes archivos, por lo que se agradece cualquier colaboración. Muchos creemos que el cambio de nombre es una buena idea: a nivel de marca puede tener consecuencias económicas, tiene un enfoque ecológico y sería un reclamo turístico, también tendríamos una mayor conciencia de los dos ríos. Otros piensan que De los Rios está vinculado al medio ambiente y le da cierto pedigrí. ¿Qué sería de Castilléjar sin el Guardal y el Galera, sin los históricos molinos y acequias que dan lugar a la mejor vega de la comarca de Huéscar?

Los informes que se hagan para la recuperación del topónimo no suponen ningún costo ni enredos para los vecinos, tampoco tendrían que renovar el dni por el cambio de nombre. En fin, creo que el Partido Popular haría bien en llevar esta reivindicación histórica en su programa electoral y después someterla a votación de los vecinos. No hace falta decir que la votación tendría amplia repercusión en la prensa española, como ocurrió con la malograda fusión de las ciudades pacenses de Villanueva de la Serena y Don Benito, hace unos meses. Pero Castilleja y Castilléjar de los Rios están ahí, en los documentos de los archivos, en los testimonios de los vecinos y en los trabajos de los historiadores. En el informe se han aportado cinco documentos y no se pueden ignorar y despachar con que traen problemas, enredos e inconvenientes.

A veces pienso: ¿qué se ha hecho hasta ahora en Castilléjar por fomentar el turismo rural y promocionar la visitas al Ecomuseo, a las Cuevas de la Morería, a los Barrancos y a las acequias históricas? Poca cosa, era más rentable dar permisos para las granjas de animales que son incompatibles con el turismo. Y las granjas sí que traen problemas de contaminación, de olores y de purines. Sin embargo, Galera, Castril y Orce se promocionaron hace años, en la Diputación, en los medios y en las redes de manera que hoy tienen turismo rural y residentes extranjeros. Baste decir que un tercio de los vecinos de Galera son extranjeros, mientras que Castilléjar se va despoblando.

Esta anécdota la recojo en la introducción de mi citada novela: “Néstor Sosa, un argentino de Mendoza, me envió hace varios años un certificado del vicecónsul de España en San Rafael (viene como documento 3)… estuvo buscando a su abuelo en el padrón de Castilléjar y no lo encontró, porque quemaron los archivos durante la Guerra Civil”. El 16 de septiembre de 2016 me escribió por Facebook (sic): “Que bueno volver al pueblo Leandro. Pase dos dias estupendos .alli. Si puedes dale mis saludos al matrimonio que atiende el super Coviran . Gracias”. En el 2020, al entrar en su perfil de Facebook, me enteré por los comentarios que había fallecido de cáncer, con cincuenta y tantos años. Néstor Sosa vino con un certificado del viceconsulado, de 1922, donde figuraba que su abuelo “es español, natural de Castilleja de los Rios”. No encontró nada en los archivos pero nos dio una gran lección buscando sus orígenes.

Finalizo con este párrafo del Diccionario Geográfico de Tomás López (1798): “Se halla situada esta villa entre dos ríos, el uno llamado Guardal, que nace a tres leguas de distancia, y el otro nombrado de Galera, que nace en jurisdicción de Orce; ambos se juntan a distancia de doscientos pasos y entran en el río Baza sin tener más puente que unos palos para el paso preciso de caballerías”. Es la descripción más hermosa y acertada de la villa, entre dos ríos o, en un abrazo que le dan los ríos, como la describió Rafael Carayol: esto me hace querer más a mi tierra. Me gustaría ver un día el párrafo de Tomás López, grabado en las paredes del ayuntamiento junto al lema Castilleja o Castilléjar de los Rios. Y no estarían de más algunas fotos del pueblo, en blanco y negro, de los años cincuenta y sesenta.

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Pleno del Ayuntamiento de Castilléjar. 1 de octubre de 2026. Radio Castilléjar

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