martes, 12 de marzo de 2013

CONSUMIDORES SIN DERECHOS EN LAS GABIAS



 
El 3 de abril de 2012, entregué en la Oficina Municipal de Información al Consumidor, de Las Gabias (Granada), la siguiente documentación por duplicado, pues la encargada así me lo exigió: un escrito dirigido a la Junta Provincial Arbitral de Consumo, de la Diputación, acompañado de siete documentos y la solicitud de arbitraje. No me entregó una copia sellada por el Registro de Entrada, ni siquiera la anotó en el Registró de Salida (esto le dijo por teléfono la encargada a mi padre, el 3 de diciembre), aunque me dijo que tramitaría la reclamación. El 23 de noviembre pasado recibí una carta de Vodafone, apremiándome al pago de 33,01 euros, pues no se resolvía el arbitraje: “le informamos de que en el caso de que no regularice su situación en un plazo de 10 días sus datos podrán ser aportados a ficheros de solvencia patrimonial y crédito”. Ingresé el dinero en espera de la resolución del arbitraje. Y el 3 de diciembre, la encargada de la OMIC me entregó una fotocopia de mi solicitud de arbitraje, sellada por el Registro General de la Diputación, el 11 de abril, pero sin número de entrada, para justificar que había enviado la documentación.

 

Pero, habría que preguntarse: ¿cómo es posible que mi solicitud de arbitraje tenga fecha del 11 de abril, si yo la entregué en Las Gabias, firmada y fechada el 3 de abril? El 3 de diciembre, la encargada también me entregó una fotocopia de la contestación de Vodafone a la OMIC, que lleva fecha del 8 de febrero, no aviniéndose a un acuerdo. Me la entrega ocho meses después, cuando fui a quejarme. El 13 de diciembre puse una reclamación al concejal de Nuevas Tecnologías, de Las Gabias, recordándole que se ha vulnerado el artículo 35, de los Derechos de los ciudadanos, de la Ley 30/1992, pues la encargada no me entregó copia sellada de los documentos que presenté. También se ha violado el artículo 38, sobre los Registros, pues no anotó la documentación con la solicitud de arbitraje en los registros de entrada y salida del Ayuntamiento, de Las Gabias, con el número, fecha de entrada…, por no hablar del trato recibido de la encargada.

 

El señor concejal ni siquiera se ha dignado a contestar la reclamación, de manera que así defienden los derechos del consumidor en la OMIC y en el Ayuntamiento de Las Gabias. El método es bastante sencillo: como no te dan copia sellada y no registran los documentos, pues no los tramitan. Tampoco contestan a las reclamaciones, a pesar de que la ley les concede un plazo de diez días para contestar.


Hace un mes, Vodafone me ingresó en mi cartilla los 33,01 euros que me reclamaba por cobros indebidos, lo comuniqué a la Junta Provincial Arbitral de Consumo y archivó el caso. Días tarde, llamé por teléfono a dos funcionarios de la Junta Arbitral  para darles las gracias. ¡Cómo sería el atraco, que Vodafone no esperó al arbitraje! El  consumidor, indefenso, cede a las llamadas y amenazas de la compañía y acaba pagando lo que le piden, ante el temor de que lo metan en una lista de morosos. Hace poco, Vodafone ha despedido a mil trabajadores, la cuarta parte del personal.

Señalar que, una vez que las compañías de telecomunicaciones –bastante aficionadas a cobrar de más a los usuarios, pues es donde más reclamaciones se producen– se niegan por escrito a llegar a un acuerdo, se puede poner la reclamación directamente en la Junta Provincial Arbitral de Consumo, aportando la documentación, y nos ahorramos los trámites de la OMIC.
 
Carta de Rocío B. García-Fresneda

Posdata: Hace poco, me decía un empleado que las reclamaciones, por cobros indebidos de las compañías telefónicas, entraban a cientos en el Servicio de Consumo de la Junta. Aquí solo se limitan a enviar la reclamación a la compañía y la contestación al consumidor, y no hacen nada más, cuando tenían que sancionar a la empresa por cobros indebidos. Mi reclamación no quisieron tramitarla a la Junta Provincial Arbitral de Consumo. Se dedican a mirar para otro lado, mientras los abusos se multiplican.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario