![]() |
| Puerta Real, engalanada en la Navidad |
Esto escribí, en Facebook, acompañado de las fotos y del video del 24 de diciembre de 2019. “Hace dos años, la alegría reinaba en Puerta Real, en España, en el mundo, dentro de lo que cabe. Pero nadie se imaginaba el regalo que ya se estaba cociendo en China y que ha causado más de cinco millones de muertes, y lo que está por venir todavía. Vivimos tiempos de epidemia y de desolación, podríamos aprovechar para ser mejores y más generosos. Así estaba de animada Puerta Real, Granada, el día 19 sobre las 20 horas. En la Acera del Casino había esta iluminación y en la calle Ángel Ganivet siempre ponen las zambombas, un joven esperando vender el género. Grabé un video de esta orquesta de músicos aficionados, a los que hay que agradecer su afición pero no me permite subirlo. Este año ha sido cuando más adornos navideños han puesto en el centro. Demasiados adornos para mí, hay que pensar también en los barrios de la capital. Felices fiestas a todos durante estos días de tradición cristiana, que ya vendrá el año 2020 con las rebajas”.
El video tuvo 314 visiones y se
asemeja a la orquesta del Titanic,
que siguió tocando mientras el mítico transatlántico se hundía tras chocar con
un iceberg, en 1912. En 2019, una plaga bíblica se extendió por todo el mundo,
al igual que ocurrió con la mal llamada “gripe
española”, en 1918, que también se llevó a millones de personas.
Precisamente ocurrió un siglo antes, pero más millones de personas perdieron la
vida en las dos guerras mundiales del siglo XX.
Nadie podía imaginar lo que vendría
después, cuando se fue descubriendo el
secreto que China mantuvo oculto, cuando lo normal hubiera sido avisar al
mundo del gran contagio, para que entre todos tomaran medidas sanitarias contra
la Covid-19. Pero nadie parece acordarse
de esto, ni de los millones de muertes causadas por la negligencia de de los
mandarines. Recuerdo que encontré videos
en Internet de una doctora china, que se atrevió a desafiar al temible régimen: confesaba que se
estaban produciendo centenares de muertes y había mucho movimiento en los
tanatorios, pero todo esto estaba censurado. La doctora afirmaba que las
familias chinas advertían a los familiares que estaban en Europa, que no vinieran a China
porque podían contagiarse. Así ocurrió y
al final estos emigrantes chinos propagaron el contagio por Europa y por el
mundo. En España el primer
contagiado fue un alemán en Canarias,
por aquellos días el Valencia Club de
Futbol jugó un partido de la liga europea en Atalanta (Italia), donde se desplazaron varios miles de seguidores.
Quince días después los italianos devolvieron la visita a Valencia, con otros tantos seguidores, y aquí fue donde comenzó el
contagio y días después se extendió a Madrid
y de aquí a toda España.
![]() |
| Aspecto de Acera del Casino |
Copio este comentario mío del artículo
Abandonado a su suerte, que publiqué
el 21 de febrero de 2021, sobre la
muerte de mi hermano Raúl, de 56 años, por la Covid-19, debido a una
negligencia médica.
16 de marzo de 2021. “Hace unos días,
fui al PTS sobre las 17 horas, a una cita médica. Cuando estoy esperando la
consulta, un médico, joven y con gafas, me dice: ‘Yo a usted lo conozco, porque
ha estado aquí hace poco’. Le respondo que estuve en Urgencias, cuando mi
hermano entró en coma y murió unos días después, el 3 de febrero pasado. Noto
que se le saltan las lágrimas, pues no se esperaba mi respuesta. Me aclara que
él fue quien recibió a mi hermano Raúl y entonces lo recuerdo: ‘La doctora de
Urgencias quería dejarlo en la residencia, para que falleciera allí, de lo mal
que estaba. Aquí hicimos todo lo posible, pero no reaccionó’. Le di las
gracias, ‘por la honradez que demostró al hacer constar su opinión en el
informe médico, sobre la reacción que pudo provocarle la vacuna’. ‘¿Y quién se
lo ha dicho?’. Le respondí: ‘Yo pedí el informe médico de la estancia de mi
hermano’. Entonces, le pregunto al doctor por la segunda dosis de la vacuna que
le pusieron a Raúl, cuando el mes anterior se había recuperado del contagio: ‘Posiblemente
le hizo reacción, tenían que haber esperado unos meses para ponérsela’. Hoy
recomiendan ponerla seis meses después de superar el contagio. ‘¿Y en el caso
de que hubiera sobrevivido?’: ‘Entonces, podría tener una fibrosis pulmonar… Me
llamó la atención la historia de tu hermano y luego me quedé con tu cara’. Le
doy las gracias por su humanidad y me despido del especialista. Las vueltas que
da la vida, tengo el informe médico pero no caí que fuera el doctor que me
recibió aquella noche del 31 de enero y me informó de la gravedad de mi
hermano: ‘Le he puesto mucho oxígeno y espero que se salve’, me dijo este
profesional de la medicina, en medio de las negligencias de otros sanitarios
que provocaron la muerte de mi hermano, pues de la residencia ya salió en coma
y no reaccionó. Lo sacaron en el último momento, cuando ‘llevaba dos días con
vómitos y diarreas y se había caído tres o cuatro veces al suelo’, según el
informe. Y encima le dieron medicación para sedarlo. Decir que conté el caso a
varios medios, pero no quisieron publicarlo hasta que no lo denunciara al
juzgado. Sin embargo, no he querido llevar la penosa muerte de Raúl más lejos’”.
Unos meses después, denuncié el caso en la Fiscalía
pero la archivaron, como era de esperar. Era muy difícil demostrar la
negligencia médica, como me advirtió un abogado. Este cariñoso comentario lo escribió Xyrawatic en mi blog, el 21 de febrero de 2021: “Me quedo con su
sonrisa transmitiendo esa luz inocente y genuina, Dios cuidará de Raúl, seguro”.
Más bien, es una dedicatoria de alguien que lo quería y conocía bastante bien.
![]() |
| A la derecha, calle Reyes Católicos |
Además de millones de muertos, ocurrieron
muchas incidencias. Como las agresiones de gente, que no llevaba mascarillas en
los transportes y locales, porque alguien les llamaba la atención; así como el
confinamiento obligatorio en casa mientras veías que muchos se los saltaban, o
incluso estando contagiados salían a la calle a comprar o a cualquier cosa. Recuerdo la imagen de un párroco, bendiciendo
ataúdes en la puerta de un
cementerio de Madrid, donde les rezaba un responso, “Dominus vobiscum…”; y finalizaba la breve ceremonia rociando el
ataúd con el hisopo. No había tiempo para más pero daba la impresión de que
estabas viendo una película de terror. Los
más débiles, sobre todo los ancianos que no tenían defensas, fueron los
primeros en caer por la Covid.
En muchas residencias los encerraron en habitaciones para que no contagiaran a
los demás, al final murieron en soledad, como en la Edad Media cuando atrancaban las puertas de las casas para que los
enfermos de la peste no pudieran salir. Sobrecogían las imágenes de aquel
pabellón de deportes, de Madrid, donde
se veían centenares de ataúdes alineados en la pista. Seis años después, casi
nos hemos olvidado de aquellas imágenes fúnebres, de aquella tragedia y de las
muertes de los seres queridos, porque el
mundo prosigue su marcha como un barco a la deriva tratando de olvidar el
pasado y de vivir el presente. No hemos aprendido nada y seguimos siendo
tan mezquinos como siempre. Ahora nos queda superar el contagio de la epidemia
de gripe, que se extiende como una mancha de aceite por toda España, con millares de muertes y
bronquitis en los niños, que ocultan deliberadamente. Unos años antes de la Covid-19, recuerdo que el Ministerio de Sanidad dio la cifra de 15.000 muertes de mayores,
por no vacunarse de la gripe. Y este año no llegan al 60% los mayores que
se han vacunado, pero que cada cual haga con su cuerpo lo que quiera. Hace dos semanas viajaba yo en el metro de
Granada y era el único que llevaba la mascarilla puesta. Unos días después,
ya la llevaban algunas personas más. Sin embargo, esta Navidad millones de personas viven ajenas a la gripe: celebran
comidas y se van de compras como si tal cosa, mientras que otros tantos
millones se han desplazado y están pasando las fiestas con la familia. Pero habría
que advertirles como las familias chinas a los emigrantes: No vengáis a casa porque os vais a contagiar.
![]() |
| Puesto de zambombas, en Ángel Ganivet |
Video.
https://www.facebook.com/1307660132/videos/pcb.10221062022802721/10221061984001751




Muy triste la historia de tu hermano, y en general la situación creada por el Covid. Un abrazo.
ResponderEliminarLo importante ahora es que tengamos salud, sobre todo tú. Cuidate
EliminarFrancisco Sevilla: Qué pena la pérdida de tu hermano, yo también perdí a mi hermano en época de covid y era terrible porque no podías estar en la habitación, solamente podía estar uno y cuando salía entraba otro, mi hermano murió de un cáncer de páncreas que se lo diagnosticaron en noviembre porque empezó con dolores de espalda y murió en diciembre del 20, sentías impotencia de saber que se iba a morir y no poder estar con él. La epidemia fue algo inesperado en sociedades avanzadas, nos cogió casi en pañales, era algo que teníamos olvidado y creíamos que no nos podría pasar, por cierto una compañera de matemáticas muy joven murió también a causa de la vacuna.
ResponderEliminarLeandro: Mi hermano murió en el PTS, atragantado por las flemas, solo en la habitación porque no dejaban entrar. El día anterior había puesto una reclamación porque no me informaban de su estado. Y en medio de tanta negligencia, encontré a aquel buen médico y al amigo que lo recuerda. Yo era su tutor porque era incapacitado mental... Un abrazo
Mariquilla. Pues yo estoy luchando contra la gripe desde el cumpleaños de mi nieto el 13 de diciembre, ya ahí lo pasé mal por las fiebres tan grandes y por los mareos, se me quita la fiebre y el día de noche buena me sentía yo mal, me dicen las tres mi hijas, venga con quien te. Vas yo les dije con ninguna porque no me siento bien, total que en eso quedamos, cuando a las 5 de la mañana llamo a mi hija diciéndole que me asfixio que no puedo respirar bien, no podía echarme en la cama porque más me asfixiaba, total que por la mañana me llama mi chica, mami arreglate que nos vamos para urgencias, mi hija me llamó y me dijo que aquí estoy con el coche sube, si me hubieras visto en mitad del túnel sin poder dar un paso para adelante ni para atrás asfixia viva llamando a mi hija "Ruth,Ruth, pero la criatura no me oía en fin que llegué como pude y me llevo a urgencias
A cada uno le duele la muerte de su hermano. Copio este enlace que da los muertos reales del Covid. https://www.redaccionmedica.com/secciones/sanidad-hoy/los-muertos-reales-por-covid-19-en-espana-triplican-la-cifra-oficial-7816
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
Eliminarhttps://www.redaccionmedica.com/secciones/sanidad-hoy/los-muertos-reales-por-covid-19-en-espana-triplican-la-cifra-oficial-7816
EliminarQuerido amigo Leandro: Desde que comenzaste tu artículo allá por 2019 ha llovido un rato, pero para mí sigue siendo de rabiosa actualidad. Toda la vida hemos dicho en mi tierra que “el que rompe paga y se lleva los tiestos”; pues no entiendo como no se ha obligado a China a hacerlo así. Aunque claro, no olvidemos que China es uno de los países con derecho de veto en la ONU; otra cosa que para mí no tiene explicación, cuando luego todos alzan sus gritos al cielo pidiendo y exigiendo democracia, igualdad y un montón de cosas muy bonitas de decir, para quedar muy bien, pero que chocan frontalmente con esa tiranía instituida en la ONU.
ResponderEliminarSé que si alguna vez meto la pata y perjudico a alguien, si no lo arreglo yo debidamente, la justicia me obligaría a hacerlo, así que no entiendo cómo ese perjuicio que nos causó China a la humanidad no se le ha exigido su reparación.
Está claro que todos no somos iguales ante la ley; hay algunos más bonitos que otros, algunos a los que se les exige responsabilidad ante sus errores, y a otros que no se les exige nunca nada.
Como decía un amigo mío, ¡Viva la democracia!… y otro amigo le respondía ¿dónde, dónde? “Que no nos pase na.” Un abrazo como yo de grande.
leandro. Hoy he visto tu comentario, Roberto. No solo China propagó la covid por el mundo y, peor aún, al ocultar la enfermedad hizo que millones de personas murieran. Y sin embargo, después fue el suministrador oficial de mascarillas, guantes, test y no sé cuantas cosas más, pues sus productos eran más económicos. Aprovechando la pandemia, varios ministros de Pedro Sánchez hicieron negocios con China y se forraron, lo sabemos por las causas que tienen abiertas. El caso es que el mundo olvidó la negligencia del régimen chino y encima le compró material sanitario. En el comentario de arriba de mi blog he colgado el enlace de las cifras reales de fallecidos, en vez de los muertos oficiales que dio el Gobierno español. Fue toda una tragedia para la humanidad, donde salió lo peor de los gobernantes. Que tengas un feliz año.